Prisión domiciliaria: casi 300 pedidos en juzgados de Roca

Casi 300 pedidos de prisión domiciliaria recibieron los jueces de ejecución penal de Roca desde que se declaró la pandemia por covid-19.

Pero menos de 45 personas lograron hasta el momento que se modificaran sus condiciones de detención y entre ellas, apenas nueve salieron de la cárcel por cuestiones directamente relacionadas con el riesgo de contagio del virus.

Las estadísticas surgieron en medio de la polémica desatada a nivel nacional, porque los beneficios alcanzaron en otras provincias a condenados por delitos graves y desde el sector político hubo quienes convalidaron esas decisiones judiciales.

Tanto desde la Justicia provincial como desde los tribunales federales de Roca se aclaró que en la región existe una postura restrictiva ante los pedidos masivos de los presos por dejar las unidades.

Además se resaltó que el análisis se hace caso por caso, descartando cualquier posibilidad de un beneficio general en medio de la cuarentena.

Dentro del escenario local, un dato es central para que la mayoría de los pedidos de prisión domiciliaria se rechacen: ninguno de los penales tiene problemas severos de superpoblación.

Según información de fuentes judiciales, la U-5 del Servicio Penitenciario Federal tiene 290 internos, con capacidad para 320, y el Penal 2 del Servicio Penitenciario Provincial hay unas 330 personas, excediendo en un 10% sus posibilidades de alojamiento.

“Se quieren ir casi todos”

“Llueven los pedidos”, sintetizó una funcionaria de la Justicia Federal sobre los reclamos de internos de los penales. Desde el Tribunal Oral Federal de Roca aportaron datos para graficar la coyuntura: con 112 condenados bajo su responsabilidad, desde que se declaró la pandemia recibieron 70 solicitudes para obtener la prisión domiciliaria.

Se quieren ir casi todos. Y van cambiando los argumentos. Pero al 90% se le rechaza el pedido”

Juez del fuero federal de Roca

“Se quieren ir casi todos. Y van cambiando los argumentos. Primero intentan acordándose de enfermedades preexistentes –que nunca se manifestaron en los últimos años- luego van por el lado de la falta de limpieza en la unidad y así van recorriendo todos los supuestos posibles, pero a más del 90% se le rechaza el pedido”, describió un juez consultado.

En la Cámara Federal de Apelaciones de Roca comparten el criterio restrictivo. “Sólo se da la prisión domiciliaria cuando el mantenerse en prisión implica agravar el cuadro de salud o cuando los servicios médicos de las unidades no cuentan con la medicación, con la tecnología o con los profesionales suficiente para atender la enfermedad que tenga esa persona”, se explicó.

A ese organismo llegaron desde el inicio de la pandemia más de 100 hábeas corpus, buscando revertir los rechazos de los juzgados de primera instancia de Neuquén, Roca, Viedma, Zapala y Bariloche.

Acerca del clima interno en las unidades que el Servicio Penitenciario Federal tiene en las dos provincias, las fuentes que dialogaron con La Comuna indicaron que es tenso, pero que no se asemeja a las imágenes que llegan desde otras regiones.

“La suspensión de las visitas complicó un poco las cosas. Además, en las cárceles federales no se habilitaron los celulares, como se hizo en penales provinciales.

La mayoría salió por otras razones

La Justicia provincial recibió desde el inicio de la pandemia 200 hábeas corpus con pedidos de presos para dejar el Penal 2 de Roca.

Según las estadísticas a las que accedió “La Comuna”, fueron 40 las personas que lograron cambiar la modalidad de detención, pero sólo 10 los que lo hicieron por argumentos relacionados con el nuevo coronavirus.

Entre los otros 30 reclusos que tuvieron una respuesta positiva a sus pedidos, la mayoría fueron egresos vinculados a la aplicación de la Ley 24.660.

Esos detenidos ya gozaban de “semi-libertad”, estaban próximos al “cumplimiento o agotamiento de la pena” (unos seis meses antes) o tenían cercanía con otros beneficios, como la libertad “condicional”.

Los hábeas corpus recibidos por el Juzgado de Ejecución Penal a cargo de Juan Pablo Chirinos representan un 28% de las 714 presentaciones que se hicieron en toda la provincia desde que se declaró la cuarentena.

Las mayores demandas surgieron en Cipolletti, con 450 planteos, en tanto que en Viedma fueron 45 y en Bariloche 19.

En los penales rionegrinos -según registros nacionales de febrero- hay cerca de 1040 internos, con una capacidad para unos 930 alojados.

Fuentes oficiales aseguraron que no existen liberados por la Justicia rionegrina con condenas de abusos ni de violencia de género.