De Piano-Gigli, el “súper lunes” en Tribunales

El mismo día se conoce la sentencia contra el hombre que atropelló y mató a Claudia Segura manejando muy alcoholizado, e inicia el juicio contra el empresario acusado de asesinar a su amigo Guillermo Martínez, de siete puñaladas.

De Piano: la clave será la calificación legal

Sólo una interpretación puede llegar a cambiar la vida de Oscar De Piano, el hombre que atropelló y mató a Claudia Segura cuando manejaba con casi seis veces más del alcohol permitido.
Los jueces Daniel Tobares, Alejandro Pellizón y Emilio Stadler, darán a conocer el lunes (a las 11:30) la sentencia del juicio que arrancó a principios de marzo y de la calificación legal que dispongan para el caso, dependerá la eventual condena que pueda recibir el hombre.
En los alegatos se expusieron tres argumentos. Mientras la fiscalía solicitó 8 años y 6 meses de prisión más inhabilitación para conducir para De Piano por el “homicidio simple con dolo eventual”; la querella pidió 10 años por el mismo delito; mientras que la defensa particular encuadró el hecho como homicidio culposo y pidió el mínimo de pena , con ejecución condicional y la inhabilitación correspondiente.
Los jueces tienen la facultad de optar por alguna de las figuras legales que se expusieron en los alegatos o hacer un ainetrpretación propia. Por lo que todo se definirá en la audiencia de este lunes.
En sus alegatos, el fisal Andrés Nelli sostuvo que “esta causa no pasa por determinar la autoría de De Piano, no pasa por determinar si atropelló a la víctima, ya que conforme a la indagatoria y a la prueba no quedan dudas. La teoría del caso de esta fiscalía es que al imputado no le interesaba su vida ni de los terceros”.
Para él quedó demostrado que el accionar de De Piano fue dirigido en forma consciente y no existió estado inconsistencia.
Según la querella, representada por el abogado Marcelo Hertzriken Velasco, “como acreditaron los forenses”, De Piano no estaba inconsciente al momento del choque a pesar de su estado de ebriedad. Graficó su postura citando a uno de los testigos: un taxista que oyó a De Piano diciendo “Vení, vení, me mandé una cagada” en el marco de una desesperada charla telefónica minutos después del choque
Sobre la justificación del dolo eventual (acción dirigida de manera intencional con una manifiesta indiferencia a lo ajeno), el fiscal Nelli argumentó que “no podemos decir que el imputado no se representó el resultado posible. No se puede conducir a la velocidad que indicaron los peritos, entre 117 y 137 km/h y no se puede ignorar que no se puede superar la velocidad máxima indicada para esa vía”.
Para los abogados defensores de De Piano, Oscar Pineda y Pablo Iribarren, el imputado si bien De Piano no es inimputable, cometió un “homicidio culposo” y no “doloso” porque no hubo plan criminal.
“No negamos la responsabilidad de De Piano, pero de ahí a constituir dolo, es un disparate”, dijo Pineda, y se preguntó “¿por qué de Piano está preso mientras otros (que mataron al volante) están en libertad?”, aseguró Pineda.
En el juicio se dio por acreditado que De Piano, que pidió disculpas en la última audiencia, había salido de su vivienda en el barrio privado Grand Parc el 17 de enero de 2017 alrededor de las 11, tomó su auto Volkswagen Vento y se dirigió a la despensa a comprar cigarrillos y cerveza. Con 3,2 de alcohol en sangre (el máximo permitido es 0,5), según el dosaje, De Piano había conducido en exceso de velocidad (entre 117 y 135 kilómetros por hora) por calle Viterbori.
Sobrepasó al menos tres vehículos antes de impactar con la moto en la que conducía Claudia Segura, quien perdió la vida al instante.

Caso Gigli: Sólo un sospechoso

¿Octavio Gigli estuvo en la escena del crimen?, ¿mató a su amigo Guillermo Martínez?, Si él no fue, ¿sabe quién lo hizo?, si es inocente, ¿por qué se fugó durante tanto tiempo?
Esas son algunas de las preguntas que se intentarán dilucidar desde el lunes a la mañana cuando arranque el juicio contra el “Tano” por el asesinato del extitular de Rentas de la provincia con quien lo unía una amistad de varios años.
Serán ocho audiencias en las que están previstos que desfilen unos 60 testigos, entre los que figuran la exesposa y el hijo del imputado, además de amigos, allegados, peritos y los médicos que hicieron la autopsia sobre el cuerpo del fallecido.
Los jueces que estará encargados de llevar adelante el juicio (arranca a las 8:30) serán Verónica Rodríguez, Oscar Gatti y Fernando Sánchez Freytes. El fiscal será Luciano Garrido, los abogados querellantes Darío Sujonitzky y Juan Alberdi, mientras que la defensa de Gigli será ejercida por los abogados particulares Patricia Espeche Ricardo Thompson.
Originalmente el fiscal Garrido le formuló cargos por considerarlo autor penalmente responsable del delito de homicidio calificado por haber actuado con alevosía, pero en una de las últimas audiencias la jueza María Evelina García Balduini, le bajó la calificación legal “homicidio simple”.

Prisión preventiva

La primera prisión preventiva por sesi meses fue dictada en el inicio del proceso, apenas fue ejecutada la extradición de Gigli desde Brasil, el 18 de agosto de 2017. y vencía el 18 de febrero pasado. Unos días antes de que expire ese plazo, fue extendida por seis meses más.
En esa audiencia, la defensa de Gigli volvió a realizar un planteo de sobreseimiento del imputado, cuestionó la prisión preventiva y requirió nulidades por “actividad procesal defectuosa” en distintas instancias. Cuestionó además que los peligros procesales para mantener la detención cautelar “fueron invocados pero no acreditados” e hizo reserva de interponer nuevos recursos contra la presente decisión jurisdiccional.
El Tribunal de Impugnación compuesto por los jueces Mario Altuna, Miguel Cardella y Adrián Zimmermann, desde Viedma y a través del sistema de video conferencia, decidieron rechazaron todo los planteos de la defensa de Gigli, y así ya no hubo más trabas para llegar al juicio.

La hipótesis de la defensa

Si bien Gigli es el único sospechoso del crimen, porque en su casas sólo se encontraron huellas de dos personas la noche que cenaron juntos, porque la puerta de su casa estaba cerrada con llave y él era el único que podría hacerlo (la otra llave la tenía la empleada en su casa), entre otras cosas, su defensa plantea que él no estuvo en la escena del crimen porque cuando asesinaron a Martínez, en base a las pericias sobre la hora de la muerte, Gigli ya estaba viajando hacia Buenos Aires en su camioneta.
La defensa, que presentó una gran cantidad de nulidades que fueron rechazado Además en una de las últimas audencias introdujeron una posible teoría del crimen.
Dijeron que Martínez arrastraba un serio problema con unos socios en la compra de unos valiosos terrenos en Bariloche, que lo estaban presionando. Aseguraron que la motivación del crimen podría estar vinculada a esas diferencias.

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