Con el cuento del tío, se llevaron los ahorros en dólares de una jubilada

En los últimos días dos mujeres mayores de 75 años volvieron a ser víctimas de estafadores que les llevaron mucho dinero a través del cuento del tío, engañándolas por teléfono.

La metodología sigue siendo la misma que se usa desde hace varios años, pero que no pierde efectividad a pesar de las advertencias familiares y de la propia policía. Uno de los casos ocurrió en pleno centro, cerca de las 11.

Una mujer de unos 80 años estaba en su casa cuando sonó el teléfono fijo de la vivienda.

-Hola abuela.

-¿Hola, Juan?, ¿cómo estas?

-Bien bien, con un poco de dolor de garganta…

– Me llamó mamá, dice que está en el banco y que tenés que cambiar los dólares porque cambian la numeración.

-¿Y cómo hago?

– No cortes, me dijo que en un ratito está por pasar un hombre del banco y te retira la plata así no tenés que estar saliendo de la casa. Buscá lo billetes, pero no cortes el teléfono.

La mujer buscó sus ahorros, unos 2.000 dólares junto con varios miles de pesos y justo cuando regresaba al living, sonó el timbre de la puerta.

“Vengo del banco señora, de parte de su hija, a buscar los billetes”, le dijo un muchacho pintón, bien vestido.

La dueña de casa no dudó y le entregó la plata al joven. Cuando cerró la puerta, comenzó sospechar, pero ya era tarde. Le había entregado todos sus ahorros a un desconocido, que huyó sin problemas a pesar de que en la esquina había dos policías haciendo prevención.

El caso de esta mujer que vive a pocos metros del Concejo Deliberante, es similar al de muchos otros adultos mayores, que a pesar de las recomendaciones, continúan siendo víctimas de estafadores.

Como otra jubilada, de 77 años, que hace unos días fue estafada por una pareja que la engañaron para quedarse con los datos de su tarjeta de crédito y hacer compras por varios miles de pesos.

Una persona contactó a la mujer también a su teléfono fijo y le dijo que le había otorgado la Reparación Histórica. Luego la citaron a las puertas de un y volvieron a contactarla, para pedirle el número de CBU y CUIL.

Le dijeron que ya estaba el dinero disponible pero que no se lo podían transferir por lo que le pidieron el número de una tarjeta de crédito y los datos de seguridad para enviarle el dinero a esa cuenta, pero en realidad lo que hicieron fue tomar los datos y comenzar a hacer compras.

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