Allanamiento Fadecs: El violento operativo tuvo un insólito origen

Una denuncia de un estudiante hacia otros jóvenes que viven apenas a unos metros de distancia. Una acusación originada en la mala relación que tienen algunos de ellos desde hace tiempo. Muy lejos de la tenencia o venta de drogas. Muy lejos de un potencial peligro que obligara a “reventar” las puertas de los departamentos para entrar y dar vuelta todo.

Esas son las conclusiones que surgen de la charla con los propios alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales que el sábado por la noche vivieron una odisea luego de que unos 30 uniformados irrumpieran en sus viviendas.

“Río Negro” recorrió ayer el complejo ubicado en la calle Río Negro, entre Perú y Venezuela. Los tres departamentos allanados están dentro del predio de la universidad y esa característica fue la que potenció las críticas hacia los responsables -judiciales y policiales- del procedimiento. Ayer hubo repudios de las autoridades de la Fadecs, del Observatorio de Derechos Humanos, de docentes del IUPA y de la CTA.

Los allanamientos fueron de noche y en simultáneo. (Foto: gentileza)

“Ya se sabe quién hizo la denuncia. Es otro estudiante, con el que tuvimos algunos problemas e incluso nos cruzamos. Hubo una causa por amenazas, que ya se resolvió. Se ve que no se quedó conforme y ahora nos denunció por drogas. Eso fue el jueves. Y el sábado, sin la más mínima investigación, vinieron acá como si hubiese un quiosco de drogas. Hicieron un papelón”, relató uno de los jóvenes mostrando una copia de la orden de allanamiento.

Ese documento detalla que el procedimiento fue para el secuestro de “sustancias estupefacientes y todo elemento que guarde relación con actividades en infracción de la Ley 23.737, y/o que guarde relevancia probatoria para la causa (elementos de fraccionamiento, envoltorios de nylon, balanzas de precisión, insumos para embalaje, teléfonos celulares y dinero en efectivo, entre otros elementos que pudieren ser relevantes para la investigación)”.

Nos trataron como narcotraficantes y se llevaron cuatro plantas, de las cuales dos no se sabe si son de marihuana”, completó otro de los estudiantes.

En los tres departamentos hubo daños y quedó todo revuelto. (Foto: EMILIANA CANTERA)

Esas plantas estaban en el departamento que alojaba a cinco mujeres, una de las cuales se estaba bañando cuando la Policía ingresó por la fuerza.

“Venían corriendo con un caño. Los vi por la ventana. Salí corriendo para el lado del baño, donde mi compañera se estaba duchando. Miré para atrás y ya los tenía encima. Me gritaban que me tire al piso”, contó Carolina, una de las cinco residentes del lugar.

“A la chica (que se estaba bañando) la hicieron salir. Nos hicieron levantar la ropa, una mujer policía nos revisó todo. A esa chica no la dejaron vestirse en un primer momento y tuvo que cubrirse apenas con un toallón”, agregó.

En el tercer departamento allanado un joven también describió la actitud violenta de los policías. “Yo estaba en mi cama. Aparece un policía y me grita “¡al suelo!”. Cuando le pregunté si era necesario todo lo que estaba haciendo, sacó el arma y me volvió a gritar que me tire al suelo”, recordó.

Sin firma del juez federal

Las autoridades de la Fadecs destacaron ayer que la orden de allanamiento exhibida por la Policía Federal “no llevaba firma de juez federal alguno, lo que coloca al ingreso de la fuerza federal en una palmaría ilegalidad, puesto que viola el artículo 31 de la Ley de Educación Superior, el cual expresa: “La fuerza pública no puede ingresar en las instituciones universitarias nacionales si no media orden escrita previa y fundada de juez competente o solicitud expresa de la autoridad universitaria legítimamente constituida””.

“Innecesarios daños al patrimonio”

El decano de la Fadecs, Andrés Ponce de León y su equipo de gestión, expresaron su preocupación y repudio “por el irregular allanamiento llevado adelante por la Policía Federal”.

“De manera contraria a los principios de razonabilidad y proporcionalidad que deben regir todo acto estatal, el allanamiento se desarrolló con una violencia y despliegue policial inusitado, que trajo como consecuencia innecesarios daños al patrimonio de la Fadecs, y lo que es mucho más grave, la comisión de diversas vejaciones a los derechos y garantías constitucionales de los estudiantes, lo que se agravó por la insólita negativa de permitir el ingreso de abogados, que además son docentes de nuestra casa de estudios”, dijeron. Luego indicaron que “si bien no consentimos, ni avalamos el incumplimiento de ley alguna por parte de los miembros de la comunidad universitaria, consideramos que a priori, de las escasas pruebas que obran en el expediente y de los resultados del allanamiento resultaría que nos encontramos ante situaciones análogas al fallo “Arriola” de la CSJN y por ende, conductas protegidas por el artículo 19 de la Constitución”.

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