Abuso sexual: cuando el infierno está puertas adentro de casa

El avance de juicios a dos hombres por ataques sexuales a las hijas de sus parejas puso el tema en debate. Profesionales que tratan a diario con víctimas de abuso detallan cuáles son las señales para tener en cuenta.

Dos casos diferentes, en ciudades distintas, pero a la vez muy parecidos. Dos hombres acusados de abusar sexualmente de las hijas de sus parejas mientras las madres iban a trabajar. Está problemática se ha vuelto cada vez más habitual en los últimos años y las estadísticas en el Poder Judicial lo avalan.

Casi todos los meses hay casos que llegan a juicio y e la mayoría de los casos, las sentencias son condenatorias. Pero ¿cómo hacer para cuidar a los más chicos y evitar que pasen por situaciones traumáticas que los marcan para toda la vida?

“Lo importante es estar cerca de los chicos, hablarles, estar atentos a cambios de comportamientos, retracciones. Tratar de no dejarlos solos mucho tiempo con personas que no tenemos confianza, preguntarles si se quieren quedar con esa persona. Cualquier indicio es bueno para poder darnos cuenta que algo puede estar pasando”, contó la psicopedagoga Mariela Dávila.

Lo que une a los dos casos y se repite en muchos de los abusos, es la familiaridad del atacante.
En estos casos eran las parejas de las madres de las nenas, que se aprovechar de que las habían dejado a su cuidado para poder ir a trabajar.

“A pesar de que son delitos en los que es difícil recolectar pruebas porque generalmente ocurrieron hace mucho tiempo, las víctimas son escuchadas y en la mayoría de los casos se logran condenas para los abusadores. Los mecanismos de acompañamiento a la víctima funcionan, pero son las familias las que deben estar más alertas para que los abusos no se produzcan”, comentó una fuente de uno de los juzgados de Familia de Roca.

Abusador recapturado

Uno de los casos que salieron a la luz en los último días tiene la particularidad de que el abusador había sido condenado, pero el fallo fue apelado y se ordenó un nuevo juicio.

En un cuarto intermedio de ese nuevo proceso, el hombre se fugó. Ya recapturado, fue acusados y ahora el fiscal jefe Andrés Nelli solicitó que se lo condene a trece años de prisión efectiva por el delito de “corrupción de menores agravada en concurso ideal, con abuso sexual con acceso carnal (…)”.

Según la acusación fiscal los hechos ocurrieron en esta ciudad , “en reiteradas oportunidades”, desde los 8 años de la víctima y la última vez en mayo de 2011 cuando ya había cumplido 9 años, en la casa donde vivían las dos hermanas junto a su madre y su pareja. 

Cuando la madre de las niñas salía a trabajar, el hombre habría abusado sexualmente de la mayor de las nenas.

Durante el debate se consideró la Cámara Gesell de la menor víctima y de su hermana cuyos relatos fueron espontáneos, la denuncia y el testimonio del padre de la niña, el informe de la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI), entre otras pruebas.

El valor de la palabra

El fiscal Nelli destacó que en este tipo de delitos, “es muy dificultosa la existencia de testigos directos, de modo que las manifestaciones de las víctimas se tornan fundamentales para esclarecerlos. La niña, testigo único presencial, fue escuchada y su declaración corrobora por las demás pruebas de acuerdo con el sistema de la sana crítica”

Nelli expresó que “es de destacar la versión homogénea dada por la víctima y su hermana, también menor, y se descarta que el relato haya sido inducido por otras personas”.

El otro caso es muy parecido y ocurrió en Cervantes

El otro caso que logró avanzar en la Justicia es muy similar al ocurrido en Roca, pero sucedió en Cervantes. Según la acusación del fiscal Andrés Nelli los hechos ocurrieron desde 2005 hasta el 2010, desde los 8 años de la niña hasta los 13, en la casa donde vivía la víctima junto a su madre y el hombre denunciado.

Al parecer los abusos ocurrían cuando la madre se ausentaba del hogar y el hombre quedaba al cuidado de la menor.

Nelli solicitó que se condene al hombre a 12 años de prisión efectiva por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante», agravado por ser el encargado de la guarda, y contra una menor e 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente.

“Lo importante es estar cerca de los chicos, hablarles, estar atentos a cambios de comportamientos”. Mariela Dávila, psicopedagoga.

“Las manifestaciones de las víctimas se tornan fundamentales para esclarecer los hechos”. Andrés Nelli
fiscal.

 

  • Hay coincidencia en que los cuidados hacia los más chicos deben partir del mismo contexto familiar.
  • Como es difícil que haya testigos de los hechos, los dichos de las víctimas son determinantes para avanzar.

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