Un día de la amistad entre mujeres, en la cancha y en el barrio

Por Gisela Figueroa Minchel

Amigas con la pasión del fútbol a flor de piel, comparten emociones con raíces en la infancia. Formaron su equipo llamado “Pamperitas” y disputan torneos donde dejan todo en la cancha.

Los Lleuful y Torres, son dos de las primeras familias que se asentaron en el barrio Paso Córdoba. Se conocen de toda la vida, ya que compartieron en su mayoría los mismos cursos en la escuela. Los dos son grupos familiares numerosos y un domingo cualquiera, decidieron hacer un amistoso de fútbol, entre géneros.

“Claudia Torres y Norma Lleuful organizaron todo en una canchita en frente del autódromo. Le llamaron a ese partido El encuentro por la amistad. Ese día las mujeres empatamos, y en el equipo de varones ganó el de nuestra familia”, comentó Nore Lleuful, integrante del equipo “Pamperitas”.

Tras ese amistoso del 2017 y sin tener experiencia previa en el deporte, brotaron las ganas y entusiasmo por conformar un equipo femenino de fútbol. Con el afán de participar en un torneo barrial, las mujeres de la familia Lleuful decidieron invitar a dos amigas para terminar de completar el equipo. Programaron jugar dos partidos en un mismo fin de semana, con las fichas puestas en la vecina que les hacía de arquera.

Momentos de más felicidad, en paseo por las playas y en familia. Foto archivo.

En ningún momento lo vimos como una competencia. Lo encaramos como una diversión que podíamos compartir. Algo nuevo ya que ninguna había tocado una pelota antes”, afirmó Jenifer Ibarra, integrante del grupo.

“El resultado para nosotras es un accesorio a toda la experiencia que vivimos juntas”

Nore Lleuful, integrante del equipo Pamperitas

El fútbol es mucho más que un apasionante deporte que motiva al grupo de amigas. Es el legado que Jesús Lleuful supo compartir mediante sus grandes aptitudes, que dejó buenas sensaciones en los corazones no solo de la familia.

Conocido en su juventud como el “Ventarrón” en las canchas de Cuatro Galpones, Guerrico, Stefenelli y Gómez, Jesús fue un defensor que jugó siempre en alpargatas. Por este motivo, el equipo femenino decidió llamarse “Pamperitas”, que significa “ las hijas del viento”.

“Queremos seguir llevando la esencia de papá. Intentar seguir transmitiendo la sencillez y humildad de que no necesitas ser un jugador megaestrella para tener un equipo de fútbol”, explicó Nore.

El primer torneo de las “Pamperitas” fue en mayo de 2017. El equipo inicial estuvo conformado por Amaru, Trinidad, Nore y Norma Lleuful, además, Daniela Sarba, Evelyn, Shirley y Belén Ibarra, Sabrina Escudero, Verónica Chumbita y Mónica Rauquecura.

Haciéndole el aguante a las «pamperitas» desde muy chiquito. Foto archivo.

Sin entrenamiento técnico, quedaron cuartas en la clasificación, pero el balance del grupo fue favorable, porque compitieron contra equipos que tenían trayectoria futbolística. Al poco tiempo les llegó la invitación del torneo Master en el predio de La Española, y también en el Jockey Club.

“Buscamos un espacio de entrenamiento y nos aventuramos a diferentes torneos, los cuales representaban un verdadero desafío”

Jenifer Ibarra, integrante del grupo

Todo lo hacen a pulmón. Para costear los gastos y no influir en la economía del hogar, realizan rifas y ventas de empanadas. La familia es el pilar que da aliento junto a vecinos que acompañan sus hazañas. “Pamperitas” se entrenó con dos directores técnicos, Orlando “Pampe” Lleuful y “Nano” Hernández, quienes les brindaron una rutina física y aceitaron el vínculo con la pelota.

El equipo fue ganando terreno en las canchas y con felicidad, adrenalina pero sobretodo orgullo, disfrutan jugar con sus camisetas propias. Después de cada partido, la reunión obligada es en casa de Elena Fleitas para compartir el mate y debatir sobre el juego, los equipos y tácticas.

Muchas de las integrantes son mamás y han incluido a sus hijas para compartir el campo de juego. Por temas de salud, trabajo o estudios, el equipo se fue modificando con el correr de los años, pero siempre se suman mujeres con ansias de patear. Recientemente, al equipo se sumaron Vanesa Ulloa, Valeria Ulloa, Cinthia Hurnulef, Noely Retamal, Rusa Soto y Melisa Arveloa.

En el último torneo las “Pamperitas” quedaron en el cuarto puesto. Hoy esperan con paciencia volver a la cancha. En marzo comenzaban un nuevo torneo a disputarse en el complejo del Deportivo Roca, pero la cuarentena las sorprendió. Más allá de los torneos, lo que rescatan es el grupo humano que construyeron con una identidad propia. “No solo tenemos una compañera de fútbol, sino una amiga, una hermana, una familia”, concluyó Nore.

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