Pietro Gori: produce teatro para todos

Los personajes del año: Pietro Gori, dramaturgo

Es un hacedor constante de producciones. Captó un nuevo público con obras, gratuitas, interpretadas por elencos numerosos. Confirmó tres estrenos para el 2018.

Desde que se dio su arribo a la ciudad -hace ocho años- el espectador teatral se ha visto seducido por sus producciones. Pietro Gori es un reconocido director, productor, dramaturgo; conserva la vitalidad y la inteligencia que garantizan su rápida comunicación con el público, a partir de propuestas teatrales que rompieron el molde.

Es el responsable de las creaciones de por ejemplo: “El Despojamiento”, “Amadeus”, “La Iluminada”, “Esperando a Godot”, “La Naranja Mecánica”, “El Vicario de Cristo”, “La Mujer Judía” “¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?”, “El Demonio de la Perversidad”, “04:48”, “Un Leve Dolor”, “Shallow Grave”, “Macbeth”, “El Beso de la Mujer Araña”, “Diario de un Loco”, “Salem”, “Nosferatu El Vampiro” y La Duda Razonable.

Sus trabajos, entre tantas particularidades y de las cuales hoy Pietro nos contará algunas, han utilizado espacios que llamaron mucho la atención, por citar algunos: Polideportivo Gimena López; Universidad Nacional del Comahue, Escuela N° 32, Escuela Especial N° 1, entre otros.

Esta especie de simbiosis que ha generado con el espectador o instituciones, interesa, atrapa.
“Nosotros tenemos un pacto de amor al arte”, refuerza Pietro.

El proyecto de La Naranja Mecánica (2016) por ejemplo estaba fundamentado con la recuperación del público, el público ingreso gratis. Con “Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas”, que se estrenó en el Polideportivo Gimena López, también”, recuerda. Y varias funciones fueron a beneficio de instituciones locales, remarca.

“Esperando a Godot”, de Samuel Beckett marcó quizás el inicio de esa seguidilla de producciones que salen del Laboratorio Teatral Yorick, el bunker de Pietro Gori.

Es un privilegio trabajar en lo mío y dedicarle tanto tiempo. Nosotros tenemos un pacto de amor al arte”.

P: ¿Cómo se da la dinámica para tantas producciones?
R: Yo creo que hay dos razones. El aspecto más importante e interesante creo que está en la dedicación que tengo en la construcción del proceso creativo. La mayoría del año me la paso en ensayos y con diferentes elencos. En estos ocho años acumulo unas treinta producciones. Y la segunda razón es funcional y práctica; en Roca encontré una respuesta a la organización de mi trabajo. Mis estrenos los organizo un año antes, y el apoyo de los actores, su respeto y dedicación, coincide con mi postura.

P: ¿Qué viene para el 2018?
R: Estamos trabajando para el 14 de Abril. La obra a estrenar se llama “Una Simple Formalidad”. López Dorigoni y Pictorini serán dos de los tres actores. Las otras dos producciones tienen fecha para octubre y noviembre (El Ángel Caído; es un policial con la intervención de 18 actores).

P: ¿Qué análisis hace del teatro regional?
R: Desde un punto estético y la temática no lo veo muy diferente a otros lados donde yo he hecho teatro o visto teatro. La mentalidad del teatrero lo veo algo cerrada. Producen muy poco para un abanico de receptores muy reducido. Veo que los grupos que se forman se deshacen al poco tiempo.

P: ¿Por qué eligió Roca?
R: Mi hija. Esa es la razón por la que dejé España y estoy acá. Pietro Gori parece transitar por un camino distinto al resto, el remedio: recoger cuentos, novelas y adaptarlas; ponerlas al alcance del espectador. La realidad lo tiene presente.

Comentarios