Agustín Fabi: Acento italiano, pasión roquense

Rodeado de aros, redes y pelotas naranjas desde que tiene memoria, el destino de Agustín Fabi no podía ser otro que dedicarse al básquet. El deportista roquense juega desde 2009 en Italia, y atraviesa actualmente su cuarta temporada con la camiseta del Viola Reggio Calabria.

Estoy bien acá, contento. Obviamente hacer lo que a uno le gusta y tener la posibilidad de que se convierta en un trabajo y en la posibilidad de crear un futuro es algo que pocas personas tienen la chance de hacer. Por eso me siento un afortunado”, expresa Agustín desde Italia.

Sobre su presente personal, Fabi afirma que “en estos años crecí mucho como persona, como jugador… abrí mucho la cabeza. Acá en Italia la cultura es diferente, es distinto el idioma; y si bien son pequeñas cosas, te ayudan bastante a crecer. Cuando abrís la cabeza también se refleja en la cancha, con las decisiones que tomás. Ya me acostumbre al estilo de vida acá, y me gustaría volver a Argentina cuando termine de jugar, pero hoy por hoy estoy acostumbrado a la vida acá”.

Lleva ocho años seguidos en suelo italiano, pero en ese tiempo se le presentó alguna chance de jugar Liga Nacional. Y al respecto, Agustín deslizó que “tuve chances de volver, pero me vine de muy pibe acá para lucharla y tratar de llegar al nivel europeo más alto posible, siempre tratando de ser protagonista. Llegué a la A2 así, y después de tanto tiempo de lucharla quiero tratar de llegar a la A1 y sumar minutos importantes. Volverme ahora a Argentina sería admitir que fallé, y creo que todavía tengo la chance de jugar al nivel más alto, a ese nivel por el cual vine a Italia. Entonces lo pienso y si, me gustaría jugar en el país, pero todavía no es el momento”.

Como la gran mayoría de los roquenses, siente afecto por el suelo en el que nació y creció aún cuando ya está acostumbrado a otro lugar. Por eso, y por el amor a la familia, vuelve al menos una vez por año. “Voy generalmente en julio. Me sirve para despejar un poco la cabeza de lo que es el trabajo de uno, los entrenamientos y la vida cotidiana que uno lleva. La posibilidad de ver a mi familia, a mis amigos y de hacer una vida diferente es algo que desde lo mental te ayuda a estar más preparado para cuando arranca la pretemporada. Te da más energías”, expresa desde la distancia.

Retornando al plano deportivo, Agustín dice encontrarse en un buen momento. “En lo personal estoy bien, el equipo está a mitad de tabla pero la intención para el año que viene es llegar a la Primera en un equipo en el que se que voy a tener espacio. Quiero medirme en el nivel más alto posible. También se que a veces hay que tener paciencia y dar lo mejor de uno para estar listo”.

Por último, llega el recuerdo de un momento emotivo. Semanas atrás, el Viola Reggio Calabria homenajeó a Manu Ginóbili (que pasó por sus filas) con una camiseta especial. El modelo para la foto fue Agustín, y el mensaje llegó hasta el ídolo nacional, que agradeció la movida. “Todavía no conocí personalmente a Ginóbili, pero se que vio el tweet con la remera homenaje a él en el que salgo. Me encantaría poder conocerlo a fin de año. Ojalá que no se retire, porque está intacto; pero el día que deje el básquet me gustaría verlo y regalarle esa remera porque se la merece”.