“Seguimos tirando manteca al techo”

Por Eduardo Serdoch *

El problema de la Ruta 22 viene mal planteado desde hace muchos años. Todo empieza cuando se decidió hacer una autovía en la actual traza de la ruta nacional 22, porque se sabía que tarde o temprano iba a terminar en una autopista.

Seguir con la idea de una autovía es invertir una gran cantidad de plata para hacer una multitrocha, con todos los problemas que ya vemos en Neuquén y otras ciudades.

Lo que se tendría que haber hecho era mejorar la traza de la Ruta 22 para convertirla en un camino comunal seguro y, por otro lado, hacer una autopista por la barda -norte o sur- con ingresos únicos a las ciudades, que sean cómodos y ágiles.

De esta manera, los que quieren cruzar por nuestra zona para ir hacia los centros turísticos por excelencia, (Bariloche, San Martín, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, etc.) no tendrían el problema de transitar sin pasar por el Alto Valle y los que deseen pernoctar en la zona ingresarían rapidamente, porque actualmente no sólo tienen problemas ellos con el alto tránsito, sino que además congestionan la movilidad interna de la región.

En síntesis, fue un error haber decidido en esa reunión de intendentes, hacer la autovía por la actual traza.

Como ingeniero vial, para mí esa fue una decisión muy equivocada.

Si uno analiza lo que ocurre en las grandes metrópolis y centros urbanos, se puede ver que las rutas y autopistas están relativamente alejadas de las ciudades. Acá la metemos en el corazón mismo de las ciudades. Y eso no tiene futuro.

Tarde o temprano habrá que hacer una nueva autopista. Vamos a gastar dos veces, es decir vamos a malgastar los dineros públicos y tendremos en algunos lugares una autopista con murallones, pero en otros lugares no.

El no de la provincia a los muros que se conoció recientemente, significa que no se puede hacer otro proyecto que un “viaducto” (la ruta sostenida por pilares), con lo cual el proyecto se va a encarecer más del doble. Seguiremos malgastando los fondos públicos.

Para el sector hotelero toda esta falta de definiciones tiene un alto impacto negativo, porque mientras demoramos, la gente elige ir a otros lugares donde circular sea más cómodo y seguro.

Hay que tener claro que los destinos no están asegurados, porque el turismo y los hoteles no tienen clientes cautivos.

A la gente le gusta ir a los lugares lindos, pero si tienen seguridad para llegar. Y cuando se leen las estadísticas de esta ruta, lamentablemente no nos favorece en la elección de la gente.

Tenemos que hacer una ruta que atraiga al visitante, tratando de darle “algo” para que se quede una o dos noches, relacionado con el turismo. Para eso tienen que juntarse los municipios, dejar de pensar en el terruño para pensar en todo el Alto Valle. Para que la gente se quede, es clave la seguridad y la única manera de garantizar eso es con una autopista. ¿Elevada?, así como está planteado el problema, no hay otra forma.

Los muros son horribles, pero no hay espacio para poner una autopista a desnivel sin expropiar.

Si debemos expropiar hay que tener en cuenta que es tierra muy cara, porque está dentro de la ciudad, muy diferente a lo que ocurre cuando se planifica un camino nuevo en zona rural.

*Presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica de los Valles de Río Negro

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