Opinión: La confusión es la síntesis de lo que se ve y se escucha

En el mundo del fútbol es un clásico que los directivos de un club ratifiquen en su cargo al entrenador y con eso podamos imaginar que en corto tiempo lo destituirán. Es casi un pre anuncio de lo que sucederá. Y esta semana de tantas malas noticias sanitarias, donde la política metió la cola, sentí que ocurría algo parecido pero con un tema mucho más complejo.

Que no voy a renunciar, que el partido lo respalda, que el ministro ratifica a la conducción del hospital, que los médicos reclaman algo tan básico como decir la verdad, que la oposición pide la renuncia del ministro. Es decir, hay ruido, mucho ruido en salud, el área más sensible en este momento de pandemia en todas las provincias, pero mucho más expuesto en el caso de Río Negro por sus números de contagios, por ciudades como Roca, Cipolletti y Bariloche complicadas por las respuestas sanitarias.

Desde el gobierno hay un discurso en línea conque todo está marchando como debe, que las cosas no se salen de control, aunque la propia gobernadora Arabela Carreras admitió el viernes que hay fuerte presión sobre el sistema de salud.

Pero si nos ponemos como simples vecinos que escuchan todas las voces, la confusión será la síntesis de lo que se ve y escucha. No se puede en este contexto tener tantos frentes abiertos, no se pueden cometer errores con los números, no se puede dar certezas que no terminan siendo certezas.

Ni siquiera nos queda en claro si en Roca, por ejemplo, faltan o sobran camas de terapia. Y si así fuera, ¿por qué razón se prepara el hospital de Allen para recibir pacientes de Roca?.

Hay mensajes y contramensajes. Nos dicen una cosa, pero las acciones muestran otra. Es el momento donde hay que ser más claros porque la claridad lleva tranquilidad a los ciudadanos que vivieron más de cuatro meses encerrados, que se bancaron todas las barreras que impuso la pandemia y siguen adelante. No se puede sumar confusión.

Y está claro que si todo esto ocurre es porque las cosas no están bien en la cartera de Salud de la provincia. Si no hubo cambios en este tiempo es casi una cuestión de decoro político. Pero cuando pase el temblor, o casi el terremoto, en Salud hay muchas cosas por revisar.

Algo no está funcionando, o las autoridades o el modelo elegido para enfrentar una situación tan compleja están fallando. Y no se trata de nombres sino de políticas de salud para tiempos complejos, en un escenario para el que nadie estaba preparado.

Ni siquiera se trata de caerle con todo el peso al ministro Fabián Zgaib, porque en todo caso las decisiones sobre cómo se maneja la situación toman en cuenta aportes nacionales y se discuten en gabinete.

Tal vez sea el momento más inoportuno para generar confusión, pero siempre es el momento para reclamar que a la población se le diga la verdad, porque la verdad será el elemento más fuerte a la hora de que la gente entienda que el coronavirus no es un chiste.

Por: Jorge Vergara jvergara@rionegro.com.ar

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