“No se vislumbran políticas de cambio”

Por Alberto Balladini*

A partir del 10 de abril ocurrieron hechos repudiables en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Sus instalaciones fueron ocupadas arbitrariamente por personas que realizaban reclamos por derechos que de acuerdo a su posición les habían sido cercenados. Tal situación paralizó el funcionamiento de la casa de estudios.

Fueron afectados distintos estamentos que conforman la comunidad educativa, personal no docente, docentes, los alumnos y los padres (familia) de alumnos que realizan ingentes esfuerzos para sostener a sus hijos.

Casi siete meses duró la ocupación indebida. Ni las autoridades de la Universidad del Comahue, como tampoco la de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales realizaron una gestión acorde con las necesidades de la casa de estudios.

Por el contrario, con su postura de un diálogo imposible de concretar como única herramienta para destrabar el conflicto, sumado a ello posturas ideológicas extremas que hicieron prevalecer sobre la ideología de la Constitución Nacional impidieron la normalización.

Más aun, las autoridades de Fadecs se presentaron en el expediente originado por denuncia del personal no docente, peticionando la no intervención de la Justicia, e invocando erróneamente que se debía preservar la autonomía universitaria. Nada más desacertado y más aun, que la petición proviniera de una Facultad de Derecho, un verdadero dislate.

Las autoridades de la facultad y de la Universidad pretendían negociar a través del diálogo, mientras la facultad seguía ocupada. Pocos les importó los derechos de las otras partes involucradas, hasta que finalmente agobiados por su manifiesta ineptitud y presentada la renuncia por el decano Pescader se retiran de la escena de conducción.

Viene la etapa de transición con la designación del Consejero más antiguo, Lic. Andrés Ponce de León, quien se hace cargo de decanato. No se vislumbran políticas de cambio, por el contrario se mantiene un “status” y no existen políticas para ensayar un cambio profundo.

El Consejo Directivo, que preside el propio Decano y que debe diseñar las políticas, brilla por su ausencia. No existe poder de convocatoria, una tras otra se van suspendiendo, por inasistencias de los consejeros, las reuniones convocadas.

Es posible que no se haya internalizado la problemática que sufre la Universidad y en particular la Facultad de Derecho.

La crisis que se la identifica con el inicio de la ocupación indebida, es solamente una exteriorización de la ruptura del espíritu que debe primar en un centro de estudios, que sostiene la sociedad con grandes sacrificios. Advierto que muy pocos están consustanciados con esta postura por el contrario, tienen intereses personales por encima del interés general, y es en esto donde debe fincar su trabajo las autoridades.

El papel que deben cumplir los Docentes es muy importante. Los contenidos que se transmiten deben estar impregnados de responsabilidad para poner de resalto la dignidad de las personas y el ejercicio pleno de sus derechos.

Otro aspecto a considerar está dado por el nivel de exigencia, se advierte una especie de relajamiento, esto atenta contra la formación del universitario futuro protagonista en la sociedad. Y ahora cabe preguntarse qué nos depara el futuro.

En el próximo año, se eligen las nuevas autoridades. En los tiempos de conflicto en la Facultad, ocupación mediante, muy pocos se enfrascaron en la lucha para recuperar el funcionamiento.
Hoy se advierte una cierta tranquilidad, varios integrantes de la comunidad educativa, reglamentariamente en condiciones de postularse, han comenzado a proponerse como posibles candidatos a decano.

Están en su derecho, pero lamentablemente no presentan propuestas superadoras al estado de inercia, por el contrario, pareciera que tal postulación responde a un interés personal por encima del general.

El futuro de nuestra facultad es incierto. Estamos a tiempo para formular propuestas serias y responsables y comprendan que la Universidad no sólo suministrará información , sino que irá formando, cambiando y transformando.

*Abogado, titular del Departamento de Derecho Público de la Fadecs, ex juez del Superior Tribunal de Justicia

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