“No quiero rezar más cada vez que cruzo”

¿HAY QUE PONER SEMÁFOROS EN LA RUTA 22?

Por Fernando Merino* 

La seguridad vial y de todas las personas que conviven con la ruta tiene que estar por encima de cualquier otro interés, ya sea económico, visual o ambiental.

Esta semana se conoció una estadística que indica que en el 2017 se registraron casi 100 víctimas fatales en accidentes de tránsito en Río Negro. Estoy seguro que un alto porcentaje de esas muertes ocurrieron en la Ruta 22.

Me toca transitar por esta arteria no menos de diez veces por día y puedo asegurar que cada vez que tengo que cruzar me encomiendo a Dios, porque el cruce de San Juan está cada vez peor.
Ya no hay “hora pico”. Casi todo el día es “hora pico”.

En época de clases, por la escuela que está funcionando en el complejo del Club Deportivo Roca.
Los chicos están 5 ó 10 minutos intentando pasar. Y uno los ve nerviosos, porque el derivador no alcanza. También por la gran cantidad de gente que viene desde los barrios que están al sur de la ruta y trabajan en el centro.

A ellos se suman los que salen desde Roca hacia Neuquén para trabajar. A las 7 de la mañana ese acceso es un caos. En esta época también se incorpora la gente que va hacia el río. Un domingo entre las 18 y las 21, cruzar la ruta es prácticamente imposible.

Y estamos hablando de cruzar en vehículo, porque para la gente que anda en bicicleta o caminando es mucho más peligroso.

El rol del municipio

Es cierto que en algunas oportunidades -principalmente por factores climáticos- se dispuso la presencia de oficiales de Tránsito de la Policía, pero esa medida se da sólo por algunos días. Por eso creo que debe haber algo permanente: semáforo o personal de Tránsito todo el tiempo.

Se impone una solución en ese sentido y ojalá el municipio se haga eco de esto, porque más allá de que sea de un tema que corresponde a Nación o la Provincia, el gobierno local debe responder a nuestro pedido.

Así como en su momento el municipio pidió acompañamiento para las audiencias o las reuniones en la Española o la Libanesa, para frenar la construcción de la nueva autopista, ahora tiene que acompañar a los que estamos pidiendo esto por una cuestión de seguridad.

En definitiva, el intendente y los funcionarios municipales son nuestros representantes directos y seguramente podrán llegar con mayor peso ante las autoridades nacionales, algo que no ocurriría si un simple vecino elevara el pedido de semáforos a Vialidad Nacional.

Lo que también debe tenerse en cuenta es que no se trata sólo de mi caso o el de mi familia. Sólo en los barrios cercanos a la ruta hay unas 100 familias y a ellos hay que sumar todos los vecinos de la zona de Paso Córdoba y de las chacras aledañas que deben cruzar la ruta a diario para ir a trabajar.

Durante los últimos días empezó una campaña en la plataforma change.org para juntar firmas y lograr que se hagan las gestiones necesarias para instalar semáforos en los accesos. Decidí sumarme y ojalá lleguen respuestas rápidas. No quiero ver más accidentes en la ruta ni rezarle a Dios cada vez que tengo que cruzar.

Ver nota relacionada: «El riesgo de accidentes se va a incrementar» por Alejandro Correa

*Periodista, comerciante y vecino de la zona cercana al acceso por calle San Juan

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