Hospital: “Falta planificación en las políticas de salud”

El presente y el futuro del Hospital de Roca

Por Patricia Baeza – Sebastián Carbonetti*

Partimos de entender la salud como un derecho, y en la provincia de Rio Negro basta mencionar el art. 59 de la Constitución Provincial que la define como “bien social que hace a la dignidad humana”, asumiendo el concepto de universalidad de la cobertura mediante acciones integrales de promoción, prevención, recuperación y rehabilitación.

Este es el marco legal en el que el Estado rionegrino se compromete a garantizar la atención de la salud bajo principios de igualdad y solidaridad, proponiendo un sistema con participación de los sectores interesados en la solución de la problemática, surgiendo así la creación de los Consejos Locales de Salud.

No obstante ello, la cotidianidad de los usuarios, así como el quehacer de lo/as trabajadore/as del sistema de salud nos aleja de aquel enunciado constitucional. La realidad de un día en nuestro Hospital es una fila interminable en el pasillo central para acceder a un turno, la carencia de medicación en la farmacia, las dificultades en los Centros de Atención Primaria (CAPS) por falta de personal, la saturación de la guardia central absorbiendo el incremento de la demanda de emergencias médicas frente a la escasez de servicios de guardia en el subsector privado, situación análoga en el sector de pediatría, entre otros tantos problemas que podríamos enumerar.

En definitiva, lo que queda a la luz son dificultades de índole coyuntural tales como recorte presupuestario, cambio de gestiones, conflictiva de intereses, ausencia de control de gestión, fragmentación de sectores, deuda de obras sociales cuya gestión de cobro es deficitaria, etc, y por detrás de ello, algo de carácter estructural como es la falta de planificación de política pública de salud.

En este sentido, resulta evidente que el crecimiento demográfico de nuestra ciudad no ha sido acompañado por el crecimiento de la estructura de salud, si bien se ha avanzado en la apertura de nuevos espacios físicos (neonatología, terapia intensiva pediátrica, remodelación de centros de salud), y en la incorporación de nuevo instrumental, no es acompañado con el incremento del recurso humano y la profesionalización del mismo.

La reducción de la planta de trabajadores con vacantes producidas por jubilaciones, o renuncias que nunca son reemplazadas son el reflejo de un recorte presupuestario que se traduce en condiciones de trabajo desfavorables, y el consecuente deterioro de la calidad de la atención.

Somos lo/as trabajadora/es hospitalarios quienes ejecutamos la política de salud diariamente y conocemos cuáles son los obstáculos, por lo cual también posiblemente podamos ser parte de las soluciones. Esa es la razón fundamental por la cual defendemos el funcionamiento del Consejo de Salud y nuestra participación en el mismo. Destacamos su carácter participativo y democrático, cuyas principales funciones son: elaborar el presupuesto anual, controlar la gestión, administrar los fondos destinados y los recaudados por el propio hospital, determinar las demandas para establecer prioridades, y sobre todas las cosas, asegurar la atención gratuita y oportuna para lo/as ciudadana/os de nuestra ciudad.

Finalmente, consideramos que la mejora del hospital se sustenta en una decisión política que ponga de manifiesto el interés por hacer cumplir el mandato constitucional, y eso implica mayor presupuesto, incorporación de personal, mejora de las condiciones laborales y planificación de política de salud con eje en los principios de universalidad y accesibilidad.

*Representantes de lo/as trabajdore/as en el Consejo Local de Salud.

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