Editorial: Twitter sí, Tribunales no

Pasó apenas una semana desde el pronóstico público del gobernador Alberto Weretilneck y las confirmaciones empezaron a presentarse.

“La campaña será igual que siempre: sin propuestas, con agravios, con insultos, sin ideas”, aseguró el mandatario cuando el jueves pasado fue consultado en Roca sobre el clima proselitista que viviría la ciudad y la provincia rumbo a las elecciones del 2019.

La prueba fue ofrecida por los concejales del Frente para la Victoria, que devolvieron una crítica relacionada con la gestión de gobierno con un ataque personal hacia el legislador de Juntos, Alejandro Palmieri.

Al día de hoy, la reacción de los ediles no puede tomarse como otra cosa que una bajeza propia de quien elige el camino de las agresiones para ganar terreno político en vez de refutar con datos y argumentos la crítica de un opositor.

Una señal de pereza, porque es mucho más fácil correr el eje de la discusión con un golpe de efecto que sentarse a explicar por qué los cuestionamientos del legislador son equivocados. Y más pereza aún cuando se trata de un debate sobre obra pública, una materia en la que el gobierno municipal puede hablar y mucho, a partir de la extensa lista de proyectos de infraestructura desarrollados a lo largo de las últimas dos gestiones.

La acción de decirle “chorro” a Palmieri y atribuirle una supuesta “mansión” en La Pampa sólo podría salir de ese subsuelo de la política si los concejales o algún otro referente del sorismo se presentaran ante la Justicia con pruebas para denunciar al legislador.

El camino a Tribunales lo recorrieron muchas veces por otros casos mucho menores que estos supuestos actos de corrupción, por lo tanto no puede entenderse que contando con información sobre un presunto enriquecimiento ilícito de uno de los más altos representantes que tiene el pueblo de la provincia no decidan exigir una rápida y eficiente investigación penal.

Por otra parte, cabe preguntarse cuál es el rédito que está sacando el propio Soria para su imagen con la estrategia de contestar a través de los concejales oficialistas.

A pocos se les escapa que las salidas de los concejales no forman parte de una reacción individual y librepensadora ante la coyuntura política. En consecuencia, la imagen agresiva se sigue consolidando más para el candidato a gobernador que para los voceros de turno.

Roca vivirá al menos cinco elecciones en el 2019. Evitar que el clima hostil profundice el desinterés de la mayoría de los ciudadanos por la actividad política es parte de las responsabilidades de quienes hoy ocupan un espacio institucional.

Y acudir a la Justicia -no a Twitter- cuando existan razones para acusar a un político también ayudará a construir una imagen de seriedad para quienes tienen la misión de representarnos.

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