Editorial: Mucho más que el balance de una fiesta

El gobierno roquense retomó la senda diferenciada de la política pendenciera, después de la tensión generada por los dichos de la intendenta cuando escuchó la promesa nacional de reactivar las 231 Viviendas.

La nueva etapa había forjado sus bases en la campaña electoral, con un discurso integrador y destinado a clausurar la lógica binaria que se impuso durante los últimos años: “Con nosotros o en contra nuestro”.

Luego llegaron los gestos, con la apertura al diálogo hacia distintos actores del gobierno provincial, un saludo afectuoso con la gobernadora en el Mundialito y la invitación formal para que Arabela Carreras visite la Manzana 2020.

Lo que sorprendió durante las últimas horas fue saber que el tren de cambios dentro del municipio tenía marchas más veloces.

La intendenta Soria dispuso la difusión pública de los números de la fiesta antes de que pasara una semana desde el cierre del evento.

La medida es saludable en sí misma, por el acto de informar a los contribuyentes de qué manera se utilizan sus recursos.

El gobierno local se somete así al escrutinio público, permitiendo que cada rubro pueda ser analizado y que cada vecino interesado pueda formar opinión propia sobre el destino de los fondos, pudiendo convalidar u objetar las erogaciones de acuerdo a su criterio pero sobre todo a partir de una base de información oficial, algo que siempre se retaceó durante los últimos 15 años.

Pero el otro punto relevante está en el mensaje implícito que envía la gestión actual, nada menos que a sus antecesores, que no fueron otros que los gobiernos liderados por el hermano y el padre de la intendenta.

Lo que se demostró es que no sólo se puede presentar el balance de la fiesta sino que también es posible mostrarlo rápido, cuando el evento todavía está en la agenda pública.

Alguien deberá responder alguna vez por qué razón desde el 2003 al 2019 se dieron tantas vueltas y se crisparon tanto los ánimos cuando alguien ajeno al oficialismo preguntaba cuánto costaba la Manzana.

Y ese off side (¿casual o causal?) en el que quedaron los referentes de gestiones anteriores debe leerse con atención, porque no fue el único de los últimos días.

La destemplada reacción de los legisladores del Frente de Todos ante la ausencia de saludo de la gobernadora a la intendenta en la fiesta quedó como un grito en el desierto cuando la propia Soria declaró después que no había tomado lo ocurrido como un desplante.

Y si algo faltaba para enviar una señal contraria a las descalificaciones de los legisladores, la mandataria local agradeció expresamente la presencia de Arabela Carreras en el predio, en el comunicado donde se presentó el balance general del evento.

La intendenta parece ir rápido y con sello propio hacia un nuevo escenario. Si en su propio partido no le siguen el ritmo, seguramente veremos muchos de estos desencuentros.