Editorial: las dos agendas del Concejo Deliberante

En unos días, el Concejo Deliberante pondrá en marcha un nuevo período de sesiones ordinarias. La agenda de los tres bloques ya tiene prioridades, con una evidente diferencia entre oficialistas y opositores.

El Frente para la Victoria anticipa esfuerzos por temas de aquí y ahora: lavacoches, antenas de telefonía celular y el Código de Tránsito.

El vecinalismo y el Pro comparten la preocupación por el caos vehícular, pero recuerdan que hay una deuda pendiente con la transparencia y la participación, con una lista de proyectos que el sorismo mantiene debajo de la alfombra.

Con la excusa de la necesidad de debatir “proyectos viables”, los seguidores de Soria en el Concejo construyeron un dique para evitar cualquier debate que pueda incomodar al gobierno sobre el manejo de los recursos en áreas sensibles, sobre el uso de bienes del Estado para promocionar la figura del intendente o el incumplimiento de la Carta Orgánica por la eliminación de hecho de las Juntas Vecinales.

Las dos agendas son relevantes. Y por lo tanto, sería positivo que ninguna se imponga sobre la otra.
El Concejo roquense se debe desde hace años una señal de independencia del Poder Ejecutivo y el abordaje de temas que contribuyan a la calidad institucional es una buena oportunidad para hacerlo.

La lógica amigo-enemigo, la idea de que toda propuesta ajena surge con el fin de perjudicar al intendente y su gestión, le ha impedido al bloque oficialista contribuir a la construcción de un municipio moderno, abierto y de mayor cercanía a la comunidad.

Porque la tarea del Deliberante va mucho más allá de legislar para cumplir con las órdenes y deseos de Soria.

Sin abandonar sus legítimas acciones dentro de un proyecto político partidario, la mirada podría elevarse y ubicarse más allá del 2019 para dejarle a la ciudad normas de fondo, aggiornadas a las demandas actuales, que buscan dejar en el pasado a los gobiernos con decisiones guardadas bajo siete llaves.

Tampoco se trata de abordar todos los temas al mismo tiempo. Pero al menos una señal alentadora se emitiría si alguno de los proyectos presentados desde el 2015 en busca de mayor transparencia y participación empieza a caminar en el Concejo.

Libre acceso a la información pública, regulación de la distribución de la publicidad oficial, despersonalización de la publicidad oficial, diseño de políticas públicas en conjunto con organizaciones vecinales, son algunos temas que formaron parte de proyectos o pedidos de informes presentados por la oposición.

Una combinación entre lo urgente y lo importante seguramente elevará el perfil del Deliberante. Sería bueno recordarlos en el futuro por sus proyectos transformadores, antes que por ser concejales “de Soria”.

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