Editorial: Cabezas frías, corazones calientes

Pasó abril y con él tal vez se haya ido el último reflejo de estabilidad financiera en el municipio y en el gobierno rionegrino.

Mayo empieza bajo la sombra de una recesión nunca vista y tanto en Roca como en el resto de la provincia toman fuerza los reclamos, incluso desafiando a las imposiciones de aislamiento social. Un grupo de comerciantes hizo visible en las calles esa desesperación ante un presente incierto y un futuro improbable.

Más que nunca, se necesitará templanza en los niveles superiores del Estado. “Cabezas frías, para ser inteligente e imaginativo en la adopción de las medidas más apropiadas para “disimular”, en parte, los efectos nocivos de la pandemia. Y corazones calientes, para no caer en la insensibilidad y la falta de solidaridad con los más afectados”. Así lo sintetizó con notable precisión el expresidente del Colegio de Abogados, Carlos Gadano, en un reciente artículo de opinión.

Ese análisis del exconvencional fue para demostrar las carencias que observaba en la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Liliana Piccinini, pero bien puede trasladarse a los poderes ejecutivos.

El tablero es más complicado a nivel provincial. La gobernadora, Arabela Carreras, enfrenta no sólo los problemas sanitarios y económicos. Su escenario tiene otro componente, que en municipios como Roca no representan un dilema y sin dudas evitan una pesada carga en la mochila: las diferencias políticas puertas adentro.

Estar por encima de la media nacional en la velocidad de contagios, duplicar en cantidad de casos a provincias como Neuquén y tener a comercios, empresas e industrias paralizadas debería ser suficiente para el día a día de cualquier mandatario.

Pero Carreras lidió desde la semana pasada con los conflictos derivados de tener un gabinete en buena parte heredado, con funcionarios que aplicaban una lógica bajo el ala de Alberto Weretilneck y que ahora, a poco de andar, chocan contra pretensiones y miradas diferentes.

De esta manera, la mandataria tuvo que sumergirse en el lodo que significa el desplazamiento de un ministro, como ocurrió con el titular de Desarrollo Humano, Nicolás Land.

El caso de la cartera social se sumó a los recientes pedidos opositores de renuncia para los titulares de Salud, Fabián Zgaib, y de Seguridad, Gastón Pérez Estevan, configurando un clima poco propicio para la toma de decisiones sobre tierra firme.

Y cuando eso ocurre, la anarquía empieza a expandirse en forma peligrosa. Las confusiones ganan espacio y los problemas se multiplican.

Algo de esa brújula extraviada se vio en las fotos que difundió el Frente de Todos la semana pasada, donde material de protección para los equipos de Salud del Estado aparecieron acopiados en el local partidario de Juntos Somos Río Negro en Roca.

También en el vehículo oficial del Ipross que fue a buscar a una funcionaria de Viedma varada después de unas vacaciones en Brasil.

El golpe de timón suele ser la reacción ante estos bretes políticos. Será interesante saber si Carreras tiene decidido darlo ahora, seguramente mucho antes del momento que imaginó cuando asumió para gobernar la provincia.

Comentarios