Canales como balnearios: «necesitamos sumar otras instituciones»

Por Vanesa Funes*

Hay que partir desde un concepto fundamental: todos los canales son exclusivamente para riego.
Dentro de ese contexto, hay que recordar que la concesión que el Estado provincial otorgó a los productores es la administración y mantenimiento de los canales y desagües.

En Roca tenemos 122 kilómetros de desagües y 112 kilómetros de canales, entre secundarios, terciarios y cuaternarios. El Canal Principal está bajo la concesión del Consorcio de Segundo Grado.

Por su parte, los desagües pueden ser pluviales o para drenaje, que absorben la capacidad excedente de las napas freáticas o los líquidos tratados que se arrojan desde algunas industrias.

Hasta aquí el marco formal. Pero la realidad muestra que los canales se usan como balnearios. ¿Qué hacer ante esa situación?

Años atrás la presencia del tomero se respetaba, tenían autoridad, intervenían ante personas que ingresaban al canal. Hoy en día no existe ese poder de policía. Y por eso nos hemos visto superados.

Tenemos situaciones de vandalismo, como la que se registra en el Aductor IV en Gomez, donde hemos colocado cadenas y candados y los mismos son cortados con el fin de abrir las compuertas, generando un gran inconveniente.

El problema histórico se da en las 500 Viviendas. El tomero lidia diariamente con los vecinos sacando maderas, chapas y todo tipo de obstáculos que usan para embalsar el agua. Perjudicando tanto a los vecinos que se encuentran con la calle llena de agua y los productores que no pueden tener acceso al riego.

Hemos tenido que padecer también agresiones con piedras al mismo tomero. Ni siquiera yendo acompañados por la Policía hemos podido llegar a finalizar el conflicto.

Desde 2012 vamos cada año en la época de diciembre para dialogar con los vecinos, sin resultado positivo. Fuimos a la Justicia, a la Policía, pedimos colaboración a la municipalidad y es un tema que nos desborda.

Otro tema que nos preocupa se da en el canalito y calle San Juan como también en el Secundario VI esquina San Juan y Ruta 22. El tomero intenta persuadir a los jóvenes para que no se arrojen en esos lugares, pero no hay resultados.

Son lugares muy riesgosos, porque hay un caudal importante y los chicos buscan pasar por debajo de la compuerta.

Eso es terriblemente arriesgado, porque nadie sabe con qué se puede encontrar debajo o si la compuerta está totalmente abierta.

Con la Comisión Directiva estamos debatiendo el inicio de una campaña de concientización, con el fin de que los vecinos comprendan los inconvenientes que se generan al momento de romper una compuerta, arrojar basura al canal, obstruir el cauce del agua. Como también trasmitir la importancia del cuidad el recurso del agua.

También estamos presentes en las escuelas, donde siempre dejamos el mensaje relacionado con el cuidado de los canales.

Necesitamos trabajar en un programa constante y para eso es importante poder sumar a otras instituciones.

Es tiempo de entender la magnitud del perjuicio que se genera para aquellos productores que no reciben agua y no pueden regar.

Creemos que se puede disfrutar de los espacios verdes sin asumir riesgos y sin provocar daños al sistema de riego.

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*Gerenta del Consorcio General Roca de Riego y Drenaje

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