Una huerta con semillas «solidarias» crece en la Facultad

Estudiantes se asesoraron con técnicos del INTA para poner en marcha un proyecto de extensión. Producen vegetales orgánicos, con el objetivo de repartirlos entre alumnos y vecinos.

Los estudiantes de Sociología, Trabajo Social, Comunicación Social y Abogacía trabajaron en conjunto con técnicos del INTA y personal de la facultad para materializar el proyecto de extensión que le permitirá a los vecinos y estudiantes de la facultad tener la posibilidad de consumir vegetales orgánicos cosechados en la huerta. Y por qué no, la posibilidad de replicar la idea para que más personas puedan cultivar sus propios alimentos.

Algunos con más experiencia, otros arrancando desde cero, pero todos con un objetivo en común: lograr poner en marcha la primera huerta comunitaria en la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho de Roca.

“En una primera instancia se habló de ayudar al comedor universitario y a las personas que vivan en las residencias. Cuando comience la cursada veremos si se concreta, por ahora las consumimos nosotros o las donamos a familias que las necesiten”, indicaron los estudiantes.

Con el calor del verano se espera la cosecha de nuevos alimentos.

Empezamos un montón de voluntarios, pero después fuimos consolidando un grupo de 15 personas»

Estudiante que forma parte del proyecto.

La secretaría de extensión de Hábitos Saludables de la Fadecs a cargo de Patricia Pla, junto al docente Pablo Vásquez y estudiantes de dicha facultad comenzaron con el proyecto a principios de septiembre de 2019. En ese momento, los estudiantes que participaron del proyecto comentaron que, en la mayoría de los casos, esta sería la primer experiencia con una huerta.

Los trabajos constaron de la preparación del suelo, el armado de canteros, conocer los distintos tipos de siembra y aprender los cuidados propios de la huerta. Una parte importante de este proceso fue la instalación del riego por goteo, del cual los estudiantes fueron responsables desde el primer momento, siempre contando con el acompañamiento y supervisión de los especialistas.

Durante el trascurso del armado de la huerta, los técnicos del INTA fueron explicándoles a los estudiantes cómo trabajar y preparar la tierra, cómo armar el compost -qué lleva, qué no, cuánta agua necesita-, qué plantar dependiendo la estación del año en la que se encuentren, qué plantas necesitan sombra y cuáles aguantan el sol.

La preparación del terreno se combinó con el aprendizaje sobre el riego.

Paralelamente, los jóvenes comenzaron con el armado de almácigos, que consiste en la siembra en cajones de verduras o plantines hechos con papel de diario, de aquellas semillas pequeñas que necesitan mas cuidados como las de la lechuga, berenjenas, pimientos, sandía, tomates. Además, indicaron que “es una buena opción si no hay mucho espacio disponible para plantar”.

Es un grupo muy activo, cuando iban, estaban entre 5 y 6 horas trabajando: el resultado está a la vista»

Pablo Vásquez, técnico del Pro Huerta.

Posteriormente, el trabajo grupal fue dando sus frutos y luego de 2-3 meses de trabajo, pudieron empezar a cosechar las primeras verduras.

“Empezamos un montón de voluntarios cuando salió la convocatoria, pero después fuimos consolidando un grupo de 15 personas aproximadamente”, contó una de las estudiantes que forma parte del proyecto.

Entre surcos y almácigos fueron surgiendo los primeros brotes de zapallitos verdes, zucchinis y rabanitos. Ahora esperan el calor del verano para seguir cosechando zanahoria, remolacha, perejil, porotos, pepino, lechuga, tomate, cherry, palta, choclo, albahaca, y zapallo anco. A la vuelta del receso académico esperan continuar con la plantación de plantas aromáticas y medicinales.

  • Pro Huerta es un programa que promueve prácticas productivas agroecológicas para autoabastecimiento.


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