Un río de aguas servidas: 1.100 metros en la barda norte

En septiembre se cumplirán 10 años de la inauguración de la planta de tratamientos de Alta Barda. La forestación prometida nunca se cumplió y los líquidos son tirados al campo.

La falta de lluvias muestra una vegetación gris en toda la zona que rodea al Alto Valle, menos en un sector al norte de barrio Alta Barda.

Una foto satelital muestra claramente el cambio de color entre ese gris y un verde intenso que baja en forma zigzageante por la barda.

Son juncos, jarillas, zampas, entre otras plantas que muestran flores amarillas y blancas que rodean un gran ecosistema que se ha formado a orillas de arroyos y lagunas. El origen de esos líquidos es la planta cloacal de Alta Barda.

Dicha planta se diseñó y se construyó con la promesa de ser la única en la Patagonia en “no arrojar los residuos al río sino reutilizarlos para riego”.

Fue inaugurada en septiembre del 2008 por el Intendente Carlos Soria. Pasaron casi 10 años y hoy la “planta modelo” tira sus líquidos al campo, donde recorre más de un kilómetro, llegando hasta el caserío que crece en la zona rural de Colonia 17 de Octubre, al oeste de Alta Barda.

“La Comuna” visitó la planta y recorrió metro a metro el trayecto del arroyo verde.

La Planta Cloacal

La planta de tratamiento de residuos cloacales de Alta Barda o de Gómez, como se la conoce, tiene sólo dos piletones, a diferencia de la planta de El Petróleo, donde existen cinco grandes piletas y dos pequeñas donde funcionan los aireadores.

La de Alta Barda tiene una pileta de gran tamaño, donde existen seis aparatos aireadores y una más pequeña.

Completan el sistema una pileta externa donde los líquidos pasan por una especie de serpentina hasta terminar un desagote que deriva los líquidos a un desagüe.

Las cosas que llamaron la atención de la planta es que los aireadores no estaban funcionando y que una de las casillas, identificada como sala de bombeo, está vacía. No existe bomba alguna.

Tampoco se observa nada que indique que se le aplique algún líquido extra a las piletas para disminuir la carga orgánica o los olores.

Planta de tratamiento de líquidos cloacales J.J. Gómez – Alta Barda. (Foto: Emiliana Cantera)

Arroyo verde

Los líquidos de un color verde intenso salen por un caño de la planta cloacal y son tirados a un desagüe formado exclusivamente para la ocasión y de unos 50 metros, el resto del cauce lo va formando la irregularidad del terreno, recorriendo casi un kilómetro y medio.

Estos líquidos no tienen un destino final. Según comentó un vecino de Colonia 17 de Octubre, “cuando hay mucho desborde de la planta, los líquidos llegan hasta calle Villegas”, dijo, pasando a un costado de las casas que se levantan en el sector.

“En estos días han mandado menos, porque está más lejos de las viviendas”, dice mostrando hasta donde llegó la semana pasada.

En ese trayecto se van formando lagunas de distintos tamaños y arroyos que incluso recorren parte de un camino ubicado debajo de la línea de alta tensión.

La carga orgánica que llevan los líquidos permite el crecimiento de juncos. Estos son muy importantes porque contribuye a disminuir hasta un 98 por ciento la contaminación por entero bacterias que participan en el desarrollo de enfermedades.

Según una página digital especializada en plantas, asegura que “soportan altas concentraciones de contaminantes dado que sus raíces siempre están inundadas absorbiendo nutrientes del suelo y liberando compuestos que ayudan a disminuir el impacto de organismos patógenos”.

Al parecer estos juncos se han encargado de diminuir considerablemente el olor que provocan de por sí los líquidos cloacales, lo que no significa que se pueda seguir tirando aguas servidas en la zona alta.

Que la “planta” no nos tape el “bosque”

Como ya se dijo, la planta fue creada para ser única en su tipo y mostrar al resto de las ciudades que se podía hacer un sistema cloacal en la barda sin contaminar el río. No sólo eso, sino que se podría reutilizar para regar lo que serían un “bosque” de eucaliptos, álamos y sauces.

A casi diez años de esa inauguración, no existe tal bosque, ni árbol alguno cercano a las piletas que sea regado con estas aguas. Todo lo contrario, el desierto patagonico muestra su paisaje más agreste, excepto en el camino que dibujan las aguas servidas, entre la planta cloacal y la calle Villegas.

“La Comuna”, consultó sobre este tema a la directora de Medio Ambiente Laura Juárez, quien aseguró que en las recorridas que han realizado observaron que la planta estaba funcionando correctamente.

P- ¿Qué pasó con la forestación que se iba a realizar en la zona?

R- El proyecto lo debía realizar la Compañía Corral, que fue quien cedió el terreno para esa planta. Eso no se concretó, primero porque la planta no entraba en régimen, pero han pasado varios años, así que es momento de comenzar con ese proyecto. Lo único que puedo adelantar es que estamos en conversaciones para colaborar en concretar ese proyecto.

P- Entonces no es obligación de Arsa, realizar esa forestación…

R- En realidad quedó estipulado que era la empresa la encargada, pero los líquidos tienen que tener un destino final y hoy no lo tienen. Aunque en ese sector no tenemos problemas cloacales serios, ni de contaminación de napas. Nosotros controlamos cada tanto las dos plantas, pero la que más problemas genera es la de barrio Petróleo.

P- ¿Es factible concretar la forestación al sur de la planta cloacal?

R- Sí, es factible e incluso estamos viendo la manera de hacerlo en forma conjunta con el INTA.
Por otra parte “La Comuna” supo que desde la empresa ARSA se estaría analizando realizar una perforación en el sector para que los líquidos tengan un destino final que no sea el barrio Colonia 17 de Octubre.

  • 5,5 millones de pesos fue la inversión realizada por el municipio para la instalación de la planta cloacal de Alta Barda.

Peleas entre el municipio y la provincia por la planta

Desde un principio la planta cloacal de Alta Barda generó cortocircuito entre la provincia y municipio.

A pesar que el Intendente Carlos Soria había conseguido la aprobación y los fondos del Enohsa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), desde el CODEMA (Consejo de Ecología y Medio Ambiente) de la provincia, su titular Oscar Echeverría, criticaba la obra por “estar mal confeccionada” primero, luego denunció que tenía filtraciones y en el 2010 explicó que el “problema más importante es la falta de forestación de las 25 hectáreas comprometidas.

Echeverría acertó, al menos hasta hoy, en que la forestación no se hizo, aunque resta saber si el terreno es apto para la plantación de eucaliptos por lo pedregoso del suelo. De ser así, es la empresa Compañía Corral la responsable de llevar adelante ese proyecto, mientras que desde el municipio aseguran que quieren colaborar para que la idea del fallecido Carlos Soria se vea cristalizada, con el apoyo del INTA.

Estamos retomando las conversaciones con la Compañía Corral para concretar la forestación” Laura Juárez directora de Medio Ambiente

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