Un museo, el lugar para guardar la historia de los bomberos

Antiguos elementos, vestimenta y fotos en un lugar destinado a recordar el esfuerzo de quienes organizaron un cuartel destinado a salvar la vida y las pertenencias de sus vecinos.

El martes 12 de noviembre de 1963 a las 12 y 38 minutos, la locomotora del tren N°4 arrolló un camión Bedfor con acoplado, cargado con 15 tanques de 200 litros con gasoil y nafta, en San Juan y las vías.

El tren, conocido como “el zapalero”, iba con rumbo hacia Constitución cuando se encontró con el camión sobre las vías, arrastrándolo por diez metros. El chofer, Pedro Luciani, logró escapar arrojándose de la cabina, mientras que los pasajeros del coche comedor hacen lo mismo, escapando de lo que luego se convertirá en una serie de explosiones.

Viejas páginas amarillentas del diario “Rio Negro” reflejaban lo ocurrido destacando que “los bomberos voluntarios cumplían una destacada labor en el dantesco escenario con llamas de fuego que llegaron a ser gigantescas”, aseguró el matutino de la época. A pesar de lo espectacular del accidente, no hubo personas heridas.

Casco alemán, adquirido por Carlos Spitzer, chofer del camión.

Este fue uno de los tantos accidentes en los que intervinieron los bomberos de nuestra ciudad y que a partir de ahora quedará guardada en un lugar especial para que todos conozcan de sus acciones, de los precarios elementos que contaban, de cómo era el sistema de comunicación y de transporte. La historia de 68 años de actividad se puede conocer ahora en el nuevo Museo de Bomberos Voluntarios de Roca.

Está ubicado en el mismo predio del cuartel central, pero con ingreso por calle Yrigoyen.

Al resguardo de todos estos elementos históricos está Roberto Pablo Molina, director del Museo que será inaugurado oficialmente el próximo 2 de junio, día del bombero voluntario.

Molina ingresó como cadete a los 16 años, por consejo de su vecino, Jorge “el zurdo” Morales, quien hoy integra el grupo de bomberos retirados. Se especializó en incendios forestales en Chile y Canadá y fue uno de los creadores del grupo especial Splif (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales).

“La idea de formar un museo y de buscar a los bomberos retirados fue del Presidente de la Comisión, Manolo Carrillo”, destaca Molina. La idea es seguir recuperando más elementos históricos y vehículos que fueron utilizado para asistir a los incendios, como el Jepp o los camiones, además de dar charlas por los establecimientos escolares.

El viejo teléfono con el N° 348.

“Los retirados nos reunimos todos los miércoles a las 20 horas y no sólo vemos cómo recuperar cosas, sino que ya estamos pensando, junto con el cuartel y la comisión en volver a armar la banda de músicos que existió en algún momento y que fue liderada por los vecinos Bombardiri y Sister”, se entusiasma Molina, al tiempo que muestra la trompeta de bronce utilizada en aquella época.

La creación

El 29 de diciembre de 1949, un grupo de vecinos se reunió por primera vez para analizar la creación de un cuerpo de bomberos. Al encuentro asistieron alrededor de 25 personas y se eligió una comisión provisoria que funcionó en las instalaciones de la hoy comisaría Tercera.

Luego se logró el traslado a su actual ubicación, gracias a la donación del terreno por parte de un vecino, siendo la inauguración del Cuartel el 14 de noviembre de 1954.

La vestimenta

Las fotos colgadas, prolijamente en las paredes del museo, muestran a los bomberos su vestimenta que consistía en botas de goma comunes, un mameluco de grafa, una campera de cuero negro inflamable y un casco. “Sólo el casco era lo más sofisticado”, aclara el director del Museo. En ese tiempo no había máscaras de oxígeno y un pañuelo mojado era el único filtro que tenían para no respirar el monóxido de carbono.

“Ante un incendio, llegábamos al cuartel y comenzábamos a cambiarnos. A la tercer sirena tenían que estar todos listos, de lo contrario había que cambiarse en el camino”, recuerda Molina.

La idea es recuperar la historia del Cuartel, dar charlas en los colegios y rearmar la banda de músicos” Pablo Molina, director del Museo

Charlas y visitas para recordar el día del bombero voluntario

En el marco del nuevo aniversario, desde el Cuartel de Bomberos se informa que en la semana del 28 de mayo y hasta el 3 de junio, se realizarán diferentes actividades, como charlas con personal de bomberos en la sede de la CAIC con diferentes profesionales en el horario de 20 a 22.

El sábado 2 de Junio a partir de las 16 horas se realizará un acto protocolar con una formación en la calle Belgrano para luego finalizar con una caravana de celebración por la ciudad con la mayoría de los móviles y autobombas.

El domingo cuatro de junio se hará otro acto, pero en la plaza San Martín, donde algunos de los bomberos y móviles estarán presentes para que los vecinos interesados los conozcan y hablen de sus actividades cotidianas.

¿Qué hay en el Museo?

La visita al museo es otra de las actividades que grandes y chicos podrán disfrutar. En las vitrinas se pueden ver el teléfono antiguo que recibía las llamadas de auxilio, el sistema de comunicación por radio, cascos de las distintas épocas, una trompeta utilizada en la banda de músicos del cuartel, lanza de bronce y cobre colocado en el extremo de las mangueras, matafuegos con anhídrido carbónico, otros para esparcir agua o espuma, según el tipo de incendio.

Carnet de Don Walter Kaufman, primer Presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios

También se muestran 50 libros de actas que reflejan cada actividad del cuartel durante años, libros con fotografías de la época, recortes de diarios y cuadros con fotos históricas de la institución.

Cifras

  • 1949 se conforma la primera comisión de bomberos, integrada por vecinos de la ciudad.
  • 1954 se inaugura el Cuartel Central de Bomberos en un terreno cedido por un vecino.
  • 35 retirados son los que se reúnen para buscar mejoras y proyectar el museo en las escuelas.

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