Trabajo sexual en Roca: el desafío de no criminalizar

Eva Murati Liberati/emurati@rionegro.com.ar
Marina Contreras/mcontreras@rionegro.com.ar

En el Día del Orgullo LGTB, desde el colectivo advierten que “a pesar de la existencia de dos leyes hay mucha resistencia, machismo y discriminación”.

Georgina Colicheo, referente de ATTS de la ciudad exige el cumplimiento de las leyes 26.118 de unidad civil y 26.743 de Identidad de género.

La Asociación de Trans y Trabajadoras Sexuales por la Disidencia Sexual (ATTS), tiene nueve años de trayectoria, los cuales se han invertido en luchar por la identidad de género, por el cupo laboral trans, por el “reconocimiento del trabajo sexual como cualquier trabajo sin ser criminalizadas”, en trabajos territoriales en la ciudad, y muchas actividades más.
Tamara Vázquez es de la ciudad de Villa Regina. Actualmente está trabajando en Desarrollo Social y se está capacitando para la atención al público. En dicha ciudad está trabajando, con el apoyo de Georgina Colicheo, para crear un espacio físico para ATTS.
El objetivo del lugar es ayudar a las personas en condiciones de vulnerabilidad; la mayoría son mujeres transgénero. “Un lugar en donde podamos escuchar las problemáticas de todas” agrega Tamara.
Ayer, en el Día del Orgullo LGTB (Lesbianas, Gays, ​ Bisexuales y Transexuales), organizaron una charla, sobre la diversidad sexual con el fin de informar lo que hace ATTS. La jornada fue dirigida a las instituciones a la cual asistieron también integrantes de la Asociación de Roca.
Luego de tener un lugar propio para organizarse y reunirse, el objetivo es capacitar a la sociedad en la temática diversidad sexual y realizar testeos. Regina, según Georgina Colicheo, es la segunda ciudad después de Roca en donde se concentra la mayor cantidad de trabajadores y trabajadoras sexuales del Valle. Por lo que también plantean el asesoramiento legal del colectivo “para que sepan dónde dirigirse, acompañarlos cuando no se les da respuesta en las instituciones”.
“A pesar de la existencia de dos leyes (ley 26.118 unidad civil y ley 26.743 Identidad de género) hay mucha resistencia, machismo y discriminación hacia el colectivo LGTB” asegura la referente de la Asociación. “Porque lo que hay es un cambio de registro de nombre y género nada más, porque no escuchamos a nadie hablar de salud, vivienda, educación y, hace poco se comenzó a hablar por suerte, de niñez trans y de vejez trans”.
“Necesitamos el compromiso de funcionarios fundamentalmente para concretar políticas públicas, no que seamos sólo una foto”, expresan.
También destacan que el cumplimiento en su totalidad de la ley de identidad de género sería un gran avance, pero que también se trata de un compromiso social, “porque no está sólo en nosotros y nosotras sino que en la sociedad en su conjunto”.
“No buscamos privilegios, buscamos el cumplimiento de dos leyes que nos está costando vidas” enfatiza Colicheo.
La Asociación, el año que viene, va a cumplir 10 años y está trabajando por el cupo laboral trans y por el reconocimiento del trabajo sexual trans, “porque la mayoría lo hacemos porque nos gusta”. Dentro de la Asociación aseguran que el trabajo sexual es un trabajo: se ofrece un servicio a cambio de dinero, cumplen un horario y “es lo que nos permite mantener la familia”.
Yanina es trabajadora sexual hace 9 años, lo realiza por decisión propia. Recalca que ha trabajado en otros lugares y en diferentes rubros pero que no ha recibido tratos amigables. “He sufrido subordinación, maltratos y bajos salarios, para mí es muy estresante hacer un trabajo que no me gusta”, dice.
La particularidad del trabajo sexual es que la persona que lo ejerce elige el lugar donde ejercerlo, el tiempo que le dedica, impone su tarifa y su clientela.
Andrés también es trabajador sexual, hace un año y también por elección propia. Al igual que Yanina, realizó otros trabajos pero asegura que sus experiencias no han sido agradables y que trabajaba más horas de las correspondientes por una baja remuneración. “Comencé a tener problemas de salud como consecuencia de sobrexigencias a las que me sometían”, relató. El trabajo sexual brinda una libertad financiera, “uno elige el tiempo que invierte (trabajar de día o de noche), el pago que recibe por el servicio, los clientes y el lugar” agregó.
“Ahora puedo trabajar de algo que me permite pagar mis estudios en la carrera de enfermería”. En la Asociación, Andrés y Sebastián son los únicos hombres que participan de la misma y que ejercen el trabajo sexual.
Andrés y Yanina aseguran que el trabajo sexual está presente en varios lugares como en las empresas, en los casinos, en los boliches y en los municipios; hay personas que brindan un servicio sexual a cambio de algo en particular; sin embargo “las personas que estamos criminalizadas somos las que estamos en la calle, las que trabajamos en las esquinas además de ser vinculadas con el narcotráfico” enfatizan.
“La policía nos persigue, nos piden documentación sólo por estar paradas y nos tocan todas” plantea Yanina. Se preguntan por qué no realizan el mismo protocolo con las personas que brindan este servicio en lugares cerrados, como el casino o el boliche.
Cuando se habla de trabajo sexual normalmente se relaciona con “mujeres cis”, mujeres que se siguen auto percibiendo como mujeres heterosexuales; “teniendo en cuenta que el 99,9% de las y los trabajadores sexuales son del colectivo trans”.
En relación a la salud pública aseguran que los y las profesionales de la salud no están capacitados para atender a las travestis y transexuales, porque las decisiones las toman en base a los genitales sin tener en cuenta lo que son, y los cuidados específicos que necesitan.
Colicheo, en el ámbito de la salud, retoma la ley de identidad de género, sancionada en 2012. “Recién el año pasado se regularizó el artículo 11 que refiere al acceso integral a la salud de las personas trans y a un trato digno, pero no hay nada”. Además expresa que han trabajado en conjunto con el Hospital para realizar testeos, y han intentado reiteradas veces con diferentes gestiones trabajar en conjunto para capacitar al personal de salud y gestionar, entre otras cosas, el proceso de hormonización. “La única que se capacitó para atender a personas trans, fue la endocrinóloga Cintia Palmero quién fue sincera al plantearnos que ella no podía asegurar la continuidad del tratamiento” ya que no depende de ella la decisión final.
Exigen el reconocimiento del trabajo sexual y respeto al colectivo que quiera dedicarse a ese trabajo. Aclara que no quieren una regularización del trabajo porque “es más control y queremos salir de la precarización” explica Colicheo.
Por otro lado existe una necesidad muy grande en relación a la creación de un Consultorio inclusivo para la atención adecuada para el colectivo LGTB.

Roca y Regina son las ciudades con mayor cantidad de personas que ofrecen servicios sexuales en la zona.

“No buscamos privilegios, buscamos que se cumplan leyes que nos están costando vidas”, advierten.

Piden crear en la ciudad el Consejo de la Mujer Diversa

Organizaciones feministas, travestis y trans de Roca presentaron ante el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza con el objetivo de crear el Consejo de la Mujer Diversa.
La propuesta fue trabajada durante tres meses, y establece varias modificaciones con respecto a las definiciones sobre derechos humanos y géneros propuestas en el ya existente consejo comunal.
“Nuestro proyecto tiene como objetivo hacer del espacio una herramienta efectiva para la construcción de una vida libre de violencias y desigualdades para las mujeres diversas de Roca” sostuvo Daiana Neri, referente de la colectiva feminista “La Inapropiada”.
Al respecto, reconoció que “durante los últimos años se lograron grandes avances en materia de derechos humanos, y en nuestro país las mujeres diversas vienen conquistado muchos derechos. Necesitamos que estos se garanticen en nuestra ciudad”.
También destacaron que hace cinco años que en la ciudad el Consejo Municipal de la Mujer no funciona, que nació a partir de la ordenanza Nº 3204 en el año 2000.
“Creemos necesario contar con un organismo que contemple esos puntos fundamentales y sobre todo que se encuentre conformado únicamente por mujeres diversas”, sostuvo.
Además, enfatizó que “es fundamental que las mujeres podamos crear nuestros espacios, ya que el patriarcado siempre contó con posiciones de privilegio”.
Otro punto importante de este proyecto es que fue creado por organismos que trabajan y militan contra la violencia machista, desde hace varios años a nivel local. “Durante tres meses nos reunimos para trabajar cada punto del proyecto para abarcar las problemáticas de mujeres cis, lesbianas, travestis y feminidades trans”.
De la elaboración del proyecto de ordenanza participó la Asociación de Trans y Trabajadoras Sexual (ATTS), la colectiva feminista “La Inapropiada” y el movimiento “Patria Grande”.
Luego de la presentación, referentes oficialistas en el Concejo Deliberante aseguraron que el Consejo de la Mujer está en funcionamiento dentro del ámbito municipal, destacando el trabajo de una comisión creada para abordar las problemáticas en la ciudad.

Queremos una herramienta efectiva para la construcción de una vida libre de violencias y desigualdades. Daiana Neri, referente de “La Inapropiada”.

6 años pasaron desde que se sancionó la Ley de Identidad de Género en el país.

99% de los y las trabajadoras sexuales son mujeres y hombres transgénero y travestis.

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