Tarifazos: ¿en Roca quién nos está cobrando cuando llega la boleta de luz?

Los aumentos fueron fuertes, pero no todo es precio de energía. El municipio percibe un ítem que va atado al consumo y además se garantiza alta recaudación incluyendo la tasa de alumbrado en la factura de Edersa.

Impulsado por el Frente para la Victoria, el 22 de mayo surgió un fuerte repudio institucional del Concejo Deliberante de Roca a los tarifazos en los servicios públicos.

En esa sesión, los ediles del oficialismo local criticaron la “falta de sensibilidad” de los representantes del gobierno nacional y respaldaron implícitamente el proyecto que finalmente aprobó el Congreso de la Nación para retrotraer los valores a diciembre del 2017.

La iniciativa tuvo luego una especie de ratificación en las redes sociales, donde decenas de roquenses celebraron la decisión de alzar la voz contra los aumentos. Ahora bien, ¿todos los roquenses sabemos lo que estamos pagando cada vez que llega la boleta de Edersa?

Vos que estás leyendo… ¿alguna vez te detuviste a analizar todos los componentes de esa factura? ¿Todos tenemos claro que cada vez que se aplica un “tarifazo” la recaudación del municipio también aumenta?

Parece contradictorio, pero es así. Aumenta la luz, aumentan los ingresos para la misma gestión local que públicamente condena los incrementos.

Y otra pregunta: ¿Sabemos todos que del total que pagamos a Edersa, sólo alrededor del 60% corresponde al servicio eléctrico y que dentro del 40% restante aparecen cobros por cuenta y orden de la municipalidad?

Porque en Roca no tenemos el famoso “ABL” (alumbrado, barrido y limpieza) que facturan muchos municipios del país. Acá sólo hay “BL”, porque el cobro del alumbrado está a cargo de Edersa.

No fue una decisión del actual gobierno. El convenio está firmado desde antes del 2003, pero la gestión Soria mantuvo el cómodo escenario, por una sencilla razón: si el alumbrado llegará en la boleta de tasas retributivas municipal su techo de cobrabilidad sería del 72% o incluso menos, porque ese “aumento” que significaría incorporarlo podría llevar a muchos a dejar de pagar sus tasas.

Pero si viene en la factura de Edersa el cobro está garantizado, porque más del 95% de los usuarios paga al día, ya que nadie quiere que le corten la luz.

Todos los ítems

Vamos por parte y con un ejemplo concreto. Analicemos una factura de una una vivienda de 200 m2 cubiertos, con comodidades para que vivan cinco personas, equipada con los electrodomésticos típicos y hasta una bomba de riego para los espacios verdes, para el bimestre comprendido entre el 23 de febrero y el 25 de abril, período útil para un análisis por cuanto tiene una parte de verano con consumos incluso de aire acondicionado y una de menor temperatura pero menor mayor demanda de iluminación por los días más cortos. El consumo del período es de 400 Kw.

Foto: Archivo

Para este consumo la factura presenta los siguientes ítems.

Cargo fijo: $ 111. Esto representa el ingreso de Edersa por distribuir la energía hasta el consumidor.
Cargo variable: $ 739. Es el valor de la energía consumida a un precio de $ 1.87 por Kw consumido.

Y a continuación, los puntos más polémicos:

Contribución uso del espacio aéreo: $ 53.16. Hay quienes aseguran que se trata de un impuesto municipal, cuando los municipios sólo deberían cobrar tasas. Hay otros que afirman que para nada es ilegal y que desde hace una década la discusión está zanjada. Pero más allá de esa discusión, lo cierto es que ese ítem representa el 6% del valor de la energía que consuma el usuario. No importa si es un frigorífico o una humilde casa de familia. Tampoco si está en el centro, donde el “espacio aéreo” está invadido por decenas de postes y cables, o en la zona rural. El valor está atado al precio de la energía y si esta aumenta, más plata corresponde al municipio.

Impuesto a los Ingresos Brutos: $ 38. Como la empresa distribuidora está autorizada a trasladar todos los impuestos al usuario, el gobierno de Río Negro también aplica el cómodo sistema de que los usuarios paguen ante la presión de que les corten el servicio esencial.

Ley Nacional 25.413: $ 11. Es la ley de impuestos a los débitos y créditos bancarios que pesa sobre la empresa distribuidora y que como el impuesto anterior, también lo descarga sobre el usuario, aun cuando nadie puede comprobar el monto final pagado por ella al fisco ni la deducciones permitidas que seguramente la empresa se toma.

IVA: $ 200. Significa el 21% sobre todos los montos anteriores y de recaudación del Estado nacional. En este punto se da la paradoja de ser un impuesto sobre impuestos, porque se paga IVA sobre el Impuesto a los Ingresos Brutos y sobre el Impuesto a los débitos y créditos bancarios.

En adelante comienzan los rubros aún más complejos de sostener para quienes protestan contra el valor final de la factura de la luz.

Proporcional alumbrado público: $ 196.
Mantenimiento alumbrado público: $ 78.

Si sumamos estos dos últimos ítems se puede concluir que en el caso testigo se paga por la luz de la calle casi el 40% de lo que paga por todo el consumo de la vivienda. Finalmente -y fuera de toda polémica- aparece el aporte de 10 pesos a los bomberos voluntarios.

En síntesis, la factura total suma $ 1.437, pero de ello sólo $ 850 fueron destinados al pago de la energía en la suma de sus dos costos, producción y distribución, esto es el 59%.

El municipio se llevó $ 327 -en forma directa en las tasas cobradas por cuenta y orden, e indirecta a través del espacio aéreo- es decir el 23% del total de la factura. El Estado provincial se quedó con el 2,6% y el Estado nacional con $ 211 que representa el 14,6% del total de la factura.

Por eso en Roca también caben las preguntas que ya forman parte de un intenso debate en varias ciudades por estos días, como Neuquén capital.

¿Por qué el municipio que cuestiona la “falta de sensibilidad social” mantiene un cargo directamente ligado al consumo de los usuarios? ¿No es hora de transparentar la factura de los servicios públicos esenciales? ¿No es hora de que el usuario pague por lo que consume y quienes recaudan impuestos y tasas hagan el esfuerzo de cobrarlos?

De esa manera en cada hogar, comercio o empresa podrá evaluarse más claramente sobre la relación precio-calidad de los servicios. Y no habrá recaudación escondida detrás de la factura de un servicio que es de cobro obligatorio, porque de lo contrario se le interrumpe la provisión del mismo.

Preguntas sin respuestas

“La Comuna” envió cuestionarios por escrito a Edersa y al municipio de Roca para tener detalles sobre el sistema de facturación de la energía eléctrica en la ciudad.

 

Desde la distribuidora contestaron formalmente el miércoles que no brindarían información sobre el tema. Desde el área de Prensa del gobierno local prometieron contestar, pero ayer -al cierre de esta edición- esas respuestas no habían llegado.

También fue imposible hablar ayer con el intendente, Martín Soria. Durante la mañana se lo llamó y no contestó. Y luego del mediodía se intentó entrevistarlo personalmente en el municipio, pero se negó a recibir a “La Comuna”.

Las preguntas al municipio que quedaron sin responder fueron las siguientes:

  • ¿Cómo funciona el sistema de transferencias de la recaudación que Edersa realiza por cuenta y orden del municipio?
  • ¿Cómo controlan esas transferencias de Edersa? ¿Llegan en tiempo y forma?
  • ¿Cuál es el destino de la recaudación del canon por el uso de espacio aéreo?
  • ¿Se cobra un porcentaje del consumo de cada usuarios por el uso del espacio aéreo? Si es así, ¿por qué se aplica ese sistema y no un monto fijo mensual o anual, modificado por inflación como las tasas retributivas?
  • ¿Se pensó alguna medida para favorecer a los usuarios del servicio eléctrico a partir de los ítems que se cobran en las facturas de Edersa en representación del municipio?

Uso del espacio aéreo: polémico y con casos insólitos

La “contribución por uso de espacio aéreo” se cobra en todas las ciudades y su realidad lo asemeja más a un impuesto que a una tasa, porque además de estar vinculado directamente al consumo, no existe una contraprestación clara para el contribuyente.

En teoría, los recursos que obtienen los municipios por ese concepto deben destinarse a un fondo para la poda del arbolado urbano.

Sin embargo, fuentes de la distribuidora Edersa explicaron a “La Comuna” que esa tarea la cumple la propia distribuidora, que después factura los trabajos a los gobiernos locales.

¿Cómo se controla si esos trabajos se hacen? Nadie lo explica claramente hasta ahora. Pero esas idas y vueltas no representan la única contradicción de este cargo que aparece en las boletas de energía eléctrica.

En Roca hay barrios, como Villa del Sol, que tienen todo su cableado subterráneo. Sin embargo, todos los usuarios del servicio pagan el “uso de espacio aéreo” de igual manera que el resto de la ciudad.

Son los municipios los encargados de realizar los trabajos de poda y por esa contraprestación Edersa recauda por cuenta y orden de cada comuna una tasa por uso de espacio aéreo” Matías Bourdieu, presidente de Edersa, en una nota de abril pasado.

  • La empresa tiene un índice de cobrabilidad superior al 95% en la ciudad, según fuentes de la propia distribuidora.
  • 6 por ciento del consumo de cada usuario es el monto a pagar por el “uso de espacio aéreo”.
  • 96 millones pagó Edersa a los municipios rionegrinos en el 2017 por el canon de uso de espacio aéreo.

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