Sífilis en aumento: “Se han triplicado o cuadruplicado los casos” en Roca

“Hace tres semanas tuve cinco casos de Sífilis. La semana anterior vi tres y la anterior, tres más. Todos casos nuevos”, comentó la médica del Centro de Salud de barrio Nuevo, Claudia Hardzieg. Once casos en el último mes y otros tres sospechosos, que aparecieron el mismo día que La Comuna visitaba la salita.

Es que esta vieja infección de transmisión sexual (ITS) volvió a sumar casos, según alertaron desde Infectología del Hospital Francisco López Lima. Esto se da en el marco de un aumento en toda la provincia, tal como confirmó Celeste Gómez del Departamento de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud de Río Negro.

En Roca, “se han triplicado o cuadriplicado los casos (en 2019)”, expresó Laura Ulzurrum, coordinadora del área de Infectología y Control de Infecciones del Hospital Francisco López Lima.

“En lo que va del mes y medio de 2020, se mantienen; pero semana a semana siguen siendo demasiado altos”, aseguró. Contó que en el hospital se tratan muchos casos, pero aún así, saben que hay muchos más a los que no han llegado todavía. “Detrás de cada paciente hay como mínimo dos casos más para diagnosticar (…) La mayoría son relaciones ocasionales”, explicó la médica.

Foto: Alejandro Carnevale

Uno de los focos está en el Centro de Salud de barrio Nuevo, donde los profesionales están en alerta. De marzo a enero pasado, siete personas hicieron tratamiento por sífilis en esa salita, de las cuales tres eran mujeres embarazadas. En los últimos cinco meses, llegaron a ese CAPS dos casos de sífilis terciaria, la enfermedad en su etapa avanzada.

La gran mayoría de los casos se concentra en la población adulta, en la franja que va desde los 30 a los 40 años, sin embargo, se notó un aumento muy importante en adolescentes de 15 años. “Los adolescentes llegan con lesiones orales, llagas en la boca por sexo oral, es muy común”, explicó Ulzurrum.

Muchos no saben que tienen la bacteria porque en gran parte de su evolución, la enfermedad no presenta síntomas. La única forma de prevenirla es el uso del preservativo.

“Esto es un llamado de atención para tomar conciencia. Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) están en todos los estratos sociales”, aseguró y contó que tuvieron varios pacientes de capas “media altas”, jóvenes del centro y universitarios. “Sífilis puede tener cualquiera, no es de acuerdo a la cara”, desmitificó la especialista e infectóloga.

“Detrás de un caso, tenes cientos”, retomó Hardzieg y dijo que cada vez que detectan uno, hay unas cuantas preguntas que hacer: ¿hizo el tratamiento? ¿completó todas las dosis de penicilina? ¿fue al control postratamiento? ¿que contactos sexuales tuvo? esos contactos ¿se hicieron el análisis? ¿hicieron tratamiento? ¿están en seguimiento? “Ahí caes en un agujero negro”, opinó.

Aquí se conjugan varios problemas: falta de recursos (en ocasiones) para abarcar la complejidad del tema, desde falta de personal y/o medicación; y la caída del uso de preservativo y sus causas. Cómo parar la red de contagio es el desafío, si detrás de cada persona con sífilis hay más portadores de la bacteria que siguen contagiando.

Es un problema serio, aumenta la diseminación de la enfermedad y (…) en embarazadas, por la sífilis congénita”

Laura Ulzurrum, coordinadora de Infectología hospital Francisco López Lima

El primer objetivo es tratar a la persona e inmediatamente a todos sus vínculos sexuales, lo cual reviste una dificultad mayor. “No tenemos la certeza de que las parejas hayan hecho tratamiento. Muchas veces no podemos captar a esas parejas, entonces estas personas siguen contagiando y no sabemos hoy a cuántos”, comentó Hardzieg.

“Vamos a seguir teniendo casos porque hay gente que no está haciendo el tratamiento. Tienen que saber que se cura, se trata, no sigan contagiando porque va a ser peor. Dentro de tres años vamos a empezar a ver sífilis terciaria directamente”, manifestó la doctora.

La sífilis data de la 2° Guerra Mundial. Se cura, pero si no se conoce, la vamos a tener en cantidades industriales”

Claudia Hardzieg, médica Centro de Salud barrio Nuevo

El médico infectólogo Enrique Raimondo, quien trabaja en el Sanatorio Juan XXIII aseguró que “se está dando un incremento de casos de sífilis, sobre todo en adolescentes”. Dijo que no sólo se encuentran pacientes con sífilis en el ámbito público, sino también en el privado. “Esto es una alerta y es una preocupación de las autoridades de Salud Pública”, agregó.

Dar con las parejas sexuales y que vayan a consulta, es la única manera de cortar con el círculo de transmisión”

Enrique Raimondo, infectólogo del Sanatorio Juan XXIII

“El hecho de que se incremente una enfermedad preocupa. La sífilis tiene tratamiento con antibiótico, pero puede ser la puerta de entrada de otras ETS, y algunas no tienen cura como el VIH”, concluyó el profesional del sanatorio.

“El preservativo es el método de barrera universal para prevenir las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Más allá de la sífilis, que hoy nos preocupa porque hay un incremento importante; hay muchas otras enfermedades”, agregó Raimondo.

“Hay que poner énfasis en volver al preservativo porque se están infectando hombres con edad promedio de 34 y 35 en las mujeres”, agregaron Mercedes Iberó y Celeste Gómez, funcionarias de Salud de la provincia.

Atender el problema, ante la falta de recursos

“Muchos de los pacientes con sífilis, les hice la orden y tuvieron que ir al hospital porque no hay penicilina en el Centro de Salud. Tener que andar rastreando una penicilina es una vergüenza”, criticó la generalista Claudia Hardzieg. Ese día, en el armario de medicamentos había una sola dosis, es decir, la posibilidad de dar tratamiento a una sola persona y sin poder completarlo.

Por su parte, Laura Ulzurrum, coordinadora de Infectología del hospital dijo que si se quedaron sin stock en algún momento fue por la alta demanda. “Uno espera cuatro casos en un mes y resulta que llegan ocho”, comentó. Sin embargo, dijo que siempre se pudo resolver a tiempo.

Pero las quejas no sólo son por la falta de penicilina, sino de preservativos, el método de prevención. En ese CAPS utilizan aproximadamente tres cajas por semana, es decir, 300 preservativos y sólo hay una caja de 100.

También faltan médicos en la salita, que atiende a unas 400 personas por semana; y turnos para análisis de sangre. “A los análisis los estoy pidiendo urgentes por guardia, porque no tengo turnos de Laboratorio, sólo tengo 15 por mes”, agregó la médica.

“La gente no tiene para comer, para pagarse un pasaje de colectivo y que tenga una sífilis y encima le tengas que decir que se vaya al hospital a hacerse una penicilina, le complica la existencia”, se quejó. “Es algo básico”, dijo.


Causas: falta «protección» y «autoestima»


Según Ulzurrum, la causa más profunda de la propagación y aumento de los casos de sífilis, radica en que “la gente no se cuida con preservativo”. En las consultas se escuchan argumentos como “no me gusta”, “es incómodo”, “caro”, y sobre todo en algunas generaciones, que dejaron ese “saludable” hábito.

Explicó que esta enfermedad no había desaparecido, pero con los cambios sociales y que “hay más libertad sexual, surgen más casos”. En los adolescentes a través de las redes sociales, muchos se contactan con gente que no conocen y tienen sexo sin protección, dio como ejemplo.

Por su parte, Claudia Hardzieg opinó que la falta de protección, la indiferencia y subestimación, son parte de las causas. “La gente subestima todo, cree que nada le va a pasar, va al límite. Hay una cuestión de baja autoestima, bajo cuidado personal, yo entiendo que con la sexualidad uno puede hacer lo que quiera, pero hay que cuidarse”, fundamentó.

Claudia Hardzieg, médica del CAPS barrio Nuevo. Foto: Alejandro Carnevale

En el caso de las mujeres embarazadas que se trataron en los últimos meses, “fue un trabajo muy arduo para que se aplicaran las tres dosis de penicilina. Había que ir a buscarlas a la casa. Hay negación, miedo, cuesta hacer entender”, completó Hardzieg.

Desde el Centro de Salud trabajan en las escuelas, donde comprobaron que -en general- los adolescentes de hoy tienen mucha más información que los adultos. El objetivo es prevenir enfermedades en poblaciones más jóvenes y “hemos tenido muy buena respuesta”, concluyó Hardzieg.

Hacia el futuro, desde el hospital local piensan planificar campañas para abordar y prevenir el problema, sobre todo en el nivel de atención primaria y junto con Educación.

Dar charlas preventivas en las escuelas y testeos rápidos, pero “ya no sólo para el VIH, como venimos haciendo”, sino también para sífilis, comentó Ulzurrum, como coordinadora del área de Infecciones del Hospital López Lima a La Comuna.


Tres muertes por cáncer de cuello de útero

Entre 2016 y 2017, al menos tres jóvenes de Roca murieron por cáncer de cuello de útero, producido por HPV (Virus del Papiloma Humano, de transmisión sexual). Las chicas tenían entre 22 y 23 años y todas eran madres. Una vivía en Mosconi, otra en Malvinas y la tercera en Alfonsina Storni, según contó la doctora Hardzieg, quien las atendió.

La joven de Mosconi llegó un día dolor y se detectó un tumor maligno que abarcaba el útero. “No había nada que hacer, quedó internada en ginecología y a los seis meses falleció”. La chica de Malvinas ingresó a la guardia en estado terminal y murió al día siguiente. Algo similar sucedió con la tercera joven: cuando llegó la ambulancia ya había muerto.

El Papanicolau es el analisis para detectar HPV, el virus que produce lesiones en el cuello del útero que pueden derivar en cáncer de 10 a a 25 años años después, por lo que bien puede prevenirse.

  • 27,2 es la tasa de casos detectados cada 100.000 habitantes, en Río Negro en 2018.
  • 15 a 24 años es la franja etarea que concentra más cantidad de casos de sífilis, en los últimos años.

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