Se fugaron, aparecieron y luego se volvieron a escapar

Un grupo de adolescentes que están alojadas en el hogar Gabriela Mistral mantiene en vilo a operadores y autoridades no sólo de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) sino también al personal del hospital, de la Policía y de la Justicia.

Es que a mediados de la semana dos de ellas escaparon del hogar que se encuentra ubicado en calle Ushuaia al 2300, en el barrio de las 250 Viviendas.

Por las características del caso, se dispuso desde los distintos organismos un fuerte operativo para dar con su paradero. Incluso la información se difundió rápidamente por los medios de comunicación a partir de un pedido concreto efectuado desde el Ministerio Público Fiscal y el Senaf.

Las adolescentes aparecieron el domingo, según revelaron fuentes consultadas por este medio, en el hospital Francisco López Lima donde fueron asistidas por el personal de ese centro de salud.

«Llegaron en muy mal estado», reveló el profesional que las asistió quien evitó brindar mayores detalles sobre la situación en la cual fueron atendidas.

Lo cierto es que una vez que lograron recuperarse, nuevamente fueron trasladadas al hogar Gabriela Mistral. Pero ese mismo domingo por la noche, los problemas volvieron a movilizar al personal de ese centro juvenil porque esta vez no fueron dos sino que fueron cuatro las jóvenes que se escaparon. Sus edades oscilan entre los 12 y los 19 años.

Una fuente policial reveló que los problemas en los centros de asistencia a menores y adolescentes se han multiplicado en los últimos meses.

Desde la policía advierten que el panorama no es el más adecuado ante la falta de personal y los escasos recursos. Desde la UR-II explicaron que están a disposición de la Justicia ante el requerimiento de paradero de las jóvenes pero reconocieron que el panorama resulta complejo por la situación y porque se debe disponer de personal para el resguardo de los operadores que prestan servicios en el esos hogares.

Desde el Senaf insistieron que están trabajando sobre esta problemática puntual. Una fuente de ese organismo aclaró que los hogares no son centros de detención sino que son abiertos y ellas tienen la posibilidad de salir en caso de que tengan alguna actividad.

«Aquí el problema es que estas chicas no son de Roca y tampoco podemos tomar medidas que no corresponden a esta jurisdicción. Estamos hablando con el personal de su lugar de origen para poder adoptar otro tipo de medidas», dijo la fuente de ese organismo consultada por La Comuna quien advirtió que las menores atraviesan por un complejo cuadro en el cual se encuentran trabajando desde hace tiempo.

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