Refuerzan el techo de la Escuela 317 donde temían derrumbe

El reclamo de la comunidad educativa de la escuela primaria 317 fue escuchado. En el edificio ubicado en el corazón del barrio 250 viviendas, donde durante el invierno del año pasado los padres se negaban a que sus hijos utilicen el primer piso por las grietas y temor a derrumbes, se logró que la provincia invierta casi 900.000 pesos en una obra de “recalze de la losa”.

A pesar del informe de un ingeniero sobre la estructura edilicia que realizó un ingeniero en el 2017, en el cual se descartó la posibilidad de derrumbe, se resolvió dar respuesta “a la demanda muy significativa de comunidad educativa”, destacó ayer a “Río Negro” el titular de Coordinación de Educación provincial, Adrián Carrizo.

“Aún así se decidió tomar la ejecución de corregir, hacer nuevas bases dentro de cada una de las aulas”, apuntó.

En los últimos días llegaron a la escuela los perfiles que sostendrán el techo. Con grúas –ya que pesan unos 500 kilos– fueron levantados y trasladados hacia el interior del edificio, para ser distribuidos en las distintas dependencias de la planta baja.

La intervención consiste en la colocación de hierros estructurales en forma de travesaños en cada una de las ocho aulas, para lo cual se cavaron pozos de 300 metros cúbicos –es decir, de 1,20 metros por 0,70 metros y 1,80 metros de profundidad–, se detalló.

Causas

En relación a la s causas que derivaron en el mal estado del techo y la presencia de grietas en el primer piso, por lo cual los padres temían por el derrumbe, Carrizo remarcó que se realizó una recorrida “por casas lindantes con el mismo terreno y el jardín, y no tenemos problema de grieta, lo que permite descartar que el suelo cede”.

Desde provincia se atribuye el problema en la construcción a “una mala ejecución de la losa cuando se construyó la escuela”, unos 30 años atrás.

La escuela implementa la modalidad extendida y durante el ciclo escolar recibe en sus dependencias a unos 300 estudiantes entre ambos turnos.

Durante el año pasado los padres se mantuvieron firmes en la negativa de que sus hijos suban al primer piso de la escuela, a donde se realizaba el dictado de los talleres.

  • 500 kg pesa cada uno de los cuatro perfiles que se colocan en cada una de las aulas de la planta baja para recalzar la losa.

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