Por una vejez activa y saludable

Por Marcelo Moro – Profesor de Educación Física- Expositor del 31° Congreso Mundial de Educación Física

La aplicación de protocolos de Actividad Física sistemáticos y controlados, no solo colaboran con la vida de una persona sino que apuntan a una vejez activa y saludable. Nos encontramos con Adultos Mayores que jamás han realizado actividad física en forma regular, salvo la de su actividad laboral, en otros tiempos.

Por lo tanto pondremos en valor y definiremos las consideraciones de esta franja etárea, cuáles son las actividades motoras que se necesitan para mantener la autovalía e independencia de su vida cotidiana, mas allá de las patologías lógicas de la edad. Tomando como punto de partida algunas definiciones de entidades internacionales.

Creció la población de adultos mayores

En la Argentina como en casi todo el mundo se insinúan referencias y propuestas para mejorar la calidad de vida de las personas que envejecen, teniendo en cuenta que nos dirigimos a ser el segundo país de Latinoamérica con mayor aumento de habitantes considerados de Tercera Edad o Adultos Mayores.

Esta Franja etárea inicia un paradigma “Los adultos Mayores son un espacio nuevo en los planes de salud y por más años”, en toda la sociedad mundial comienza a ser factor de investigaciones y aumentando la transversalidad de áreas y de interdisciplinariedad. Buscando un cambio positivo, con autovalía e independencia para adoptar un envejecimiento mas activo y saludable.
Desde los últimos censos poblacionales que se realizaron en la Argentina, se manifiesta un claro crecimiento en la edad promedio de vida, donde aparecen índices que brindan datos: más del 60% de la población adulta no realiza Actividad Física sistemática, controlada y regular, como se recomienda en publicaciones como las del “American College of Sport Medicine”. Cobrando un alto grado de importancia referido a la temática que nos convoca un Envejecimiento Activo y Saludable.

Para ello considero algunas definiciones como punto de partida, poniendo valor a la Actividad Física, atravesando la vida cotidiana en los aspectos predominantes del ser humano “Su independencia de movimiento – Su seguir aprendiendo – Su vida de relación” en donde amigos, vecinos, familia son el soporte para componer el último tramo de la vida.

Adulto Mayor: Se dice que son aquellas personas que alcanzan una edad en la que deben abandonar formalmente la etapa laboral

Organización Mundial de la Salud – Año 2004

Cualquier Adulto Mayor que realice actividad física sistemática, regular y controlada tendrá un beneficio extra por sobre quien no la práctica, en base a una investigación de campo, donde relevó a un grupo de condiciones socio-económicas de gran similitud que por medio de tres estímulos semanales.

Se logró cambiar los resultados de sus factores de riesgos en un 84% en dos o mayor de los factores de la tercera edad diabates – obesidad – colesterol e hiper tensión respecto de los que no realizan en estas condiciones antes mencionadas una práctica de actividad física.

Los cuerpos cansados de la vida transcurrida no son los más adecuados para abordar en una clase simple de gimnasia en terreno o un natatorio, ellos necesitan un trabajo de adecuación motora, cognitiva y social considerando que quizás nunca había realizado ninguna acción motora más que la laboral y aun así habría que evaluar el tipo de tarea laboral y bajo qué condiciones se desarrollaron.

Otros estudios nos demuestran que el porcentaje de respuesta a las tareas de esta franja etárea es de entre un 18 al 34% dependiendo esta de los antecedentes que hayan tenido en el transcurso de su vida.

Por último y como un comentario aparte en las actividades motoras, el eje social que propongamos, debe ser en un marco muy cordial, con acciones simples y llenas de afectividad y desde lo cognitivo toda la información que aportemos hasta el último segundo de vida, será siempre en mejora de su calidad de autovalía e independencia.

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