¿Por qué asesinó a su vecina?

Un enfrentamiento previo con “La Bruja”, como él la describió, habría sido el desencadenante del ataque. ¿Pero qué era tan grave como para dispararle desde el otro lado de la calle y luego derribar su puerta a patadas y asesinarla casi a quemarropas?

¿Basilio Huenumilla sabía lo que hacía? ¿Cuál fue el verdadero motivo del enfrentamiento con su vecina Evangelina Cayuleo?, ¿Estaba en condiciones de psicológicas de portar un arma?
El brutal crimen de la vecina del barrio Universitario dejó al descubierto fragilidades en la estructura policial que esta semana tuvo un nuevo ejemplo de desborde de unos de sus integrantes, que derivo en la muerte de otra persona.
Basilio no era novato en la Fuerza. A los 47 años había construido una carrera que pasó por diferentes unidades hasta llegar a depender directamente de la Regional II.
Al momento del crimen, si bien no estaba con uniforme ni de servicio, estaba en plenas funciones y por eso tenía el arma reglamentaria en su casa.
Su esposa lo describió como una “persona tranquila”, y si bien reconoció problemas de convivencia con su vecina, a la que llamaba “La bruja”, no cree que los conflictos vecinales hayan sido el desencadenante de semejante reacción.
“Hace 13 años que vivo con él y jamás hubo una situación de violencia. Si pasaba algo, no lo demostraba. Tenía la impresión de que la señora era una bruja. A nosotros nos entraron a robar tres veces y ella nunca vio nada. Además la acusaba de ensuciar el patio”, contó la esposa de Basilio.
A medida que fue circulando la noticias, circularon en las redes sociales gran cantidad de comentarios. Muchos de ellos en repudio al accionar del policía y del uso del arma reglamentaria ellos, las personas que lo conocían coincidieron en que era “tranquilo”, que “no mataba una mosca”…
Esos dichos no coinciden con los antecedentes del hombre, quien en 2010 había sido condenado por disparar contra un adolescente y le causaron lesiones graves.
El hombre que convivía con Evangelina desde hace unos 30 años, relató que ella fue empleada doméstica durante gran parte de su vida y que hace unos días se había jubilado.
“Ella era empleada doméstica pero hace unos días se había jubilado”, dijo indignado.
Contó además que nunca vieron una actitud violenta, ni tuvieron alguna discusión con el acusado. “Él charlaba con la gente, saludaba y nada más, no esperaba que haga una locura como esta, hace poquito nos enteramos cual era su apellido”.

Intervino la Federal

Precisamente como dependía de la Regional II, el fiscal Luciano Garrido solicitó la colaboración de la Policía Federal para resguardar el lugar del hecho. De todas maneras personal de la comisaría N° 31 colaboró preservando que los encargados de las actividades de investigación trabajen en tranquilidad. Mientras que para levantar rastros y evidencias objetivas, se convocó al Departamento Reconstrucción Virtual, la Unidad Operativa de Investigación y al Departamento de Análisis Balístico Legal, todas unidades pertenecientes al Ministerio Público.

Tenía la impresión de que la señora era una bruja. Nos entraron a robar tres veces y ella nunca vio nada…”, contó la esposa de Huenumilla.

Las horas posteriores y los exámenes médicos en el hospital

Apenas ocurrió el asesinato, Huenumilla fue trasladado hasta la comisaría N° 31, desde donde luego se lo derivó al hospital Francisco López Lima para hacerle porque estaba exaltado.
El defensor penal público , Eduardo Luis Carrera, quien lo asistió en las horas posteriores al hecho, solicitó un “examen mental completo de su defendido, para saber si al momento del hecho pudo comprender la criminalidad de sus actos, esto a través de la psiquiatra forense del Poder Judicial”.
Huenumilla estuvo en el hospital hasta casi el mediodía del jueves.
A las 12:30 ingresó a la sala de audiencia de Tribunales.
Primero se reunión con sus abogados defensores y luego afrontó la audiencia. (ver aparte)
Tras conocer la decisión de la Justicia de aplicarle una prisión preventiva de 3 meses, sus abogados solicitaron que quede detenido en un lugar que resguarde su integridad física y psíquica, teniendo en cuenta su condición de policía. Concretamente pidieron que quede alojado en las dependencias del COER, solicitud a la que el fiscal no se opuso. Claro que para primero debían consultar si había disponibilidad en el lugar.

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