Pesa 270 kilos y no tiene recursos para tratar su obesidad

Se llama Gabriel Sánchez. Tiene 21 años y desde los 15 años su problema de obesidad se agravó. Su mamá dice que no tienen recursos para ayudarlo. La falta de movilidad es otro de los problemas.

Gabriel camina los 10 metros entre la puerta de la casa y el portón de entrada y ya comienza a agitarse. Las rodillas y los músculos de las piernas comienzan a doler y ya no puede iniciar una caminata para intentar bajar de peso.

Un control médico realizado en el 2016 indicaba que pesaba 270 kilogramos con una incapacidad física del 40%.

La obesidad mórbida trajo aparejados otros problemas de salud como hipertensión arterial, diabetes, trombosis y síndrome de apnea obstructiva del sueño en grado severo.

Su mamá Mónica Acuña cuenta que Gabriel nació con más de cuatro kilos y que de pequeño presentaba una tendencia a engordar.

A los 15 años dejó el colegio, cansado por las burlas de sus compañeros y porque comenzaron a afectarle los problemas de la obesidad, entre ellos la dificultad para caminar y para respirar normalmente.

La agente sanitario, Cristina Cheuquepan, lo conoce desde los 14 años y que junto al equipo médico del centro de salud le han hecho un seguimiento, aunque este ha sido insuficiente por la gravedad del caso.

“El tuvo un tratamiento con internación incluida. Fue luego de una trombosis, lo que provocó problemas coronarios por no estar medicado. Esa crisis hizo que hubiera que internarlo. Estuvo dos meses y bajó 18 kilos”, cuenta Mónica.

La madre cuenta la historia de su hijo y por momentos los ojos le brillan, como queriendo llorar. Es que no sólo Gabriel tiene problemas, sino que otra de sus hijas va por el mismo camino y Mónica ya no sabe que más hacer para ayudarlos.

El dinero que obtiene por limpiar una casa, más lo que genera su marido como albañil, impiden poder darles a sus hijos los alimentos necesarios para una dieta estricta. Incluso hasta se les hace difícil poder llevarlos al médico.

“Cada vez que hay que ir al médico es un problema. Antes lo venían a buscar en ambulancia pero hubo algunos problemas con el personal y no vinieron más. Nosotros no podemos pagar un taxi todos los días para que se haga un tratamiento”, dice Mónica.

La situación económica es compleja para la familia. A tal punto que Gabriel no tiene un colchón donde pueda descansar bien y fue necesario confeccionarle una cama con hierros para que soporte el peso, pero el colchón en el que duerme está muy gastado. Incluso la habitación de él tiene chapas de cartón y “cada vez que llueve se gotea por todos lados”, grafica Mónica.

“Para nosotros es muy difícil ayudarlos porque los médicos piden una dieta estricta con verduras, frutas, alimentos con bajas calorías y eso es caro para nosotros. Una pensión ayudaría a realizar un tratamiento más efectivo”, asegura la mujer.

Gabriel habla poco, pero se le dibuja una sonrisa cuando le hablan de su equipo favorito. “Yo soy de Boca. Antes jugaba al fútbol pero hace muchos años que no puedo”, dice con la mirada baja. Cuenta que mira mucha televisión y que desde febrero pasado que no sale de su casa, porque no tienen movilidad.

La moto de uno de sus hermanos es el único transporte que suele estar disponible cuando hay situaciones de urgencia. “Hace unos meses atrás tenía que llevarlo al médico y no teníamos dinero para el taxi, ni estaba la moto. El me dijo, “dejalo mamá, que sea lo que Dios quiera”, relata Mónica con palabras de dolor.

La ropa que tiene es difícil de conseguir en una tienda por lo que su mamá compró una máquina de coser usada y está aprendiendo a confeccionarle prendas de vestir a Gabriel. “Esa remera que tiene puesta se la hice yo y ahora estoy haciendo un pantalón. Veremos cómo queda”, comenta la mujer que los fines de semana suele andar por el basural del zajón, buscando elementos que sirvan para la casa.

“Ahora me traje este lavarropa que tiraron en el zanjón. Hay que hacerle algunos arreglos menores, pero anda”, se entusiasma.

¿Qué causa el sobrepeso?

Según la Organización Mundial de la Salud, la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. A nivel mundial ha ocurrido lo siguiente:

  • Aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa.
  • Descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

A menudo los cambios en los hábitos alimentarios y de actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; la agricultura; el transporte; la planificación urbana; el medio ambiente; el procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y la educación.

Consecuencias

Un Indice de Masa Corporal (IMC) elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles como:

  • Enfermedades cardiovasculares (principalmente las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares)
  • Diabetes
  • Los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante), y
    algunos cánceres (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).
  • El riesgo de contraer estas enfermedades no transmisibles crece con el aumento del IMC.

Cualquier vecino o institución que quiera colaborar con Gabriel y su familia pueden comunicarse al celular 0298 4759886

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