Pararon los chicos: sentada en CEM 150 por fallas edilicias

Las malas condiciones de los baños de la Escuela del Deportivo Roca despertaron no sólo un mal olor que alcanza a las aulas y pasillos de la pequeña escuela, sino un afán de protesta en los estudiantes, que organizaron una sentada por tiempo indefinido.

Así amaneció la escuela de San Juan y Ruta 22, con la medida de fuerza que alcanzó a los 280 alumnos del turno mañana. Nadie entró a clases, todos se apostaron en el SUM y empapelaron la fechada para hacer saber sus reclamos al Consejo Escolar, desde donde prometieron acercarse al mediodía.

Desde el año pasado, la obra de los baños está aprobada por un amparo que salió favorable a la comunidad educativa, pero recién en febrero comenzaron a trabajar y aún no terminan, explicaron. 

Agustín Jaque (Foto: Emiliana Cantera)

“Cuando arrancamos las clases había olor a podrido. Hacías pis encima de otro pis y el olor fue llegando a todas las aulas y pasillo porque no hay ventilación. Durante los meses de vacaciones no hicieron nada”, relató Agustín Jaque, miembro del Centro de Estudiantes.

La obra avanza a ritmo lento y con los chicos en clases, por lo que no pueden recurrir a los sanitarios mientras trabajan. “Los baños no están bien arreglados”, agregó Aarón Colipe, otro estudiante.

Juan Suarez (Foto: Emiliana Cantera)

“Con la sentada no queremos respuestas, queremos que hagan las cosas. No se va a levantar hasta que se hagan los arreglos”, lanzó contundente el estudiante Juan Suárez en diálogo con “La Comuna”.

La molestia crece porque “en 2017 nos dieron respuestas pero pocas se llevaron a cabo, hicieron las cosas así nomás”, contó Suárez.

Tres años de vida y cientos de reclamos

La directora del establecimiento Adrian Acebal contó que la escuela nació en 2015 en un edificio del Deportivo Roca que es añejo y siguen esperando el edificio propio escolar. “Tenemos todo el tiempo problemas de electricidad, gas y agua porque las cañerías son muy viejas”.

Adriana Acebal, directora (Foto: Emiliana Cantera)

En 2015 “se armó una escuela para los dos cursos y después cuando empezó a crecer en cantidad de gente, no creció al mismo ritmo el edificio”, relató. “Así fueron armando aulas y poniendo algunos parches” comentó.

“Ha habido trabajos en la medida que ha habido reclamos. Ese es el mensaje que a muchos no les gusta pero el que le queda a los chicos”, expresó la directora.

“Durante las vacaciones no hicieron nada. Todo empieza cuando nos empezamos a presentar nosotros y empezamos a reclamar”, sentenció Acebal y aclaró que desde la dirección están pidiendo el avance de las obras para acompañar el crecimiento escolar.

Llegar a la escuela

El problema de los baños es uno entre varias fallas edilicias como la electricidad y las paredes húmedad. Se suma el transporte, que surgió como una dificultad más para poder llegar a clases.

Candela Zapata (Foto: Emiliana Cantera)

“La escuela le queda lejos a la mayoría de los que vienen. No todos tienen medios de transporte para llegar y no los aceptan en el colectivo por más que hayan llenado la ficha”, comentó la alumna Candela Zapata, ya que sólo a una porción de los chicos les otorgaron el beneficio del transporte.

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