Manos solidarias renovaron el hogar de niños Alfonsina Storni

Desde hoy, el hogar de Roca luce completamente renovado. Tiene nuevas luminarias, el sistema eléctrico fue mejorado, los calefactores arreglados y con una reja para evitar quemaduras, el patio ya no tiene malezas y las paredes resplandecen gracias a una nueva capa de pintura.

Cuando los 10 pequeños volvieron ayer de sus vacaciones en Las Grutas se encontraron con una nueva casa. Es que más de 150 jóvenes, desde el domingo, le dedicaron sus propias horas a la remodelación del hogar, con la única motivación de ayudar.

El grupo Generación Unida tuvo un gesto solidario para una de las instituciones más necesitadas de la ciudad.

“Esto es una caricia al alma. Desde el domingo a la mañana que la casa se llenó de jóvenes con herramientas y están dejando la casa más linda que nunca. Lo pienso y se me pone la piel de gallina, es hermoso todo esto que se está llevando a cabo”, indicó emocionada Mónica Merino, directora de la institución.

Mónica remarcó la importancia de la remodelación que los jóvenes llevaron a cabo ya que el inmueble no estaba en las mejores condiciones edilicias y gracias a los trabajos de los chicos de Generación Unida el hogar quedó impecable y es un lugar más que seguro.

Con el trabajo de mano de obra calificada, entre ellos electricistas y gasistas matriculados, los jóvenes dejaron sus actividades de lado y se entregaron a la solidaridad.

“Una vez alguien sugirió el nombre del hogar y no lo dudamos. Nos acercamos al lugar y nos abrieron las puertas de inmediato”, aseguró Álvaro López uno de los miembros de Generación Unida.

Ya con la idea de remodelar y ayudar al establecimiento, la organización realizó diferente actividades para juntar plata y llegaron a sumar cerca de $60.000 que fueron destinados completamente a las obras.

“Lo más importante para destacar es la profesionalidad de la gente estuvo involucrada. Hicimos tareas de calidad y con gente idónea”, explicó López.

Durante los días de trabajo hubo un gasista matriculado. También un plomero se encargó de aportar su granito de arena para poner en condiciones al hogar.

“Esto es una caricia al alma. Desde el domingo que la casa se llenó de jóvenes con herramientas y están dejando la casa más linda que nunca”, Mónica Merino, directora

Generación Unida es un grupo de iglesias evangélicas que inició a través del movimiento de los jóvenes. En 2016 pintaron el hospital Francisco López Lima y ya están pensando sus próximos pasos.

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