Los obispos patagónicos dieron su mensaje para estas Fiestas

Los referentes católicos de la Patagonia emitieron un documento haciendo eje en la inclusión, el diálogo, la tolerancia, la Justicia y Paz social, el cuidado de la tierra y el derecho a la vida.

Con la firma de 12 Obispos de la Patagonia, la Iglesia Católica emitió un comunicado conjunto con motivo de la presente Navidad.

Con el mensaje del evangelio escrito por San Lucas: “No teman, porque les traigo una buen noticia, una gran alegría para todo el pueblo!”, los Obispos enumeraron seis puntos para reflexionar en este fin de año.

“El tiempo de Navidad siempre nos trae sentimientos contagiosos de paz, de amor, de fraternidad, de esperanza. Aunque estemos viviendo tiempos complejos y difíciles, en estos días nos animamos a creer que todo parece distinto. Es que hay una buena noticia! Dios se hizo hombre. Dios se hizo uno de nosotros. Dios es un recién nacido lleno de inocencia y sencillez. Vulnerable y frágil”, dice el primer párrafo del comunicado.

Inclusión

Festejar la Navidad en “inclusión y equidad” es el primer deseo de los Obispos. Destacan que todavía conviven con nosotros la exclusión y la pobreza, que todavía hay familias que buscan trabajo y no lo encuentran. Familias que comen una sola vez al día y que, tantas veces, no tienen acceso a una casa digna. A todo ello se suman hijos que tienen clases, jóvenes sin estudio, migrantes angustiados y rechazados y ancianos solos y desprotegidos.

“Y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue”. (Lc. 2, 6-7). Una historia que vuelve a repetirse entre nosotros. Queremos, entonces, celebrar y festejar Navidad buscando que se multipliquen nuestros esfuerzos solidarios, se programen proyectos de desarrollo, para que todos se sientan incluidos, tengan su tierra, su techo, su trabajo, acceso a la salud, educación de calidad”.

Diálogo

El segundo punto hace referencia a la “escucha” y al “diálogo fraterno”. Aseguran que todavía no somos capaces de escucharnos y de hablarnos sincera y cordialmente. “No tenemos la voluntad ni la grandeza de buscar la verdad, de no lastimarnos ni herirnos con palabras o frases que nos dividen y distancian. Hay muchos gritos que no son escuchados. Hay muchas miserias que no somos capaces de ver.

Se trata de festejar Navidad teniendo el mismo corazón de los pastores de Belén que “volvieron alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído.” (Lc. 2, 20). Vernos. Escucharnos. Perdonarnos. “A veces se requiere poco para devolver la esperanza: basta con detenerse, sonreír, escuchar”.

Tolerancia

La erradicación de la violencia y las agresiones es otro de los elementos a los que se hace referencia y eso se logra con “tolerancia y dignidad”. “La intolerancia y la impaciencia nos manejan el corazón. Los femicidios, el aborto, la trata de personas, la drogadicción, los robos, destruyen nuestras familias. “Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto… porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.” (Mt 2, 13) Queremos, entonces, celebrar y festejar Navidad siendo capaces de elegir siempre el camino del amor y la fraternidad, de alejarnos y rechazar todo tipo de muerte. De “recibir la vida como viene”.

Justicia y Paz social

“Queremos celebrar y festejar Navidad, en justicia y paz social. Todavía no logramos programas políticos que puedan asegurar la convivencia pacífica. El sistema social y económico es injusto en su raíz y los conflictos políticos y sociales se dilatan por meses, sin respuestas dignas, justas y duraderas. Cuántas veces vivimos engañados “como si no supiéramos que las armas y la represión violenta más que aportar soluciones crean nuevos y peores conflictos”. El delito de la corrupción y la iniquidad provocan tanta injusticia. “… Y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor!” (Lc 2, 14). Queremos celebrar y festejar la Navidad aprendiendo a vivir “aborreciendo el odio y construyendo la paz”.

Cuidar la tierra

En otro apartado hacen referencia al “cuidado de la madre tierra. Nuestra casa común es devastada y destruida por proyectos que benefician a unos pocos”, afirman y agregan que la “ausencia de controles lleva a abusos irresponsables y traen daños irreversibles que atentan contra la vida de quienes allí habitan.

“… María conservaba todas las cosas, meditándolas en su corazón.” (Lc 2,19) Queremos celebrar y festejar la Navidad contemplando el sueño de Dios sobre nuestras tierras patagónicas, como “la casa” que no excluye a nadie.

Defender la vida

“Queremos celebrar y festejar Navidad mirando la vida con los ojos del recién nacido. Necesitamos dejarnos invadir por la frescura de la presencia siempre nueva del “Dios que nace de lo alto”, por el Dios “que se hizo carne y habitó entre nosotros”. (Jn 1,14). Sólo así podemos celebrar, festejar y decirnos con sinceridad: ¡Feliz Navidad!

  • 12 obispos elaboraron un documento conjunto para referise a temas sensibles de la sociedad.

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