Los nuevos controles en accesos públicos y comisarías

A medida que la provincia y el resto del país lucha para contener la pandemia del coronavirus aparecen nuevos métodos para detectar casos sospechosos y evitar contagios masivos.

Por ejemplo en lugares de concurrencia masiva y aglomeración de personas comienza a realizarse testeos y controles de distinto tipo. Desde hace algunos días en el Sanatorio Juan XXIII se realiza la prueba del vinagre, como implementan hace semanas los militares estadounidenses en Daegu, Corea del Sur. El motivo es que uno de los síntomas del virus es la pérdida del olfato.

En los espacios de concurrencia o posible aglomeración se toman medidas de prevención.

En los tres accesos que tiene la clínica sobre calle Buenos Aires y 9 de Julio, el personal de la institución realiza un estricto control a todos las personas que ingresan.

Desde el centro médico señalaron que se pregunta a los que ingresan el motivo de la consulta, luego se verifica la temperatura con una pistola láser; le proporcionan alcohol en gel y se realiza el test de olfato. En esta última instancia el guardia de seguridad toma una muestra de vinagre de alcohol en un vaso y se los hace oler.

Si la persona tuviera alguno de los síntomas de COVID-19, es derivada a un sector de aislamiento. “Allí es evaluada por el servicio médico de guardia con el Equipo de Protección Personal”, comunicaron.

“Esta dinámica en la evaluación de casos está contemplada para personas adultas y pacientes pediátricos”, informaron.

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La institución adopta las medidas correspondientes teniendo en cuenta que la definición de caso sospechoso es dinámica y puede variar según la situación epidemiológica.

Además en las sillas de las salas de espera se dispuso un cartel que refuerza el mensaje de respetar la distancia, dejando lugares libres intercalados.

Personal policial ya cuenta con cámaras termográficas en los controles.

Cámaras termográficas

La Policía de Río Negro distribuyó todas las cámaras termográficas para examinar la temperatura corporal en los puestos de control vehicular localizados en los accesos a la provincia.

El viernes se entregaron los equipos en varios puestos camineros, incluido el de Roca. En cada lugar cuentan con dos unidades, para garantizar un óptimo desempeño en los controles.

Estas cámaras emiten una alerta cuando detectan una temperatura corporal superior a 37,5 grados, generando en la pantalla una fotografía que luego es almacenada en la base de datos.

Si alguna persona manifiesta fiebre, será advertida y luego se dará intervención a las autoridades de salud para aplicar el protocolo sanitario. Estas cámaras se utilizan de manera portátil o con un trípode por pesonal policial.

Por otra parte, en la Comisaría Tercera extremaron las medidas de control para evitar nuevos contagios como el ocurrido en la sede policial de las 250 Viviendas, donde un caso generó temor y dudas.

Ante esta situación y con la ayuda de vecinos solidarios, en la sede policial que alberga unos 150 efectivos, comenzaron a realizar la desinfección de oficinas y calabozos, y también la toma de temperatura corporal al personal que ingresa a su labor diaria.

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