Los animales que nunca faltan a clase

Carlos Castillo/castillocar30@rionegro.com.ar

Murciélagos , palomas, cotorras, ratas, cucarachas y hormigas, forman parte de la vida escolar. Más allá de los simpático de algunas especies, suelen generar serios problemas a la salud.

La presencia de los animales en las escuelas no es ninguna novedad y hasta en ocasiones son simpáticos, pero cuando se multiplican o generan problemas de salubridad, generar serios problemas en los establecimientos educativos.
Palomas, loros y perros son quizá los más aceptados, pero otros no gozan de tan buena fama, como los murciélagos, los roedores y cucarachas.
“La Comuna” recorrió algunos establecimiento donde los alumnos conviven con los animales que nunca faltan a la escuela.

Perros
“En nuestra escuela son cinco los perros que siempre llegan a horario. Se sientan en la vereda y esperan a los chicos que les dan una caricia. También saben a qué hora es la merienda y buscan a los chicos que suelen compartirle un pedazo de pan”, cuenta Patricia Mella, docente del CEM 111, de J.J.Gómez.
“Tenemos algunos galgos, a uno le falta una pata, otro tiene sarna y tratamos que no entre. Esto nos preocupa y por eso creo que hay que trabajar más con la tenencia responsable. Por suerte tenemos una docente que es veterinaria y ellas los desparasita o vacuna”, destacó.
Finalmente la docente opinó que “desde el municipio se debería trabajar en conjunto con el hospital para concientizar, esterilizar y vacunar a los perros que andan en las escuelas”.
En la otra punta de la ciudad, en la escuela 317, los perros también suelen ingresar con sus dueños y los docentes y directivos hacen lo imposible para sacarlos afuera.
“A nosotros nos pasó que uno de esos perros vio un chiquito con un pan en la mano y en el afán por quitárselo, le mordió el dedo al alumno. De inmediato llamamos a los padres y lo llevamos a la salita. No sólo eso, sino que agarramos al perro y lo hicimos analizar para asegurarnos que no tuviera rabia. Realmente es un trastorno”, manifestó el director Carlos Tolosa.

Palomas
En el caso de las palomas, se puede decir que gozan de una gran aceptación, hasta que… son insoportables.
En el CEM 43, de las 827 viviendas, es tan grande el problema que luego de una sentada de los alumnos, que reclamaban por la cantidad de materia fecal en el piso, se aconsejó “sellar” el SUM.
“Esto comenzó en abril cuando la presencia de palomas en el entretecho se tornó peligrosa. El peso de los animales y su materia fecal hizo que los alumnos se comenzarán a preocupar. Hicieron una sentada y eso generó que se empezara a analizar el problema”, relata el vice director Lucas Frank. Se realizó una inspección desde la Secretaria de Trabajo, control de salud, visitas de especialistas en seguridad e higiene y entre todos coincidieron que el lugar debía ser sellado y vedado a los alumnos hasta que no se solucione el problema.
Desde el Ministerio se llamó a una convocatoria y una empresa deberá realizar la remoción del cielo raso. Hasta que eso no ocurra el lugar está sellado para evitar todo contacto entre las palomas y sus excrementos con los alumnos.
Este mismo problema también lo tuvo el Cem 111 a principios de año, pero antes que el problema pasara a mayores, desde la dirección de colegio se solucionó haciendo colocar placas de policarbonato en las pequeñas ventanas en la parte superior del SUM por donde ingresaban las palomas.

Murciélagos y loros
El caso de los murciélagos es otro problema que se ha manifestado en la escuela 168 y en el Cem N°9.
“Los vemos cuando iniciamos el día, porque hay poca luz. Mientras izamos la bandera andan revoloteando por el SUM. Supongo que buscan lugares más calentitos”, mencionó la directora de la escuela 168, Sandra Corgatelli. Agregó que el excremento deja manchadas las paredes, el piso y las calderas, provocando un fuerte olor y hasta la fecha no los pueden eliminar.
En el caso de los loros o cotorras, han proliferado en los últimos años en nuestra zona y se hacen sentir con sus agudos sonidos.
Cada vez que los alumnos salen al patio de la escuela 107 de Paso Córdoba, se mezclan los gritos de los chicos con el de los loros que hacen nidos en los árboles de la vereda.
“No tenemos problema con los loros, excepto por el sonido, pero no dejan de ser molestos. Hace pocos días nos preocupó, que comenzaran a caer muertos al patio de la escuela. Los perros se los comieron y un guardafauna vino a analizarlos. Hasta ahora creemos que pudo haber sido por algún producto químico de las chacras cercanas”, hipotetizó el director Adolfo Pereyra. Agregó que ya solicitó permiso al municipio para hacer bajar los árboles a unos cinco metros de altura, evitando riesgos con ramas donde se posan una gran cantidad de loros.
A estos animales se suman otros con asistencia casi perfecta en las escuelas. Se trata de las cucarachas, lauchas y hormigas, aunque más fácil de combatir.
En las últimas semanas se hicieron fumigaciones en varios establecimientos.

Problemas de salud

Palomas, loros y murciélagos pueden generar serios problemas a docentes y alumnos.
En el caso de las palomas son aves de costumbres monógamas que construyen sus nidos en campanarios, cornisas o en los aleros de los edificios, pero raramente en los árboles. Estos nidos, por su parte, alojan a piojos y, en zonas rurales, vinchucas. Algunas enfermedades de las aves pueden ser transmitidas a los humanos a través de los excrementos.
Psitocosis: Suele ser conocida también como ornitosis, la causa de esta enfermedad es un microorganismo que se encuentra alojado en diferentes pájaros como las palomas. La enfermedad la transmiten tanto las aves sanas como las enfermas y se transmite por la vía aérea. Los síntomas comunes son fiebre, dolor de cabeza, problemas respiratorios.
Al igual que el excremento de las palomas, los loros, pueden ser un riesgo para la salud de algunas personas.
El contacto prolongado con éstos u otros animales puede provocar en algunas personas neumonitis por hipersensibilidad a las aves, una enfermedad respiratoria producida al inhalar repetidamente el polvillo orgánico que dejan las plumas y la limpieza de los excrementos.
En el caso de los murciélagos, se indica que la inusual mordida de alguno de estos mamíferos pueda transmitir la rabia; su sola presencia es de por sí insalubre. Pueden desencadenar problemas alérgicos, o empeorar los ya existentes.
La orina y los pelos de los murciélagos también pueden causar rinitis y asma, según las páginas especializadas.

Nos preocupan los perros que ingresan a la escuela. Algunos tienen sarna y es peligroso para la salud de los alumnos. Patricia Mella, docente Cem 111.

Un día un perro mordió el dedo a un alumno cuando trataba de quitarle el pan de la mano”. Carlos Tolosa, Director escuela 317.

Comentarios