Largas filas para comprar pescado en medio de la cuarentena

Un escenario insólito se vio en Roca estos últimos días con varias filas de vecinos que fueron a comprar pescado por Semana Santa en medio de la cuarentena obligatoria.

A pesar de que este alimento no es esencial y existen otras alternativas a la carne roja, muchos se arriesgaron a salir de sus hogares para respetar la tradición católica. Las colas superaban la veintena de clientes, algunos estaban con barbijos y otros con guantes.

En un local ubicado sobre la calle 25 de Mayo el kilo de merluza estaba en $ 320. “Fui criado en la religión católica, es una tradición comer pescado en Semana Santa, hace 20 días que estoy encerrado y solo salí a comprar merluza”, dijo Daniel, un vecino que esperaba ser atendido.

“Mis abuelos me enseñaron que jueves y viernes no se come otra cosa, no se mira tele, ni se escucha radio, ni se usa cuchillo”, explicó.

Daniel contó que es arriesgado salir a comprar pero que toma las medidas de higiene necesarias. “Antes de subir al auto me pongo alcohol en gel”, informó.

María es otra católica practicante y remarcó la importancia de esta costumbre religiosa que lleva a cabo hace años. “La tradición la heredé de mi madre, lo preparo con verduras y es lo único que puedo comer”, señaló.

La vecina sostuvo que el pollo no es una alternativa como menú en estos dos días en los que se recuerda la muerte de Jesucristo. “Tengo 68 años y estoy en el grupo de más riesgo pero solo salí a comprar pescado y al banco”, se justificó.

Durante varios minutos esperó ingresar al local ubicado sobre la calle 9 de Julio. “Uso alcohol en gel en las manos, respetamos el metro de distancia y en casa solo salgo al patio, no me junto con nadie”, contó. María dijo que pasará Semana Santa sola, “mis hijos lo pasan con sus familias”.

Estela es otra vecina que fue a la pescadería a comprar para ella y sus abuelos que son católicos. “Para unos no es esencial y para otros si, nosotros no comemos otro alimento es estos días”, explicó. La mujer mencionó que prefirió ir a comprar ayer por temor de que hoy no encuentre locales abiertos por el feriado.

Mariano es otro católico que practica esta religión junto a su familia. “Compro para mi y mis papas que tienen 67 años y no pueden salir”, contó. Señaló que elige el filete de merluza, salmón y alguna hamburguesa de pescado. “La merluza preparamos a la marinera y la acompañamos con un arroz blanco, también cocinamos pizzas con anchoas”.

En varios comercios los empleados estaban usando máscaras protectoras, además tenían cintas pegadas en el piso marcando los limites de espacios entre cada cliente.

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