Lactancia materna: la enfermera que vio en el pasillo una oportunidad

María Pelle sale todos los días a fomentar la lactancia en mujeres embarazadas mientras se encuentran en la sala de espera. Hoy arranca la Semana de la Leche Materna, y el hospital de Roca es referencia en el tema y prepara actividades.

Hace 12 años que dejó la enfermería de Neonatología por un traslado al consultorio 23, ubicado en el corazón del área de atención externa de ginecología del hospital Francisco López Lima. Su función es el control de presión y peso a un promedio de 20 embarazadas por día, y en la estadía deslizar información sobre hábitos saludables.

“Cuando llegué me sobraba el tiempo, y me di cuenta de que había llegado al lugar en dónde inconscientemente siempre había querido estar. Ahí surgió todo, porque empecé a salir a hablar con la gente. Soy pionera en éste hospital en las charlas en la sala de espera”, aseguró orgullosa María Dominga Pelle (67).

Con una trenza perfecta y un ambo brillante de tan blanco, la mujer salió al pasillo. En brazos llevaba una muñeca bebé, “Morena Valentina”, que hace de ejemplo en sus explicaciones.

Una pequeña introducción sería el puntapié para disparar una nueva charla sobre lactancia. Las experiencias que compartieran las 10 embarazadas que esperaban ésa mañana, o que comparta alguna otra persona sentada en la misma sala, la llevarían como cada día a pensar sobre la marcha una punta para abordar el tema de la leche materna.

Por eso es que muchos la conocen como “Mari de las charlas”. Ella lo sabe y ríe. La enorgullece que la fama la toque por ser portavoz de los beneficios de la lactancia. Para ello se preparó.

Si bien ingresó a la planta del hospital hace 34 años, y allí mismo hizo el curso de auxiliar de enfermería, no se quedó con eso. Mari terminó el secundario en una escuela nocturna y en 2009 se recibió de Licenciada en Enfermería, carrera que cursó a distancia en la Universidad Nacional de Córdoba. En el medio fue mamá de tres hijos, tuvo nietos y ya es bisabuela.

En ese afán de capacitarse, fue que obtuvo una certificación de docente en lactancia materna, y eso la acercó a hacer miembro del Comité Materno Infanto Juvenil del hospital.

“No le pude dar la teta a mis hijos. Cuando tuve mi tercer bebé una de las enfermeras me apretó y hasta me hizo llorar, y yo no le podía dar porque tenía un problema. La pase muy mal y siempre sentí mucha culpa.

Estando acá se ven muchas mamás que tienen dificultades como yo, y otras que se pueden resolver. Por eso se las ayuda, contiene y aconseja para que puedan hacerlo, por su bien y por el de sus bebés. Y lo logran”, explicó la enfermera que está cerca de la jubilación.

“Trabajé 16 años en neonatología. Ahí veía que faltaba información en las mamás sobre cómo prender al bebé en el pecho, cada cuantas horas darle o cómo hacer cuando tienen demasiada leche para conservarla, o incluso, sobre como prepararse los pechos durante el embarazo. De todo eso es lo que hablo en las charlas”, finalizó.

“Es como lo del parto respetado. La tendencia es volver a lo más natural posible. La lactancia les hace bien a la mamá y al bebé”. María Pelle, licenciada en Enfermería y docente

Foto: Emiliana Cantera

Los 3 mitos falsos que buscan erradicar

  • La leche es poca, y no lo alimenta. Especialistas remarcan que la mamá produce la leche en la cantidad y calidad que necesita cada bebé. “Toda la leche materna es buena. Al principio es más clara porque es calostro, y es poca porque el bebé tiene un estómago chiquito. A medida que crece, la leche cambia porque la demanda del bebé cambia. Pero tiene la carga de proteínas que necesita ese bebé en cada momento”, explicó Viviana Jelvez, enfermera.
  • Debe tomar cada tres horas. Era el mensaje de antes, hoy se aconseja brindarle tomas al recién nacido “a libre demanda”, explicaron.
  • No puedo amamantar porque tampoco pude hacerlo con mi bebé anterior. Se refuerza la idea de que cada experiencia es única. “Esa frustración se debe trabajar desde el embarazo. Lo emocional tiene mucho que ver en la bajada de la leche”, explicó la especialista en neonatología, Alicia Pedrón.

Desde hoy en el hospital habrá teatro y tetas de souvenir

Una gran teta era la base de otras más chiquitas. Ninguna igual a la otra. Con una auténtica labor artesanal, el equipo de enfermería de la maternidad del hospital Francisco López Lima se preparó para brindar un importante mensaje en la Semana de la Lactancia 2018.

“No todas tenemos los mismos pechos, algunos son más grandes, otros chicos. Los pezones también cambian porque son de distinto color, forma e incluso algunos están agrietados. Pero sea como sea, pueden darle lo mejor a un bebé, que es la leche materna”, resumió Susana Cifuentes, enfermera.

El hospital califica como “amigo de la mamá y el niño” por varias de sus líneas de trabajo, una de las principales es el fomento la lactancia. En ese marco, es que la tarea de todo el año encuentra desde el 1 al 7 de agosto días para visibilizar aún más una de las premisas de la institución.

“Entre las mamás tenemos muchas primerizas, otras que ya amamantaron pero que igual necesitan un acompañamiento. Nunca está de más ayudarlas. Y ver esa unión entre mamá y bebé es algo único, que incluso influye después en el desarrollo del niño”, agregó Débora Mendoza, enfermera.

El plantel de enfermería preparó hasta pequeñas obras de teatro. Para llamar la atención de quienes circulen por los pasillos de la internación, presentarán maquetas, colgarán afiches con gráficos y entregarán tetas de tela como souvenir a las mujeres que participen de las actividades.

  • La lactancia es un factor protector para el sobrepeso y la obesidad en la adultez. Para prevenir la enfermedad metabólica, hay que centrarse en los primeros años de vida.

Recomiendan

  • 2 horas posteriores al parto son las llamadas “horas sagradas”. Es el momento en el cual se realiza el contacto piel a piel, clave para el éxito de la lactancia.
  • 6 meses de lactancia exclusiva y luego como uno de los pilares fundamentales hasta los dos años de edad.

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