La historia de la mujer que superó sus miedos y bajó 40 kilos

La cirugía bariátrica fue el principio del cambio para Verónica Mosi. Pasó de 130 a 90 kilos. La contención de familiares y profesionales fue fundamental para iniciar una nueva vida.

“Tuve tres depresiones y 12 cirugías a lo largo de mi vida. Durante esos malos momentos trataba de taparlos con comida y así llegué a pesar más de 130 kilos”.

La mujer que habla se llama Verónica Mosi y cuenta parte de su historia como quien ya ha atravesado la peor parte de una carrera y disfruta del mayor logro, vencer el miedo.

“La Comuna” la visitó en el gimnasio de Avenida Roca casi Villegas. Ella se baja de la cinta y con una sonrisa nos recibe para hablar de esos tramos oscuros de su vida que le provocaron mucha ansiedad por comer.

Verónica junto a su grupo de contención, su familia

“Todo lo que he logrado se lo debo a mis hijos, a mi familia que siempre me ha apoyado y al equipo de profesionales de “Giros”. Ellos me escucharon, se bancaron mis llantos, me contuvieron y lograron este presente, donde me siento muy bien”, dice la mujer.

La muerte de su madre, las distintas operaciones en su cuerpo, problemas laborales y otras situaciones le hicieron buscar algo que aliviara tantos pesares y allí estaba la comida.

Cambié mi forma de comer. Dejé los guisos y el pan. Incorporé verduras, pescado y hago mucha gimnasia”. Verónica Mosi

“Los chilenos somos de buen comer, sobre todo guisos de legumbres, pan casero… toda comida pesada. Así fui engordando hasta que tuve un accidente menor en un viaje que hice al noreste argentino. Caí de la escalera del colectivo y me fracture los meniscos. Eso hizo que tuviera que iniciar un tratamiento para bajar de peso y así aliviar mis rodillas”, relata.

Verónica ya había tenido varias cirugías, entre ellas se cuentan la de su pié derecho, dos cesáreas por los nacimientos de sus hijos, otra de vesícula, de garganta, por hernias, entre otras. Cuando le hablaron de la cirugía bariátrica, llegó el mayor miedo.

Mientras los profesionales la preparaban psicológicamente para esa cirugía y hacerle ver otras formas más sanas de alimentación, llegó el turno de complementar el tratamiento con ejercicios en un gimnasio.

El antes y el después de la hazaña

Allí apareció otro miedo. “Pasa que no me gustaba mucho que me vieran con mi peso, me daba vergüenza y sobre todo porque jamás me había subido a una cinta de caminar. Le tenía miedo a esa máquina”, recuerda ahora con risas. Finalmente llegó el día de la operación. Fue el 29 de junio de 2017.

“La operación fue un cambio total en mi vida. Seguí con el resto del tratamiento, viniendo al gimnasio e incluso ahora subo a la cinta tres veces por semana, además de ir caminando a todos lados. A los seis meses empecé a ver los resultados en mi cuerpo y fue una gran alegría cuando vi que la ropa que usaba me quedaba muy grande. Mis hijos me felicitaban y hasta algunos vecinos se preocuparon porque pensaban que estaba enferma y por eso estaba más delgada”, cuenta.

Verónica se muestra agradecida y no quiere dejar de nombrar a los que la ayudaron en el proceso.
“Mis hijos siempre me alentaron y mi esposo nunca me hizo problemas para venir al gimnasio. Los médicos de Giros son excelentes y la contención que brindan ayuda mucho a transitar este camino y el profe de gimnasia Carlos Bergna me ayudó a superar los miedos a las máquinas”, resalta.

  • 130 kilos era el peso que tenía Verónica a principios del 2017. Hoy está en 90 y espera seguir bajando.
  • 40 pacientes por año con obesidad, realizan los tratamiento con los profesionales de “Giros saludables”.

Cambio de hábitos

Cambiar el “chip” sobre la alimentación fue muy importante para Verónica. De los cargados guisos con pan casero, pasó a comer carnes, pollos, pescados y muchas verduras.

Ante la cirugía las personas tiene miedo porque no saben cómo reaccionarán ellos y los demás” Fernanda Cascarón Médica nutricionista

“Antes comprábamos bolsas de harina para hacer el pan en casa, pero ya no la compramos. Antes pasaba por una panadería y lo primero que pedía era bizcochitos. Hoy me puedo poner calzas y hasta atarme las zapatillas sola. Incluso calzo menos, pase de un 40 a un 38”, afirma Verónica quien es un ejemplo para muchas personas que dudan en enfrentar sus propios miedos.

“Nuestro trabajo es sacarlos de la dieta”

En nuestra ciudad existe un equipo de profesionales abocados exclusivamente a la obesidad y el sobrepeso. Son parte de un grupo integral llamado “Giro Saludable”. En diálogo con La Comuna, brindaron algunas pautas de su trabajo.

El equipo de profesionales

No dietas

“Nuestro trabajo apunta a cambiar cuestiones conductuales, de creencias y pensamientos basadas en dietas, en bajar de peso, cuando en realidad no es la forma. Vamos por otro lado, trabajamos desde la salud, más que del descenso de peso”, explican los profesionales.

Una de las preocupaciones de los pacientes es cuánto va a tardar el tratamiento. “Ellos quieren las cosas ya. Estar espectacular para el verano. No es fácil. Nos requiere de mucha energía ir recorrigiendo y aguantando la frustación de los pacientes”, afirman.

“Nuestro trabajo es sacarlos de la dieta, porque la dieta tiene un principio y tiene un fin, pero en algún momento la rompés. Siempre estás con dieta o no dieta y terminás fluctuando en un peso no saludable que no modifica tu vida en realidad, qué es lo que se necesita”.

Cirugía

La paciente cuenta que su cirugía duró alrededor de seis horas y fue lo que permitió el verdadero cambio. “Después de la cirugía la vida les cambia a todos, pero hay que cambiar la mentalidad de las personas. Muchos creen que cuando lleguen a 80 kilos van a tener un cuerpo como el de la revista Caras y no. En realidad vas a estar más sano, vas a estar más delgado, pero tu cuerpo va a tener secuelas del peso que tuvieron que soportar”.

Cuándo termina el tratamiento

“Nunca”, fue la respuesta. “Nosotros vemos los pacientes cada 15 días, luego cada un mes, cada tres meses, cada seis y una vez al año, como de rutina. Ellos deberían incluirnos en su chequeo anual, para acompañarlos en el proceso”, respondieron.

Colgajos

Respecto a esto, los médicos respondieron que no a todos les quedan colgajos y que depende de cuánto peso tenía la persona. En el caso que queden luego de la operación, son operados a los dos años.

El equipo de “Giros” está integrado por: Fernanda Cascaron (Médica Nutricionista), Daniela Lillo (Médica Generalista), Eliana Quesada (Licenciada en Nutrición), Alfredo Zinkgraf (Psicologo) y Carlos Bergna (Profesor de Educación Física), Alejandro López Cross (Cardiólogo), Pilar Tartaglia (Endocrinóloga), Luciana Molinari (Neumonóloga) y Dr. Ariel Yoiris y Dr. Guillermo Lecot (Cirugía Bariátrica)

  • Con la cirugía bariátrica y el cambio de hábitos, un paciente logró bajar de 290 a 109 kilos.
  • El equipo de profesionales de consultorios “Giros”, atiene a una 50 personas por año.

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