La historia de la calle Italia, que cumplió 100 años en Roca

El pedido de nombre lo hicieron los vecinos inmigrantes al Presidente Municipal Alfredo Viterbori por la celebración del 20 de septiembre, día de la unificación de Italia. La placa se colocó en 1918 en el Hotel Toscano.

Una celebración italiana hizo que la colectividad de ese país le solicitara en 1918 al Presidente municipal Alfredo Viterbori, que con motivo de dichos festejos se coloque el nombre de “Italia” a una de las calles de Roca. Y este ofreció poner el nombre a una paralela a la Avenida Roca, tomando como referencia la ubicación del hotel Toscano (hoy entre Tucumán y Mitre).

La comisión festejó la decisión del jefe comunal colocando una placa de bronce donde se leía en letras grandes “Calle Italia. La colonia Italiana -20 de septiembre de 1918 – Fuerte Gral Roca”

Grande fue la alegría de los inmigrantes que festejaron durante tres días. Aquel 20 de septiembre los residentes realizaron un desfile, saludando a la autoridad municipal y fueron hasta la Sociedad Española de Socorros Mutuos, donde una banda ejecutó el Himno Nacional y las marchas reales italianas y españolas, para finalizar con un homenaje floral en el monumento al General San Martín.

Las crónicas de la época indican que terminado el acto fueron hacia la nueva “calle Italia”, donde colocaron la placa. Lo que siguió fue una serie de festejos con actividades artísticas, veladas líricas a cargo de jóvenes de Buenos Aires y la exhibición de cintas cinematográficas, festivales de música clásica y folklore.

También hubo juegos como carrera de embolsados, de sortijas y campeonato de bochas con premios donados por la popular revista de la época “Caras y Caretas”. Aquel día el ganador fue don Luis Palmieri.

Actualmente la calle Italia recorre 23 manzanas, desde calle Bolivia hasta Palacios, detrás del hospital.

“Casa Carabajal”. El edificio aún conserva su fachada, siendo uno de los más viejos sobre calle Italia.

Sobre esta calle sólo quedan algunos edificios históricos, como los sectores posteriores de los colegios María Auxiliadora, del Domingo Savio, un paredón con ventanas (Italia casi Tucumán) que pertenció al hotel Toscano, el edificio- hoy cerrado- de la “Iberoaméricana” (Italia y 9 de julio) y “Casa Carabajal”, quizás el único edificio de la época que conserva su fachada, donde aún hoy se mantienen las letras de cemento a un costado de la estructurca que informan de su pasado: “Cigarrería-Librería y perfumería”

  • Con motivo de la festividad por la unidad italiana, los inmigrantes lograron que una calle lleve el nombre de su país
  • Hoy sólo queda como testigo de aquellas épocas edificios como “La Iberoaméricana” y “Casa Carabajal”

Unificación de Estados

Pero ¿cuál fue la fiesta italiana que generó el pedido de los inmigrantes al Presidente Municipal Viterbori en Roca? El motivo fue el recordatorio de la unificación de Roma, ocurrida un 20 de septiembre de 1870, algo de especial significación para el pueblo italiano.

Según el sitio web de historia universal, los pueblos de Italia, desde la desaparición del Imperio Romano (fines de la Edad Antigua y comienzo de la Edad Media), no habían logrado unificarse para formar un sólo Estado. Estaban fraccionados, integrando algunos reinos y otros Estados Autónomos.

Por el Tratado de Viena de 1815, Italia quedo dividida en siete Estados independientes, a pesar de pertenecer todos ellos a una misma raza, profesar el mismo credo y tener el mismo pasado histórico.

Eso estados eran los siguientes el reino de Cerdeña (Cerdeña y Piamonte), el reino de las dos Sicilias, los Estados de la Iglesia, el reino de Lombardia-Venecia y los ducados de Parma, Modena y Toscana.

Luego de lograr unificar todos los estados, sólo restaba anexar Roma, difícil de obtener a causa de la oposición del mundo católico y de la protección de Francia. El 20 de septiembre de 1870 el rey Manuel II, le exigió al Papa Pío IX que aceptase las condiciones que le ofrecía. Como este se negaba, entraron en Roma y tomaron posesión de la “ciudad eterna”. Pío IX rehusó entregar el poder temporal y se encerró en el Vaticano, donde, junto con sus sucesores permanecieron hasta la creación del Estado Vaticano, en 1929.

El acontecimiento fue celebrado con gran pompa en Italia y por todos los italianos residentes en países extranjeros, incluso en nuestra ciudad.

Ocupación de Roma y un Papa prisionero

El Rey Victor Manuel II, ordenó a sus tropas italianas ocupar Roma, a pesar de la resistencia de la guarnición papal y de las protestas del pontífice ( 20 de setiembre de 1870). Victor Manuel II se instalo en el palacio de Quirinal y declaró que Roma era la capital del Reino de Italia.

El Papa se negó a aceptar la anexión de Roma. Como protesta se encerró en el Vaticano, considerándose prisionero. En 1929 se declara el Estado Vaticano.

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