La capilla del hospital ahora es un centro médico

El cuerpo de la Capilla, Sagrado Corazón de Jesús, instalada en el predio del Hospital Francisco López Lima se puso a disposición de las urgencias que trajo la aparición del coronavirus en todo el mundo.

Su interior cambió completamente; las bancas donde se sentaban los fieles se corrieron a un costado y se colocaron camillas para atender a posibles casos sospechosos (Covid-19). El templo -desde la semana pasada- se dividió en tres boxes, separados con biombos. Dos son para casos leves y uno para críticos y que luego son internados.

Temporalmente, se ha convirtió en un centro médico para aliviar la guardia del nosocomio y al respecto Karina, administrativa que trabaja allí adentro, contó, “Primero estábamos en una globa afuera pero nos trasladamos a la capilla por el frío”.

Tres boxes, en la capilla, sirven para descomprimir la atención en la guardia.

Su uso específico: recibir personas que han tenido síntomas febriles agudos respiratorios en los últimos días.

“Tenemos un monitor multiparamétrico que se encarga de recoger, mostrar y almacenar todas las constantes vitales del paciente”, detalló el enfermero Luis García.

En el lugar se originaban actividades solidarias y se emitían misas semanales.

Además también cuentan con oxigeno para los pacientes graves que más tarde serán internados.

“El objetivo es evaluar los casos sospechosos y que no vaya a la guardia alguien que esté posiblemente contagiado con el virus”, explicó la médica neumóloga Sonia Mirardi, una de las profesionales que está a cargo.

La médica remarcó que se considera caso sospechoso a la persona que tiene 37,5 grados de fiebre o más, tos, catarro, dolor de garganta, rinorrea y anosmia/disgeusia.

También al personal de salud que tenga fiebre y alguno de las patologías mencionados, los que viajaron y tengan síntomas o los contactos estrechos de pacientes confirmados.

La administrativa Karina explicó que a los vecinos que llegan se le toman los datos, “le preguntamos cuales son los síntomas, después el enfermero le toma la temperatura y demás signos vitales y la médica revisa al paciente”.

La médica Minardi añadió que la gente no ha entendido el objetivo de este centro, “no solo vienen casos sospechosos sino también cualquier persona con un cuadro febril”, sostuvo.

Señaló que se atienden por día a 40 personas, varios realizan antes la consulta al 911.

“Muchos vienen hacerse el test y no tienen síntomas, otros por un pequeño dolor de garganta”, dijo Minardi.

Además dijo que hay que ser criterioso con la consulta. “Es importante hacer la consulta por teléfono y sacarse bien las dudas”, reiteró.

“La obligación de usar el tapaboca lo han interpretado como un certificado para salir pero no es así, deben quedarse en casa”, concluyó.

“Muchos vienen hacerse el test y no tienen síntomas, otros por un pequeño dolor de garganta; deben llamar previamente al 911 así no se generan sobre movimientos”.

Sonia Minardi, Médica a cargo en la capilla.

En base a estas previsiones ya reacondicionaron la emblemática capilla del hospital para poder atender allí a posibles futuros casos de covid-19, para lo que podría ser el pico de contagios máximo, que se espera sea a mitad de mayo.

Un 14 de mayo de 1961 quedó inaugurado el hospital local, en un predio de cuatro manzanas.

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