Escuela Laboral: más de 800 adultos intentaron entrar este año

El Centro de Formación Profesional fue creado en 1968 por el sacerdote Schmidt. Miles de personas lograron superar crisis económicas capacitándose en el Centro de barrio Noroeste.

Cerca de 800 personas intentaron ingresar este año al Centro de Formación Profesional “Ex alumnos de Don Bosco”, de barrio Noroeste. Más de la mitad quedó afuera.

La crisis económica que atraviesa el país hace que muchos hombres y mujeres busquen alternativas laborales capacitándose en oficios.

“Yo tengo 22 años y quedé sin trabajo. Por suerte pude entrar y me estoy capacitando en electricidad del automotor. La idea es generar mi propio emprendimiento”, cuanta Pablo antes de entrar a clase.

Foto: Andrés Maripe

Guadalupe tiene 24 y es la única mujer que cursa electricidad industrial. Cuenta que es oriunda de Ñorquinco y que además de estudiar en la Facultad y de hacer cursos de peluquería quiso aprender este oficio, elegido mayormente por los hombres. “En mi pueblo no hay muchos que enseñen sobre electricidad, así que quiero capacitarme y poder ayudar a otros cuando retorne a mi región”, cuenta.

Por su parte Mauricio, de 41 años, cuenta que es vidriero y que cursa mecánica ligera. “El año pasado ya hice electricidad del automotor, pero lo mío es más para despejar la cabeza y también para ahorrar tiempo y dinero a la hora de reparar mi propio vehículo”, dice.

Cada alumno que logra ingresar al Centro sólo paga una cuota de cooperadora fijada en $300, lo cual permite solventar los altos costos de funcionamiento. La única participación del Estado es la transferencia de fondos con lo que se cubren los sueldos de los 20 trabajadores con que cuenta la institución, entre docentes, secretarios, directivos y un sólo portero para todo el edificio.

El secretario, Miguel Rosas, comentó que a los talleres asisten 350 personas, de las cuales el 45% son mujeres. Los talleres más convocantes para las mujeres son peluquería I y II con 57 alumnas, seguida de corte y confección y auxiliar contable con unas 20 asistentes en cada curso. En cuarto lugar se ubica tapicería con 16 mujeres.

Carpintería tiene 10 mujeres, una en plomería, tres en electricidad domiciliaria y dos en mecánica ligera. Por su parte los hombres eligen en mayor número plomería, gas, electricidad, soldadura, carpintería y mecánica ligera.

“Muchos vienen para aprender un oficio y tener una salida laboral, otros quedaron desocupados, otros ya trabajan en el oficio pero necesitan matricularse y también hay quienes se recibieron como maestros mayor de obra, pero necesitan profundizar algún oficio en particular. También tenemos casos de padres que envían a sus hijos porque abandonaron la escuela técnica y quieren que sigan estudiando”, explicó el secretario Rosas.

Hay que recordar que el Centro de Formación Profesional persigue una doble finalidad: por un lado mejorar las condiciones de empleabilidad de las personas y por otro, ofrecer al sector empresarial mano de obra calificada y altamente competente.

El centro Ex alumnos de Don Bosco” funciona en Roca desde 1968 por lo que este año está cumpliendo 50 años. Fue iniciada por voluntad del cura salesiano Pedro Pablo Schmidt.
Comenzó con cursos de alfabetización que aún hoy continúan, siendo la actual matricula de adultos mayores de 38 hombres y mujeres.

“Yo soy de Ñorquinco y quiero aprender electricidad industrial para luego enseñar en mi pueblo” Guadalupe, alumna

“Quede sin trabajo y vine a aprender electricidad del automotor para generar mi propio emprendimiento” Pablo, alumno

Cifras

  • 350 personas son los adultos que asisten a capacitarse en oficios al Centro Ex Alumnos Don Bosco.
  • 158 mujeres cursan este año oficios como peluquería, corte y confección, Aux. Contable y tapicería.
  • 784 inscriptos hubo en marzo, siendo uno de los más altos de los últimos años. Quedaron menos de la mitad.
  • Más de 20 mujeres y hombres asisten al taller de tapicería. Muchos para buscar una salida laboral, otras para mejorar los muebles de su propia casa.

 

Comentarios