En medio de un tenso clima por los colados, abrieron las puertas del banco

El primer vecino de la fila, de 78 años, llegó pasada la medianoche. Hace minutos se armó un operativo con Defensa Civil y la Policía Federal para que se respete la distancia y evitar el ingreso de los «colados».

Con una sonrisa, un adulto mayor de 78 años cuenta que llegó sobre la medianoche y que había pasado todas estas horas sin una taza de café. Casi resignado, explicó que es la situación que le toca vivir por el coronavirus. Él fue el primero en la fila de la sede del banco Nación que se encuentra ubicada sobre calle San Martín, entre Sarmiento y avenida Roca, y durante toda la noche esperó pacientemente junto a los vecinos que llegaban desde distintas zonas.

Cerca de las 7:15 la fila ya daba toda la vuelta a la manzana y prácticamente llegaba a las mismas puertas del banco, a metros de donde había comenzado.

«Hay que cuidarse y cuidar que no se nos metan los colados», advertía otro adulto mayor que, de reojo, miraba al resto de las personas que intentaban sumarse a una fila para el cajero automático, que se había generado también en el acceso al banco.

En medio del caos y la incertidumbre, finalmente se abrieron cerca de las 8 las puertas del banco Nación y comenzó el lento transitar de los vecinos que llegaron para cobrar su pensión o algún plan social. También las autoridades bancarias remarcaron que sólo se pagarían los beneficios sociales y no se realizará ningún otro trámite bancario por lo que pidieron a los clientes no intentar realiza alguna gestión en los edificios de las entidades.

Cerca de las 9 de la mañana, se dispuso la intervención del personal de Defensa Civil y fue el propio titular del organismo, Manolo Carrillo, el que llegó al lugar para organizar el movimiento y que se respete la distancia para evitar el contagio.

Pero rápidamente, una vecina le reprochó la lentitud de la medida y la falta de asistencia, ya que habían transcurrido muchas horas desde que los adultos llegaron a la fila del banco Nación.

«Hay gente que está desde la medianoche», le dijo una vecina. Es que a esa hora, muchas personas ya evidenciaban un cansancio por el tiempo transcurrido desde el inicio de la vigilia.

La llegada del personal de la Policía Federal también puso un poco más de orden y tranquilidad para evitar el ingreso de los colados aunque a esta hora y por la gran cantidad de gente, resulta difícil mantener el espacio entre los beneficiarios que intenta lograr el acceso al banco.

Finalmente para evitar tanta concentración de beneficiarios, se decidió extender la fila por calle Sarmiento ya que daba toda la vuelta a la manzana. Comenzaba por San Martín hasta avenida Roca, y desde allí por Villegas hasta Sarmiento. Ahora la fila ya llega por esa arteria casi hasta calle Mitre.

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