El nuevo Código de Tránsito viene con modificaciones

El Concejo Deliberante aprobó por mayoría el proyecto de ordenanza que renueva y actualiza las normas al momento de circular en Roca.

La segunda sesión ordinaria de 2018 del Concejo Deliberante de General Roca trajo consigo una gran sorpresa para muchos: la renovación y actualización del código de tránsito de la ciudad.
A diferencia de como suele hacerse en proyectos de semejante importancia legislativa, el proyecto no pasó por comisiones y fue tratado “sobre tablas”.
Con cinco votos a favor, dos abstenciones y una ausencia, el proyecto, que fue presentado por el bloque del Frente para la Victoria, fue aprobado y quedó a disposición del Poder Ejecutivo para que lo apruebe en los próximos días y entre en vigencia una vez que sea publicado en el boletín oficial.
El trabajo de los ediles consistió en hacer una “limpieza legislativa” de algunas ordenanzas que se contradecían, junto la creación de nuevos capítulos y artículos que regularán situaciones que antes no estaban contempladas.
Una de las novedades se puede vislumbrar en el articulo 8 que establece que “la Dirección de Tránsito a través del servicio público y/o privado podrá colocar cepos en vía pública a los vehículos que encuentren estacionados en infracción”.
Otro de los aspectos a resaltar de ésta actualización tiene que ver con que se mantienen los niveles permitidos de alcohol en sangre al momento de manejar de 500 miligramos por litro de sangre en automovilistas y 200 miligramos por litro de sangre para los motovehículos.
En cuanto a las innovaciones se destaca la creación de un capitulo que regulará a las escuelas de conducción instaladas en la ciudad. Una vez que el código entre vigencia, las escuelas deberán cumplir con una serie de requisitos para ser habilitadas, tendrán que tener instructores capacitados y vehículos aptos para la enseñanza.
Entre las actualizaciones de algunos artículos sobre sale la hecha sobre el estacionamiento en zona urbana donde se dan detalles de cómo debe ser: “paralelamente al cordón entre vehículos un espacio no inferior a 50 cm aproximadamente a 20 cm del cordón cuneta “.
La carga y descarga de mercaderías en el centro de la ciudad (en la zona comprendida entre las calles Tronador, Palacios, Jujuy y Damas Patricias) es otra de las novedades que tendrá el nuevo código, ya que dispondrá de su propio capitulo.
En el mismo se establece que: los vehículos de hasta 6.000 kilogramos de carga máxima y 80 caballos de fuerza no tendrán limite de horarios, siempre y cuando no entorpezcan el tránsito; los vehículos de más de 6.000 kg sólo podrán hacerlo entre las 21 y las 7; mientras que los vehículos de distribución domiciliaria de materiales de construcción en el horario comprendido entre las 21 y 10 horas y desde 14 y 17.
Mientras que los vehículos con acoplados y semiremolques de más de 6.000 kg no podrán circular y su estacionamiento en la zona delimitada estará prohibida.
Uno de los capítulos del código que más sufrió modificaciones fue el que establece las sanciones ante cualquier infracción.
En este aspecto se agregó la pena de inhabilitación que “implica la suspensión o cancelación en forma parcial o definitiva de la licencia para conducir, en los casos previstos por la ordenanza”.
Cuando el proyecto entre en vigencia, aquellas motos que circulen con escape libre y/o alterado será sancionado con multa de 100 a 300 USAM (Unidad de Sanción Municipal, que es el valor de un litro de nafta). Además, se establece que ésta infracción dará lugar a la retención preventiva del vehículo hasta que no se modifique.
Otra de las novedades es que los inspectores de tránsito tendrán la facultad de retener aquellas bicicletas, bicicletas a motor o ciclomotores que no cuenten con las medidas de seguridad apropiadas.
Las agresiones a los agentes de tránsito fue algo que preocupó mucho a la Dirección de Tránsito del municipio en los últimos meses, por lo que también se agregó un artículo, el 107, que determina la sanción para aquellos que tengan actitudes violentas para con los inspectores.
Según se indica en el proyecto aprobado por los ediles, “todo conductor que agreda físicamente a un inspector de tránsito municipal, le corresponderá una multa de 500 a 1.000 USAM, así como la inhabilitación para conducir por el término de tres meses sin perjuicio del proceso penal derivado del hecho”.
Además, se establece que aquellos conductores que hayan dado positivo en algún control de alcoholemia deberán asistir de manera obligatoria a Cursos de Educación Vial dictados por el municipio.
En tanto que también se agregó que quienes se nieguen a realizarse los controles podrán sufrir la retención de su licencia de conducir por el término de tres meses.

Datos

137 artículos son los que tiene el nuevo Código de Tránsito aprobado el martes pasado. El anterior tenía: 121.

19.030 pesos puede llegar a ser el valor de la multa que deberá pagar quien agreda a un inspector de tránsito.

Un proyecto de ordenanza flojo de papeles

Durante el debate que se dio el martes pasado en el Concejo Deliberante una de las principales críticas de los dos ediles de la oposición, quienes se abstuvieron de votar, estuvo relacionada a algunos errores de forma que tenía el Código de Tránsito. “La Comuna” pudo tener acceso a la ordenanza para verificar si las denuncias realizadas por los concejales Mario Álvarez y Giayetto estaban fundadas.
Al hacer un repaso sobre el Código que fue presentado se pueden visibilizar varias equivocaciones.
Las más visibles de todas tienen que ver con la numeración de los capítulos.
Hasta el número 7 no se vislumbran errores pero de ese salta al Capítulo 9 (“Escuela de Conductores”), luego vuelve al Capítulo 8 (“Estacionamiento”), de allí se repite el Capítulo 9 (pero con el nombre de “Carga y descarga de mercadería”), cuya continuación es el Capítulo 11 (“Retención Preventiva”), que es seguido por el Capítulo 10 (“De las sanciones”).
Sin dudas no se trata de fallos que desnaturalicen al Código en si mismo pero si marcan que faltó una revisión al momento de haber sido redactada y presentada.
Pero los errores más graves y preocupantes se detectaron en el cuerpo del código.
Es común que en todos los códigos o leyes algunos artículos tengan conexión con otros y es necesaria su aclaración.
Ante esta situación, en el Código de Tránsito presentado por el FpV al Concejo, en varios artículos se hace referencia a otros pero con números equivocados.
Por ejemplo: el artículo N° 117 habla de las sanciones por conducir con menores al volante, donde establece que se deben cumplir con lo dispuesto en los artículos 83 y 84. Pero cuando se busca esos artículos nada tienen que ver con “seguridad infantil”, que si están especificados en los artículos 93 y 94.

Entre cruces y chicanas, el debate elevó la temperatura en el Concejo

Los chistes, las sonrisas y el buen clima duro poco en la “Sala de Sesiones” del Concejo Deliberante de General Roca durante la sesión ordinaria que se llevó a cabo el martes.
La tensión fue máxima mientras se llevaba a cabo el debate entre los concejales por el nuevo Código de Tránsito.
“No pasó por comisión y lo presentaron de un día para otro”, expresaron los ediles Marío Álvarez (Vecinalismo) y Gabriel Giayetto (PRO).
El reclamo principal de los concejales opositores fue que no se respetaron las instancias orgánicas a la hora de presentar un proyecto de tanta importancia para la ciudad y que se les entregó con poco tiempo para poder estudiarlo.
“Ahora nos vemos ante la necesidad de aprobar o no un código que nos entregaron hace 72 horas. Debe regresar a la comisión porque es una norma que hoy en Roca tiene severa importancia. No puede ser aprobada de apuro”, expresó Álvarez durante el debate.
“Me parece que no hay que agarrarse de que sólo tuvo 72 horas. Desde el viernes que tiene el proyecto en la mano. Viernes, sábado, domingo, lunes y martes por la mañana. Podríamos habernos puesto a leer un poquito antes, ¿no?”, ironizó José Luis Berros del FpV.
Los cruces y las chicanas entre los concejales se extendieron a lo largo de varios minutos.
Mientras los opositores remarcaban los errores que había en el código y el apuro que tenían sus pares por aprobar el Código, desde el oficialismo insistían en que hubo tiempo suficiente para estudiar el proyecto y dialogar.
Sobre el final, Álvarez indicó que: “ yo rescato el debate y sostengo que lo creo necesario pero no me parece que necesaria la chicana. Yo no lo hago porque no me gusta que me lo hagan a mi”.
Además de los cruces políticos, Berros defendió el proyecto al asegurar que se trata de un “tema que necesitaba una resolución urgente”.

“Nos vemos en la necesidad de aprobar o no un código que nos entregaron hace 72 horas”. Mario Álvarez
(Concejal Vecinalismo).

“No hay que agarrarse que sólo tuvo 72 horas. Podríamos habernos puesto a leer un poquito antes, ¿no?”. José Luis Berros (Concejal FpV).

 

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