El grito por #NiUnaMenos hizo eco en la ciudad

La columna #NiUnaMenos copó las calles de la ciudad reclamando «ni una muerta más» y la legalización y despenalización del aborto el próximo 13 de junio en el Congreso de la Nación. Pasaron tres años de la primera marcha, a la cual se sumaron miles de personas, para repudiar la violencia machista que sufren las mujeres a diario. “Volvemos a marchar con mis compañeras porque creemos que la presencia en la calle es la única manera de reclamar por nuestros derechos”, expresó una estudiante del nivel secundario.

A la espera de la votación en el Congreso de la Nación por la despenalización y legalización del aborto, en repudio a la violencia machista y al acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional) las mujeres, travestis, trans, organizaciones, independientes, partidos políticos, estudiantes, profesionales, mujeres mapuches gritaron nuevamente #NiUnaMenos en la ciudad. En 2017 se relevaron 251 víctimas directas de femicidios en todo el país según los datos publicados por la Corte Suprema.

Andrea Margiotta, mamá de Claribel Cifuentes, fue una de las que encabezaba la marcha portando la bandera “Vivas y libres nos queremos”. “Marchamos por la muerte de mi hija, que todavía todo oculto; hacer un poco de ruido a ver si alguien me ayuda” dijo Andrea. Claribel Cifuentes, una joven roquense que apareció sin vida en el canal de riego de Cinco Saltos en marzo de 2017.

Las mujeres del Equipo de Arte y Comunicación Mapuche también estuvieron presentes en la columna feminista. El objetivo es mostrar la visión de las mujeres mapuches que tienen reclamos propios y que creen importante visibilizarlos en la lucha feminista. Desde la comunidad piden “basta de la persecución a nuestras hermanas” que muchas están encarceladas acusadas de terroristas, “tenemos compañeras que han sido obligadas a parir engrilladas, tenemos autoridades espirituales que son perseguidas constantemente”.

En relación al aborto, en general, apoyan la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. “En general sabemos que nuestras abuelas, nuestras madres sabían como controlar su natalidad y cómo abortar con diferentes métodos naturales con diferentes plantas medicinales”, expresa Miyalén Carranza, integrante del Equipo de Arte y Comunicación Mapuche Leufú.

Por otro lado, Miyalén asegura que tienen complicaciones en la salud pública ya que “no respeta la medicina ancestral que es la que se debería llevar adelante” y también sufren violencia obstétrica al momento de tener hijos e hijas, en cuanto a las posiciones y formas para parir. Además la comunidad tiene rituales con la placenta “que en general no nos la quieren entregar a pesar de que es parte de nuestro cuerpo”.

“Me parece que es importante y me parece terrible lo que está pasando con las mujeres, a lo que estamos expuestas. Es importante expresarnos”. Nilda, vecina de la ciudad, plantea como “momento clave” el tratamiento del proyecto sobre la interrupción voluntaria del aborto en el Congreso de la Nación.

Por su parte, Alberto “Cacho” Cacopardo, docente jubilado, expresa que hace tiempo quieren trabajar la educación sexual en los colegios e implementar la ley 26.150 de educación sexual integral (ESI) aunque “lamentablemente a partir de este nuevo gobierno a dejado de lado este trabajo”. Plantea que a la situación que viven las mujeres en relación a la violencia machista “es algo que hay que darle una respuesta y cortarlo de raíz” y destaca que la movilización de las mujeres es muy importante para enfrentar esta situación y lograr una sociedad igualitaria.

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