El freno en la construcción afecta al 70% de los obreros en Roca

Muchos sectores están viviendo una crisis económica sin precedentes, entre ellos los trabajadores de la construcción donde un gran porcentaje trabaja en la informalidad.

Por ésto, desde la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) pidieron que los gobiernos municipal y provincial convoquen a una mesa de trabajo, para ver de qué manera afrontar la situación laboral en medio de la pandemia.

Desde la Uocra afirman que en el último año se perdieron 80.000 puestos de trabajo en el país, y en este momento hay un riesgo de que se pierdan 100.000.

La actividad de la construcción lleva 23 meses consecutivos de caída independientemente de la pandemia.

“Un 70% de los obreros hoy no están trabajando. Existe un limbo jurídico en la que muchas empresas argumentan no poder sostener sin la cadena de productividad el sueldo de los compañeros”, comentó Leonardo Pridebailo, titular de Uocra en Roca.

A su vez, desde el sindicato insisten en la necesidad de tener la solidaridad de todas las partes y que se pueda cubrir el sueldo de los trabajadores que hoy no pueden asistir a sus labores por pertenecer al grupo de riesgo.

La enfermedad por el nuevo coronavirus representa un desafío para los servicios de prevención de riesgos y monitoreo de la salud de los trabajadores.

El miércoles en la Quinta de Olivos, el presidente de la Nación junto a autoridades de la Uocra y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) llegaron a un consenso para que comiencen a retomar los trabajos en las obras del ámbito privado y público, pero con la salvedad de que las mismas estén lejos de las ciudades grandes.

Se planteó armar una nueva comisión para evaluar recursos necesarios y modalidad de trabajo.

“El presidente no puso trabas pero quiere involucrar la decisión de los gobernadores y a los municipios para que junto al gremio armemos una comisión de crisis y evaluar en consenso cuáles son aquellas obras que se pueden liberar para que se trabaje”, afirmó Pridebailo.

El municipio volvió a pedir la semana pasada a la Provincia que se reactiven las obras privadas.

En el contexto de pandemia, la mayor parte de los obreros de la construcción están desocupados y muchos de ellos operan dentro de la informalidad.

Asimismo, desde el gremio aseguran que importantes obras en la provincia no se han detenido, como la de gas de la línea sur, las ciudades judiciales de Cipolletti y de Regina.

El Ejecutivo provincial se comprometió a trasladar el reclamo a la Jefatura de Gabinete de Nación.

También, por el Plan Castello se están realizando las piletas de saneamiento cloacal en Regina como en Mainque. A su vez, el edificio del Ipross en la ciudad de Viedma retomó sus actividades.

En el Alto Valle hay obras del Estado provincial pero con menor envergadura, cómo los jardines de infantes en Fernández Oro, Cipolletti, Allen, Roca y Cervantes.

“En Allen se está ampliando el edificio de la Secretaría de Fruticultura, en la que hemos hecho un pedido explícito a la Delegación de Trabajo para poder controlar esa obra porque vemos que el protocolo se está retrasando. Esto se debe a que hay empresas que no quieren detener el motor de la producción”, expresó Pridebailo.

«Esperamos que el municipio sea un actor y nexo con la comunidad de los trabajadores y con provincia».

Leonardo Pridebailo, titular de Uocra en Roca

Las empresas constructoras del Alto Valle no están desarrollando sus actividades al 100% sino que avanzan sus obras en lo que se le permite con los acopios de los materiales que disponen ya que la circulación de camiones por las rutas es solo para los transportistas que realizan servicios de cargas nacionales e internacionales, declarados esenciales. Por esto, los corralones y las empresas mayoristas de materiales no han normalizado el stock ni su distribución de los materiales.

Poder resolver el problema del déficit de vivienda existente sigue siendo una de las razones por las cuales el gobierno diseña diferentes préstamos para que los ciudadanos que más necesitan una vivienda puedan construir, expandir, renovar la casa, o acceder a un terreno. Pero desde el gremio de la construcción, la situación de los empleados informales es incierta. “Entendemos que el gobierno nacional intenta articular pero todavía no hay nada concreto. Tanto Anses y AFIP hoy no están funcionando con la misma agilidad y han dejado afuera a mucha gente que no es parte del sistema de trabajo en blanco”, remarcó.

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