El cisne de cuello negro que apareció en el Canal Grande

Por Adriana Ortiz

Hace aproximadamente tres semanas, un transeúnte avisó a Defensa Civil que un cisne se desplazaba en las aguas del Canal Grande de Roca.

Esta persona pensó que el ave se encontraba atrapado en el lugar, debido a las compuertas de la usina existentes en el canal principal de riego sobre calle Belgrano, entre Gelonch y Gadano.

De inmediato dio aviso a Guardafaunas de la provincia, quienes acudieron al lugar con un kayak e intentaron rescatar al ave para llevarlo a un lugar más seguro y apropiado.

La tarea fue en vano. El animal se encontraba en buenas condiciones y no permitió ser atrapado por lo que quedó en el lugar bajo el control periódico del personal.

Su nombre científico es Cygnus melancoryphus. Vulgarmente se lo conoce como cisne de cuello negro; cisne de cogote negro; cisne de pescuezo negro; cisne argentino; thula (araucano); kaum o komn (ona -selknam-); huiti (quichua) o guiraeté guazú (guaraní).

Es un habitante común de nuestra provincia y sin dudas llama la atención porque se trata de una de las aves más bellas de nuestra región. De porte grande, con un largo total es de 1 y 1,20 metros, el cuello de aproximadamente 40 centímetros y peso alrededor de 4 kg.

Pero más allá de sus prominentes dimensiones, el definido color de su plumaje destaca su presencia, majestuosa y elegante, ante cualquier mirada.

Un manto de plumas negras cubre la cabeza hasta la terminación de su cuello, dibujo que define su figura y un plumaje blanco invade su cuerpo. Se desplaza solemnemente en el agua con sus patas de color rosa pálido. Un delicado antifáz, de débil color blanco aprietan sus ojos, perdiéndose en la nuca y el oscuro pico sostiene una roja y prominente carúncula (carne crecida).

Fabián Llanos, Guardafauna de Río Negro, explicó: «Ellos filtran comida como microalgas, microcrustáceos y la forma de cuidarlos es observarlos sin molestar su vida. Son habitantes que conviven con nosotros, en nuestra región, debemos aprender a apreciar y valorar nuestra fauna sin ocasionarles daño alguno”.

«El cisne de cuello negro, igual que las gallaretas, necesitan espacio para elevarse y levantar vuelo, es decir carretear como lo hace un avión», indicó Llanos y añadió: «Es probable que la distancia y el espacio no le alcance para poder hacerlo».

Debemos aprender a apreciar y valorar nuestra fauna sin ocasionar daño.

Fabián Llanos, guardafauna de Río Negro.

«Es necesario aprender a respetar nuestros animales silvestres», comentó Llanos y mencionó la Ley Nacional de Fauna Silvestre N° 22.421 que rige en nuestro país y protege nuestra fauna del maltrato, captura, tenencia, transporte y comercialización de animales de la fauna silvestre.

«Si alguien ve molestar, arrojar piedras o cualquier elemento al ave, por favor dar aviso de inmediato a la policía local», concluyó el guardafauna.

Poder observarlo es un acto sublime para los ojos.


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