El barrio en donde “el olor penetra aún con las ventanas cerradas”

Vecinos de “El Petróleo” padecen problemas de salud y una mala calidad de vida por convivir con la planta.

No sólo cuando el viento sopla hacia el este sienten la invasión del mal olor. Aseguran que todo el año, sea cual sea el clima, el olor penetra aún con las ventanas cerradas.

“Tengo problemas en los pulmones, me dijeron que era por el olor ese de la planta más la calefacción con leña en mi infancia”, señaló Carmen Iturra (59), vecina de barrio El Petróleo. “Todos los sentimos mal. A mi me queda como carraspera”, agregó Eduardo Ñanco (63), su marido.

“No había ningún cartel, nunca nos imaginamos, sino toda la gente se hubiese ido”, pronunció María Yanez desde el frente de su casa ubicada a pocas cuadras. “Tengo 53 años, estoy acá desde los 8. Acá se ven muchas alergias, picazón en el cuerpo”, agregó la vecina, quien dio cuenta de reclamos y quejas ante el municipio y la provincia.

Celina Comparini es médica generalista y hace 40 años atiende la zona perisférica de Stefenelli y alrededores, periódicamente llega al Centro Comunitario del barrio.

“La gente de El Petróleo estaba antes que la planta. Tienen alteraciones en su calidad de vida, como dolores de cabeza, broncoespasmo. Ya se pidió la cortina de arbolado para frenar un poco los olores”, indicó.

En la parte trasera de la planta, una chacra de peras, manzanas y duraznos padece a su vecino. “Siendo productores orgánicos no creo que le haga muy bien a nuestra fruta”, se lamentó Javier Pese, propietario hace 23 años de la chacra 268.

“El predio no tiene todo el cerco, sólo en las partes de afuera se puso hace un mes. Olor se siente todo el tiempo. Debería haber cuatro cortinas de álamos”, enfatizó el productor.

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