“El 30% de los que rinden tienen escasa educación vial”

Uno de cada cinco aspirantes a obtener el carnet desaprueba en la Escuela de Conductores en Roca. Enfatizan que no sólo se debe mantener la dirección del auto, sino también cumplir las normas.

El no respeto a la prioridad de paso en rotondas y paso a nivel y el estacionamiento en lugares no permitidos no son sólo las faltas más comunes que detecta el municipio en los controles de inspección en las calles de Roca. También son los dos motivos más frecuentes de deserción en los exámenes prácticos para obtener el carnet de conducir.

Pablo Alegría es instructor y evaluador en la Escuela de conductores y Seguridad Vial. Cada mañana es el “copiloto” de los aspirantes a obtener un permiso municipal para conducir.

La prueba de manejo se realiza en el parque de educación vial de la escuela, que cuenta con la traza de calles de pavimento, señalización y rampas. El predio es administrado por una cooperadora de civiles voluntarios.

“No puedo arriesgar a sacar unas persona a la calle y que sea un riesgo. Por eso en la prueba tienen que ir atentos a las rampas, a la senda peatonal. Lo principal para la escuela es que el nuevo conductor no trate de minimizar los daños a terceros, si incurren en algún error, desaprueban”, explicó Alegría.

Tres de cada diez aspirantes a convertirse en conductores no saben las reglas de tránsito. “El 30% de los que vienen a rendir tienen escasa educación vial”, sostuvo el instructor.

Brindan cursos

Para quienes se acercan a realizar el curso de manejo –que tiene un costo de $ 3.500 por 17 horas distribuidas en dos semanas– se plantea una capacitación integral.

Tienen 10 horas arriba del auto, de práctica concreta de manejo. Pero también 7 horas en un aula especialmente acondicionada para tal fin, en donde los asistentes aprenden sobre normas de tránsito, señales y educación vial en general.

“Se arranca de cero, con un profesor idóneo en seguridad vial”, se destacó. La escuela recibe a entre 15 y 20 personas al mes. Los fondos recaudados se reinvierten en arreglos en los vehículos, mantenimiento de instalaciones, entre otras cosas.

Único en la Patagonia

Hace cinco años que funciona la Escuela de Conductores y Seguridad Vial en Roca, gracias al trabajo de una cooperadora que preside Enrique Dabroski y que nuclea a una veintena de civiles que trabajan ad honorem. El predio en donde concentran su actividad se encuentra en la calle Neuquén al 112.

  • 20% de los que rinden el examen desaprueba por no cumplir con lo que disponen las normas de tránsito.

“No me puedo arriesgar a sacar una persona a la calle y que sea un riesgo. Tienen que ir atentos a las rampas, a la senda peatonal.” Pablo Alegría

Capacitación para 200 estudiantes por mes

  • Uno de los pilares fuertes de la escuela es el vínculo que se establece con Educación. Durante el ciclo escolar se convoca a estudiantes de los tres niveles a conocer las instalaciones para bajar conceptos de educación y seguridad vial.
  • El año pasado asistieron unos 200 alumnos por mes. Se apunta a los estudiantes de tercer y cuarto grado de la primaria, y a los cuartos y quintos del secundario.
  • “Los más grandes ya están interesados en conducir el auto de la mamá o el papá, es probable que le regalen una moto. Se hace una introducción a la seguridad vial”, se destacó.

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