De la guerra en Siria a la paz de la Navidad en Roca

La familia refugiada Siria sigue adaptándose a los cambios de una sociedad argentina que no sale de sus propios conflictos. A pocos días de llegar la Navidad, Raja Al-Zarouni, su esposa Fahida, sus tres hijas y el varón reciben a “La Comuna” en la casa donde viven, a pocas cuadras del barrio de las 827 viviendas.

Poco a poco el idioma español va ganando terreno en sus vidas y ya no es tan difícil comunicarse con ellos. Sin embargo los que más hablan son los hijos.

En principio aclaran que el lugar donde vivían, en Siria, está ubicado al sur de la capital, Damasco, donde la guerra civil no es tan cruenta.

Los mayores conflictos están en el norte de Siria. Es una zona muy disputada por otros sectores, donde intervienen, con sus propias bases: Rusia, Turquía, kurdos, iraquíes, los mismos Sirios y otros grupos rebeldes con apoyo de otras potencias.

“Dentro de todo nuestra ciudad es más tranquila, pero este año nos han llegado malas noticias porque ya murieron tres familiares nuestros producto de los bombardeos”, cuenta con dolor la familia.

A pesar de ello Rajá Al Zarouni responde con un tímido “no sé”, cuando se le pregunta si quiere quedarse en Argentina. Mira a su esposa, que tampoco dice nada.

A través de sus ojos se puede ver el desarraigo que les generó tener que irse de su tierra. Los chicos, más vivaces, dejan entrever que al menos les gustaría quedarse más tiempo. “Yo ya soy de Boca”, dice el pequeño Daniel.

Por su parte el Pastor Cristiano, Rubén Lagos comenta que en febrero próximo se vence la documentación, pero que ya iniciaron los trámites para renovarlos. “El ya tiene número de Cuil, lo que le permitió encontrar trabajo en una escuela, donde realiza mantenimiento”, explica el referente de la Iglesia ubicada sobre calle Kennedy.

La Navidad del 2017 fue la última que pasaron en Siria. Las hijas recuerdan que había mucha nieve y que de regalo recibieron camperas de parte del Pastor de la Iglesia a la que pertenecen. La comida de esa noche buena fue empanadas y torta en casa.

“En Siria la Navidad es igual que acá, las familias se juntan, se come cordero, pollo o carne de vaca, con arroz y muchas verduras. También tenemos a Papá Noel”, dice.

En nuestra ciudad pasaron la Navidad del año pasado en casa de un familiar del Pastor Lagos. Esa misma fecha en Siria las fiestas fueron en paz y los medios internacionales destacaron que no hubo bombardeos en Navidad, algo que esperan repetir mañana, con recuerdos, nostalgias, pero sin balas.

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