Curan, arreglan, previenen… y los atacan

No cesan las agresiones contra trabajadores públicos. En el hospital padecieron dos hechos violentos en menos de un mes. Un operario de ARSA fue amenazado con un arma de fuego. Y los inspectores municipales tienen que trabajar al lado de policías.

Los episodios de violencia a los y las trabajadores públicos es una preocupación cada vez mas presente para las autoridades de las instituciones en Roca.
El Hospital López Lima, en un mes ha sido escenario de dos graves agresiones al personal médico y de destrozos materiales de la guardia.
Desde ARSA se denunció la amenaza, con arma de fuego, de un vecino a un operario que realizaba un reparación en el pavimento por “hacer ruido”.
Y en los operativos de tránsito, los inspectores del municipio están habitualmente expuestos a agresiones.
En el Hospital sumaron medidas de seguridad luego del hecho sucedido la madrugada del domingo 27 de mayo.
Un paciente, que había ingresado con una herida cortante, agredió al médico y a la enfermera que intentaban atenderlo y destrozó materiales de trabajo que tenía al alcance.
Por un lado junto al Ministerio Seguridad habían iniciado la instalación de cámaras domo para la seguridad y aumentó la cantidad de policías que circulan en el cuadrante del Hospital. Además sumaron un personal de seguridad en la habitación donde los pacientes son atendidos
El viernes pasado, la institución de salud, tuvo otro episodio violento con los familiares de una mujer que esperaban el traslado de la misma al Castro Rendón de Neuquén, ya que requería una cama en terapia intensiva.
En la mañana de ese día se organizaba el traslado de la paciente, pero la institución neuquina dio aviso de que no había un lugar disponible. Tras la noticia los familiares agredieron al médico, al policía del Hospital y destrozaron materiales que estaban al alcance.
“El viernes, se perfilaba la situación porque ya venían violentos verbalmente, teníamos la seguridad del Hospital, custodia policial y se pidió un refuerzo policial, tuvimos que llamar al COER”, aseguró la directora de la institución, Ana Senesi.
En el momento se llamó al fiscal y realizaron la denuncia, que en este caso la realizó el Ministerio de Salud.
“Ya nos hemos resignado a atender con un policía, ahora se ve que tenemos que atender con muchos policías, ¿después tenemos que atender con el COER?”, se lamentó Senesi.

“Dejá de hacer ruido”
Por su parte ARSA, realizó una denuncia pública por la amenaza que un trabajador sufrió en la intersección de 9 de julio y Cipolletti el pasado domingo.
Durante la tarde, mientras un grupo de operarios trabajaba en la reparación de una cañería, una persona se acercó a uno de ellos y lo amenazó con un arma de fuego en la cabeza para que dejara de “hacer ruido” con la retroexcavadora. Inmediatamente el trabajador apagó la máquina y el sujeto, del cual no se sabe la identidad hasta el momento, se retiró del lugar.
Desde la empresa, aseguran que repudian este tipo de violencia ya que ponen en riesgo a los operarios de la firma.
“Además considera que la instigación sistemática de la Municipalidad de General Roca hacia la empresa Aguas Rionegrinas, favorecen a la reproducción de estos comportamientos”, agregaron.

Insultos
La Municipalidad, por otro lado, asegura que en los operativos policiales durante los fines de semana, los y las trabajadoras generalmente sufren algún acontecimiento con los infractores, con insultos y agresiones.
El fin de semana pasado, le realizaron el control a un conductor en estado de ebriedad que no quiso identificarse, “insultó al inspector cerro el auto con llave y dejó todo la documentación en manos del inspector. El vehículo fue igual trasladado al depósito municipal”, informaron desde el municipio.
En busca de resguardar siempre la seguridad del personal municipal, los inspectores realizan los operativos de manera conjunta y generalmente con acompañamiento policial según el horario y lugares.

Desde ARSA creen que la “instigación sistemática” del municipio favorece la reacción de los vecinos.

El fin de semana pasado un conductor ebrio no quiso identificarse e insultó al inspector municipal.

Ya nos hemos resignado a atender con un policía, ahora se ve que tenemos que atender con muchos policías. Ana Senesi, Directora del hospital.

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