Cuatro internos egresaron del centro educativo del Penal 2

Hace unos meses parecía una lejana meta. Hoy, es un desafío cumplido. Porque cuatro hombres que cumplen su condena en el Establecimiento de Ejecución Penal 2, terminaron sus estudios el 14 de diciembre en el Centro Educativo para Jóvenes (Cepja) N° 39, ex CENS.

Son los primeros en egresar de ese centro educativo, que funciona hace tan sólo un año. Para sus docentes, los hombres son un ejemplo de perseverancia y superación ante la adversidad.

En medio del ciclo lectivo, los jóvenes tendieron lazos con instituciones como el hogar de niños Alfonsina Storni y la Universidad de Río Negro, logrando un inédito diálogo con la sociedad.

“Lo más importante que se llevan las personas privadas de su libertad que realizan trayectos educativos es la convivencia, permanecer durante cuatro horas en un espacio en el cual no rige la lógica del pabellón”, destacó Lorena Faath, coordinadora del Cepja.

Los lazos de amistad construidos con estudiantes de la Universidad de Río Negro difícilmente se borren. Futuros diseñadores junto con los internos que trabajan en la carpintería del Penal les enseñaron algunas nociones sobre diseño de juguetes. Con sus propias manos, los confeccionaron y luego los donaron a los niños del Caina.

 

“Los cambios en lo vincular son muy fuertes y para nosotros es una tarea en la que apostamos porque sabemos que las personas que participan de instancias formativas en su tiempo de detención son menos proclives a la reincidencia”

En el cierre del ciclo lectivo, los internos pintaron un mural en el patio del establecimiento penitenciario, frente a la cancha de fútbol, junto a los estudiantes de la UNRN.

En el acto de colación, los visitaron integrantes de la Escuela Patagónica de Narración Oral, Hugo Herrera y Marisa Iturriós quienes deleiteraron con su poesía. 

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